viernes, 18 de julio de 2014

El Papa reclamó justicia por el atentado a la AMIA


Viernes 18 Jul 2014


Francisco, en una captura de pantalla del video que grabó. ver másBuenos Aires (AICA): El Papa hizo llegar su cercanía a la comunidad israelita argentina y a los familiares de las víctimas del atentado a la mutual judía AMIA, al cumplirse 20 años de la explosión que se cobró la vida de 85 personas. A través de un mensaje de video grabado con un celular, Francisco aseguró que el atentado fue “un acto de locura”, reclamó el esclarecimiento del caso y afirmó que la falta de justicia es “una deuda con la sociedad”.

El Papa hizo llegar su cercanía a la comunidad israelita argentina y a los familiares de las víctimas del atentado a la mutual judía AMIA, al cumplirse 20 años de la explosión que se cobró la vida de 85 personas. A través de un mensaje de video grabado con un celular, Francisco aseguró que el atentado fue “un acto de locura”, reclamó el esclarecimiento del caso y afirmó que la falta de justicia es “una deuda con la sociedad”.

El pontífice argentino afirmó que el terrorismo “es una locura”, que solo “sabe matar y destruye”, e insistió con su mensaje de cercanía con todos aquellos “que han visto sus vidas sesgadas, esperanzas truncadas y ruinas”.

El obispo de Roma recordó que muchas veces dijo que Buenos Aires era una ciudad que “necesitaba llorar”. Al respecto agregó: “A riesgo de caer en un lugar común, lo repito: nos hace falta llorar. Somos muy proclives a archivar cosas, a no hacernos cargo de historias, de sufrimientos, de cosas que podrían haber sido bellas y no fueron. Y por eso nos cuesta tanto encontrar caminos de justicia, para encarar la deuda que esta tragedia ha contraído con la sociedad”.

“Junto a mi cercanía, junto a mi oración por todas las víctimas, también hoy va mi deseo de justicia. Que se haga justicia. Que Dios bendiga a todos. A las instituciones, a las familias. Y que Dios dé paz a los que murieron en este acto de locura”, concluyó Francisco.

El mensaje del Santo Padre fue grabado por el director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, que visitó el mes pasado al Santo Padre en la Ciudad del Vaticano. Epelman le preguntó a Francisco si deseaba enviar un mensaje a la comunidad judía, y según relató, luego de pensar unos segundos, le pidió su teléfono celular y lo grabaron en el momento.

El 18 de julio de 1994, cuando sucedió el ataque a la mutual judía, Jorge Bergoglio era obispo auxiliar de Buenos Aires, destinado a la vicaría episcopal de la zona Flores.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, asistió al acto conmemorativo por el 20º aniversario del atentado junto con el presbítero Omar Salvador Di Mario, integrante de la comisión arquidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso. Luis Czyzeweski, familiar de una de las víctimas, agradeció al arzobispo por abrir las puertas de la catedral metropolitana para conmemorar con referentes de otros cultos un nuevo aniversario de la tragedia. 


Mensaje del Santo Padre por el atentado a la AMIA

A 20 años de la tragedia de la AMIA quiero hacer llegar mi cercanía a la comunidad israelita argentina y a todos aquellos que son familiares de las víctimas, sean judíos o sean cristianos.
20 años de la tragedia, de una locura. El terrorismo es una locura. El terrorismo solamente sabe matar, no sabe construir, destruye. Por eso mi cercanía a todos aquellos que han visto vidas sesgadas, esperanzas truncadas, ruinas.

Algunas veces dije que Buenos Aires es una ciudad que necesitaba llorar, que todavía no había llorado lo suficiente. A riesgo de caer en un lugar común, lo repito: nos hace falta llorar.

Somos muy proclives a archivar cosas, a no hacernos cargo de historias, de sufrimientos, de cosas que podrían haber sido bellas y no fueron. Y por eso nos cuesta tanto encontrar caminos de justicia, para encarar la deuda que esta tragedia ha contraído con la sociedad.

Junto a mi cercanía, junto a mi oración por todas las víctimas, también hoy va mi deseo de justicia. Que se haga justicia. Que Dios bendiga a todos. A las instituciones, a las familias. Y que Dios dé paz a los que murieron en este acto de locura.+

Evangelio del Viernes 18 de Julio

Viernes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 12,1-8.

Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.
Al ver esto, los fariseos le dijeron: "Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado".
Pero él les respondió: "¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,
cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?
¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?
Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.
Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes.
Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado".


Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.


jueves, 17 de julio de 2014

Alerta sobre una categoría de migrantes que desgraciadamente aumenta día a día, Francisco Papa en su mensaje al Coloquio sobre migración México- Santa Sede



2014-07-15 Radio Vaticana

(RV).- El Papa Francisco ha pedido ayuda para los niños emigrantes y alerta sobre la crisis humanitaria en la frontera de EE.UU. y México por la emigración ilegal, en un Mensaje firmado el 11 de julio y que fue leído el lunes 14 por el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de Su Santidad en el Coloquio México Santa Sede sobre “movilidad humana y desarrollo”.

El Santo Padre advierte acerca de la “emergencia humanitaria” que supone el incremento de los niños que emigran solos hacia los Estados Unidos y reclama medidas urgentes para protegerlos.
En su mensaje, Francisco se refiriere asimismo a las amenazas que padecen los emigrantes en el mundo, e insiste en los peligros que afrontan los niños que viajan solos desde Centroamérica y México hacia los Estados Unidos. “Ésta es una categoría de emigrantes que desde Centroamérica y desde el mismo México cruzan la frontera con los Estados Unidos en condiciones extremas y persiguiendo una esperanza que la mayor parte de las veces resulta vana”, observa el Obispo de Roma y reclama la “atención de la comunidad internacional ante este desafío” pidiendo medidas a los países involucrados.

Texto completo del Mensaje Pontificio con ocasión del “Coloquio México Santa Sede sobre movilidad humana y desarrollo”

Ciudad de México, 14 de Julio 2014

Deseo dirigir mi saludo a los organizadores, a los relatores y a los participantes en el “Coloquio México Santa Sede sobre movilidad humana y desarrollo”.

La globalización es un fenómeno que nos interpela, especialmente en una de sus principales manifestaciones como lo es la emigración. Se trata de uno de los “signos” de estos tiempos que vivimos y que nos recuerdan las palabras de Jesús: “¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo?” (Lc 12,57). No obstante el gran flujo de migrantes presentes en todos los Continentes y en casi todos los Países, la migración es vista aun como emergencia, o como un hecho circunstancial y esporádico, mientras se ha convertido ya en un elemento característico y en un desafío de nuestras sociedades.
Es un fenómeno que trae consigo grandes promesas junto a múltiples desafíos. Muchas personas obligadas a la emigración sufren y, a menudo, mueren trágicamente; muchos de sus derechos son violados, son obligados a separarse de sus familias y lamentablemente continúan siendo objeto de actitudes racistas y xenófobas.

Frente a tal situación, repito aquello que he tenido oportunidad de afirmar en el Mensaje para la Jornada mundial del Migrante y del Refugiado de este año: “Es necesario un cambio de actitud hacia los migrantes y refugiados por parte de todos; el paso de una actitud de defensa y de miedo, de desinterés o de marginación – que, al final, corresponde precisamente a la “cultura del descarte” – a una actitud que tenga a la base la “cultura del encuentro”, la única capaz de construir un mundo más justo y fraterno, un mundo mejor”.

Me urge, además, llamar la atención sobre decenas de miles de niños que emigran solos, no acompañados, para escapar a la pobreza y a las violencias: esta es una categoría de migrantes que, desde Centro America y desde México, atraviesa la frontera con los Estados Unidos de América en condiciones extremas, en busca de una esperanza que la mayoría de las veces resulta vana. Ellos aumentan día a día. Tal emergencia humanitaria reclama en primer lugar intervención urgente, que estos menores sean acogidos y protegidos. Tales medidas, sin embargo no serán suficientes, sino son acompañadas por políticas de información sobre los peligros de un viaje tal y, sobre todo, de promoción del desarrollo en sus países de origen.

Finalmente, es necesario frente a este desafío, llamar la atención de toda la comunidad internacional para que puedan ser adoptadas nuevas formas de migración legal y segura.

Deseo un gran éxito a la admirable iniciativa del Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno mexicano de organizar un coloquio de estudio y reflexión sobre el gran desafío de la emigración e imparto de corazón a cada uno de los presentes mi Bendición Apostólica.

Vaticano, 11 de Julio 2014

Evangelio del Jueves 17 de Julio

Jueves de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 11,28-30.

Jesús tomó la palabra y dijo:
Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

miércoles, 16 de julio de 2014

Nuestra Señora del Carmen

Imagen auténtica (y fundacional) de la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora del Carmen, en la ciudad de Zárate

16 de julio: la Iglesia celebra la fiesta de la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora del Carmen.


El nombre “Carmen” proviene de la lengua hebrea, y está relacionada con “Carmelo”, esto es: כרמן (Har ha'Karmel) que significa jardin de Dios. En las lenguas romances, entre las cuales el castellano, ese nombre tomó también algo del significado del latín “carmen”, que significa “canto, poema, bella música”.
El Monte Carmelo es mencionado en la Antigua Alianza, entre otros lugares, en el capítulo 18 del Primer Libro de los Reyes, en el relato donde el profeta Elías -símbolo del profetismo en el Antiguo Testamento- demuestra que el Señor de Israel es el verdadero Dios (recordamos el episodio del destruido "Altar de Karmel" y cómo Elías reunió 12 piedras (esto es, una por cada Tribu de Israel) con las cuales lo reparó o reerigió. Una comunidad de ermitaños de Israel vivió allí desde aquella época, según antiquísima tradición.
Como vemos, la historia del Carmelo está íntimamente ligada al profeta Elías, que vivió en el siglo IX antes de Cristo. Según tradiciones recogidas por los Santos Padres y por escritores antiguos, varios lugares conservaban el recuerdo de su presencia: una gruta en la ladera norte, sobre el cabo de Haifa, donde estableció su morada primero él y después Eliseo; cerca de allí, el sitio donde reunían a sus discípulos, llamado por los cristianos Escuela de los Profetas y en árabe también El Hader; en la misma zona, hacia el oeste, un manantial conocido como fuente de Elías, que él mismo habría hecho brotar de la roca; y en el sureste del macizo, la cima de El-Muhraqa y el torrente del Qison, donde se enfrentó a los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal: por su oración Dios hizo bajar fuego del cielo y de este modo el pueblo abandonó la idolatría, según relata el primer libro de los Reyes (Cfr. 1 Re 18, 19-40).
En estos lugares venerados desde los albores del cristianismo, donde se habían construido iglesias y monasterios en memoria de Elías, nació la Orden del Carmen y fue en estos tiempos cristianos cuando se estableció allí una comunidad de ermitaños, que permaneció durante siglos, hasta que en el siglo XI todo fue destruido a sangre y fuego por hordas llegadas desde Egipto. Muchos monjes, murieron mientras cantaban himnos a la Sma. Virgen, pero algunos lograron huir y embarcarse y llegar hasta Italia. Allá empezaron a propagar la devoción a la Sma. Virgen y las gentes los seguían llamando Los Carmelitas. Ahora los Padres Carmelitas y las hermanas Carmelitas siguen propagando en todas partes la devoción a Nuestra Señora. Entre los monjes llegados del Monte Carmelo hubo uno que se hizo célebre por su santidad, por su amor a la Virgen y sobre todo por una aparición que recibió. Fue San Simón Stock. Dice la tradición que un 16 de julio (de 1251) la Sma. Virgen se le apareció y le prometió conceder ayudas muy especiales a quienes lleven el Santo Escapulario como un acto de cariño y devoción de honor de la Madre de Dios con deseo de convertirse y llevar una vida más santa.
Según la más creíble tradición, el 16 de julio de 1251 la Virgen María apareció al monje San Simón Stock, superior general de la Orden Carmelita, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano que le daba como señal. La veneración recibió reconocimiento papal en 1587. Según esa tradición devota, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al Cielo.

Evangelio del Miércoles 16 de Julio

Miércoles de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 11,25-27.

Jesús dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

martes, 15 de julio de 2014

Evangelio del Martes 15 de Julio

Martes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 11,20-24.

Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido.
"¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

lunes, 14 de julio de 2014

Evangelio del Lunes 14 de Julio

Lunes de la decimoquinta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.
Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra;
y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.
El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.
Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".
Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región
.

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

domingo, 13 de julio de 2014

Evangelio del Domingo 13 de Julio

Decimoquinto Domingo del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 13,1-23.

Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar.
Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa.
Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: "El sembrador salió a sembrar.
Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron.
Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda;
pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron.
Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron.
Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta.
¡El que tenga oídos, que oiga!".
Los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué les hablas por medio de parábolas?".
El les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.
Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.
Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden.
Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán,
Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los cure.
Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen.
Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron.
Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador.
Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino.
El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría,
pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.
El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto.
Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno".

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

sábado, 12 de julio de 2014

Sábado 12 de julio: Ordenación diaconal en la Catedral Santa Florentina.

Monseñor Oscar durante la homilía , en la ordenación diaconal de Jony Sfardini. 

El pbro. Hugo Nelson Lovatto - rector del Seminario San Pedro y San Pablo- presentando a Jony Sfardini, quien fue ordenado diácono en la Catedral Santa Florentina.


Ordenación diaconal de Jony Sfardini, momento de la presentación de las ofrendas.

Felicitaciones querido Diácono Jony Sfardini . Este joven es uno de los seminaristas del Seminario diocesano San Pedro y San Pablo, y ha sido ordenado diácono en la mañana del sábado 12 de julio en la Catedral Santa Florentina Campana por nuestro Obispo.

Santos del día

 Tomado de: http://www.aleteia.org/ 

Hoy celebramos a... Beato Matías Araki y siete compañeros mártires
Entre ellos, un matrimonio y su hijo de siete años: fueron martirizados en Nagasaki


En la colina de los Mártires de Nagasaki, el 12 de julio de 1626, fueron martirizados por el nombre de Jesús ocho cristianos: cuatro hombres, tres mujeres y un niño. Las mujeres y el niño fueron degollados, los hombres fueron quemados a fuego lento. Todos ellos confesaron intrépidamente la fe de Jesucristo, y fueron beatificados por Pío IX el 7 de julio de 1867.

Matías (Cisayemón) Araki era miembro de una noble familia, ya cristiana al tiempo de su nacimiento. Él y su hermano el beato Mancio vivían en Coxinotzu, reino de Arima. Decidieron ambos hospedar al beato Francisco Pacheco, provincial de la Compañía de Jesús en el Japón, pensando que su casa, por estar en un sitio lejano y oculto, sería segura. Pero la delación de un traidor trajo consigo su arresto, prisión en Ximabara y condena a muerte por negarse a apostatar del cristianismo.

Juan Nagai Naisen era de noble familia de Ximabara y, cristiano desde su nacimiento, en la adolescencia hizo el propósito de vivir siempre cristiano y llegar al martirio si era menester con tal de mantener la fe. A los 24 años contrajo matrimonio con Mónica y tuvieron un hijo y dos hijas. El matrimonio decidió abrir su casa a los misioneros y correr los riesgos que ello llevaba. Distribuyó los bienes a los pobres y se quedó con lo necesario. Acogió a Juan Bautista Zola en otoño de 1622, y avisado de que levantaba sospecha preparó la huida del misionero la noche del día 22, pero al mediodía la casa fue asaltada por guardias y todos quedaron arrestados. Tras ser sometido a interrogatorio y juicio y haberse mantenido firme en la fe, desnudaron ante él a su mujer Mónica y amenazaron con violarla delante de él si no apostataba. Aterrorizado, Juan se avino a lo que se le pedía y él y su mujer quedaron libres. Pero arrepentido enseguida, hizo penitencia y decidió presentarse nuevamente al gobernador y confesar la fe. Así lo hizo, y otra vez con su mujer y sus hijos fue llevado a la cárcel de Omura donde padecería muchísimo y de donde salió para el martirio.

Mónica Nagai era de familia noble y cristiana fervorosa. Casada con Juan Nagai, compartió la fe y las opciones religiosas de su esposo y cuando fue encarcelada e interrogada se negó a apostatar. Torturaron delante de ella a sus dos hijas pequeñas pero no renegó por ello, y salía ya para el martirio cuando sus hijas le fueron quitadas dejando con ella a su hijo Luis. Había soportado con increíble fortaleza el tormento del agua regurgitada. Al llegar a la colina del martirio vio a su esposo atado ya al poste en que iba a ser quemado; se puso de rodillas y se dedicó a orar. Luego fue decapitada.

Luis Nagai era un niño de siete años, hijo de Juan y Mónica, que estaba siendo educado en la fe por sus padres. A causa de las duras condiciones de la cárcel estaba tan débil que un soldado hubo de llevarlo en brazos al sitio del martirio. El soldado lo soltó y el niño corrió a buscar a su madre, que estaba orando. La madre no interrumpió la oración y entonces desde el poste el padre le dirigió palabras de aliento. Asistió espantado a la decapitación de su madre y estaba mirando su cabeza cortada cuando él mismo fue degollado.

Pedro Arakiyori Chobioye era un fervoroso cristiano que vivía en Coxinotzu y que daba albergue en su casa al hermano jesuita Gaspar Sadamatzu, motivo por el que fue arrestado, sometido a interrogatorios y torturas para que apostatara, pero se mantuvo firme en la fe. De la cárcel fue sacado para ser quemado vivo en la colina de Nagasaki.

Susana Arakiyori era la esposa de Pedro, con quien estuvo de acuerdo en hospedar en su casa al jesuita, que, cuando fue hallado, sirvió de motivo para su detención. Se la aisló para ver si su resistencia se venía a menos, y al no apostatar, fue paseada desnuda por las calles, colgada por los cabellos de la rama de un árbol y teniendo a su hijita pequeña desnuda y muerta de frío a sus pies; así estuvo ocho horas sin que la resistencia de la mártir se viniera abajo. Se le hizo entonces el tormento del agua regurgitada y luego se la ató a la pared con una argolla, debiendo estar así los meses siguientes hasta su martirio. A la salida para el mismo le quitaron la niña.

Juan Tanaka había nacido en el seno de una familia ya cristiana y era un cristiano convencido y fervoroso desde su juventud. Preparado por los jesuitas pudo ser catequista y puso lo mejor de sí mismo en el desempeño de este encargo. Casado con Catalina, ofreció su casa para albergue de los misioneros, lo que sirvió de motivo para su detención y posterior martirio, puesto que hallaron en su casa al P. Baltasar Torres y al hermano Miguel Tozó, ambos jesuitas. Llegado al lugar del martirio, fue atado al poste y, prendido el fuego, las cuerdas se quemaron y se vio suelto. Entonces le dio un abrazo al cadáver del Beato Mancio Araki; luego besó las manos de los otros mártires que estaban siendo quemados y a la vista de todos volvió a su poste y allí consumó su martirio.

Catalina Tanaka era la esposa de Juan, Participaba de sus mismos sentimientos religiosos y estuvo de acuerdo en acoger misioneros en su casa. Arrestada y encarcelada, se negó a apostatar y se mantuvo fiel a Cristo hasta que fue degollada.

El Papa sobre la final del mundial: Que el deporte promueva la cultura del encuentro

De: https://www.facebook.com/News.va Español

Queridos amigos, estos días hemos visto por todas partes viñetas y fotomontajes que muestran al Papa Francisco y al Papa emérito Benedicto como hinchas de sus respectivas selecciones nacionales de fútbol, Argentina y Alemania. Algunas son simpáticas; pero nosotros preferimos quedarnos con esta imagen y estas palabras -ambas reales- del Papa Francisco en su "tuit" de hoy:

Evangelio del Sábado 12 de Julio

Sábado de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 10,24-33.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño.
Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa!
No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.
¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.
Ustedes tienen contados todos sus cabellos.
No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.
Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres." 

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús. 

viernes, 11 de julio de 2014

Vietnam tendrá su primera universidad católica

Tomado de: http://vaticaninsider.lastampa.it/

(©LAPRESSE) ESTUDIANTES VIETNAMITAS
07/11/2014

Histórico cambio para la Iglesia en el país comunista: un paso hacia la plena libertad de educación

PAOLO AFFATATO
CIUDAD DEL VATICANO


La primera universidad católica de Vietnam ya no es un sueño remoto. Es una realidad que se acerca a pasos agigantados y que, según Paul Bui Van Doc, arzobispo de Ho Chi Minh City, podría completarse dentro de un año. Será un proceso crucial para la historia de la Iglesia católica en el país, además de un signo de la esperada vuelta a la libertad de educación, que desde los años 60 desapareció debido al gobierno comunista.

El arzobispo de la ex Saigón explicó con orgullo a Vatican Insider que “el enfoque dialógico con el gobierno está dando frutos”. En un clima de paulatina distensión de las relaciones bilaterales, indicó, los obispos hicieron notar que en el país se han multiplicado durante la última década los ateneos y los campus privados, instituidos y administrados por entes y universidades extranjeras de Asia, Australia y Europa (el primero nació en 2001). “¿Por qué, entonces, la Iglesia vietnamita debía seguir sin tal prerrogativa? Mucho más si se consideran los datos sobre la instrucción y se observan las carencias del sistema educativo nacional”. La Iglesia católica, explicó el presidente del episcopado local, “puede ofrecer la filosofía y la experiencia educativa que le pertenecen, para formar personas responsables por el bien de toda la sociedad”.

Después de décadas en las que se alejaron de sistema educativo, monopolizado por el estado, los obispos incubaron el proyecto y, al encontrar una oportunidad en las instituciones, se activaron. Exploraron la colaboración con el prestigioso Instituto católico de París y crearon un “Instituto avanzado de estudios teológicos”, que nacerá en Ho Chi Minh City. También se pusieron a trabajar para obtener el reconocimiento pontificio de la Congregación vaticana para la educación católica que, según el obispo, “es inminente”. La práctica llegó con rapidez al escritorio del ministro de educación del gobierno vietnamita y, según las primeras entrevistas y contactos formales, también el proceso para obtener la autorización gubernamental está avanzando.

“Tenemos mucha confianza. Se tratará de un paso importante para el bien común del país, un signo de gran esperanza para un futuro luminoso en Vietnam”, dijo Bui Van Doc. La educación, subrayó, tiene una relevancia particular, y la libertad educativa es un factor crucial para la Iglesia, como “medio para realizar la misión de evangelizar a la sociedad de hoy”. Los pasos concretos para el nacimiento del nuevo instituto serán analizados en la próxima asamblea plenaria de los obispos, que se llevará a cabo del 27 al 30 de octubre de 2014 en Nha Trang.

La espera ha sido larga, por lo que hablar de “cambio histórico” no es mero énfasis. En el norte del país, la libertad educativa para la Iglesia católica fue prohibida en 1954, con la llegada al poder del Partido comunista. La misma prohibición entró en vigor en el sur en 1975, cuando los católicos se ocupaban de más de dos mil estructuras de educación, desde el nivel preescolar hasta los de educación superior. Durante los últimos años, la Iglesia ha vuelto a conquistar la libertad plena para la admisión de candidatos en los seminarios (que en el pasado estaba sometida al control estatal) y también la gestión de guarderías, que a menudo los institutos religiosos o las congregaciones crean en localidades remotas o en zonas segregadas por la marginación y la pobreza.

Hoy Viernes 11 Julio celebramos San Benito Abad

De: http://www.aleteia.org/

11 de julio. Hoy celebramos a... San Benito. Abad, Patrón de Europa y Patriarca del monasticismo occidental. http://ow.ly/z2lVAhttp://ow.ly/z2lZ9


Si atendemos a la enorme influencia ejercida en Europa por los seguidores de San Benito, es desalentador comprobar que no tenemos biografías contemporáneas del padre del monasticismo occidental. Lo poco que conocemos acerca de sus primeros años, proviene de los "Diálogos" de San Gregorio, quien no proporciona una historia completa, sino solamente una serie de escenas para ilustrar los milagrosos incidentes de su carrera.

Benito nació y creció en la noble familia Anicia, en el antiguo pueblo de Sabino en Nurcia, en la Umbría en el año 480. Esta región de Italia es quizás la que mas santos ha dado a la Iglesia. Cuatro años antes de su nacimiento, el bárbaro rey de los Hérculos mató al último emperador romano poniendo fin a siglos de dominio de Roma sobre todo el mundo civilizado. Ante aquella crisis, Dios tenía planes para que la fe cristiana y la cultura no se apagasen ante aquella crisis. San Benito sería el que comienza el monasticismo en occidente. Los monasterios se convertirán en centros de fe y cultura.

De su hermana gemela, Escolástica, leemos que desde su infancia se había consagrado a Dios, pero no volvemos a saber nada de ella hasta el final de la vida de su hermano. El fue enviado a Roma para su "educación liberal", acompañado de una "nodriza", que había de ser, probablemente, su ama de casa. Tenía entonces entre 13 y 15 años, o quizá un poco más. Invadido por los paganos de las tribus arias, el mundo civilizado parecía declinar rápidamente hacia la barbarie, durante los últimos años del siglo V: la Iglesia estaba agrietada por los cismas, ciudades y países desolados por la guerra y el pillaje, vergonzosos pecados campeaban tanto entre cristianos como entre gentiles y se ha hecho notar que no existía un solo soberano o legislador que no fuera ateo, pagano o hereje. En las escuelas y en los colegios, los jóvenes imitaban los vicios de sus mayores y Benito, asqueado por la vida licenciosa de sus compañeros y temiendo llegar a contaminarse con su ejemplo, decidió abandonar Roma.

Se fugó, sin que nadie lo supiera, excepto su nodriza, que lo acompañó. Existe una considerable diferencia de opinión en lo que respecta a la edad en que abandonó la ciudad, pero puede haber sido aproximadamente a los veinte años. Se dirigieron al poblado de Enfide, en las montañas, a treinta millas de Roma. No sabemos cuanto duró su estancia, pero fue suficiente para capacitarlo a determinar su siguiente paso. Pronto se dio cuenta de que no era suficiente haberse retirado de las tentaciones de Roma; Dios lo llamaba para ser un ermitaño y para abandonar el mundo y, en el pueblo lo mismo que en la ciudad, el joven no podía llevar una vida escondida, especialmente después de haber restaurado milagrosamente un objeto de barro que su nodriza había pedido prestado y accidentalmente roto.

En busca de completa soledad, Benito partió una vez más, solo, para remontar las colinas hasta que llegó a un lugar conocido como Subiaco (llamado así por el lago artificial formado en tiempos de Claudio, gracias a la represión de las aguas del Anio). En esta región rocosa y agreste se encontró con un monje llamado Romano, al que abrió su corazón, explicándole su intención de llevar la vida de un ermitaño. Romano mismo vivía en un monasterio a corta distancia de ahí; con gran celo sirvió al joven, vistiéndolo con un hábito de piel y conduciéndolo a una cueva en una montaña rematada por una roca alta de la que no podía descenderse y cuyo ascenso era peligroso, tanto por los precipicios como por los tupidos bosques y malezas que la circundaban. En la desolada caverna, Benito pasó los siguientes tres años de su vida, ignorado por todos, menos por Romano, quien guardó su secreto y diariamente llevaba pan al joven recluso, quien lo subía en un canastillo que izaba mediante una cuerda. San Gregorio dice que el primer forastero que encontró el camino hacia la cueva fue un sacerdote quien, mientras preparaba su comida un domingo de Resurrección, oyó una voz que le decía: "Estás preparándote un delicioso platillo, mientras mi siervo Benito padece hambre".

El sacerdote, inmediatamente, se puso a buscar al ermitaño, al que encontró al fin con gran dificultad. Después de haber conversado durante un tiempo sobre Dios y las cosas celestiales, el sacerdote lo invitó a comer, diciéndole que era el día de Pascua, en el que no hay razón para ayunar. Benito, quien sin duda había perdido el sentido del tiempo y ciertamente no tenía medios de calcular los ciclos lunares, repuso que no sabía que era el día de tan grande solemnidad. Comieron juntos y el sacerdote volvió a casa. Poco tiempo después, el santo fue descubierto por algunos pastores, quienes al principio lo tomaron por un animal salvaje, porque estaba cubierto con una piel 9de bestia y porque no se imaginaban que un ser humano viviera entre las rocas. Cuando descubrieron que se trataba de un siervo de Dios, quedaron gratamente impresionados y sacaron algún fruto de sus enseñanzas. A partir de ese momento, empezó a ser conocido y mucha gente lo visitaba, proveyéndolo de alimentos y recibiendo de él instrucciones y consejos.

Evangelio del Viernes 11 de julio

Viernes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 10,16-23.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir.
Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre."

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 10 de julio de 2014

Evangelio del Jueves 10 de Julio

Jueves de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 10,7-15.


Jesús dijo a sus apóstoles:
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad. 

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

miércoles, 9 de julio de 2014

Evangelio del Miércoles 9 de Julio

Miércoles de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 10,1-7.

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;
Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.
Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 

 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

martes, 8 de julio de 2014

A los detenidos de Isernia: Dios no se olvida de nosotros


Tomado de: http://www.news.va/

Ciudad del Vaticano, 5 de junio 2014 (VIS).
Después de saludar a los jóvenes en Castelpetroso, el Papa Francisco se desplazó en automóvil al centro penitenciario de Isernia, a una media hora de distancia, para visitar a los detenidos. El encuentro tuvo lugar en el patio de la prisión y, en el discurso que dirigió a los reclusos, el Santo Padre insistió en la necesidad de la reinserción; '' un camino -dijo- que debemos hacer todos porque todos nos equivocamos en esta vida y tenemos que pedir perdón por nuestras equivocaciones''.

''Quien diga que no necesita llevar a cabo un camino de reinserción es un mentiroso -subrayó Francisco- Y cuando vamos a pedir perdón al Señor por nuestros pecados, por nuestros errores, nos perdona siempre, nunca se cansa de perdonar. Nos dice: ''Date la vuelta y no sigas por ese camino porque no te sentará bien. Y nos ayuda. Esta es la reinserción, el camino que todos tenemos que hacer. Lo importante es no quedarse parados. Todos sabemos que el agua parada se pudre... Tenemos que andar, un paso cada día, con la ayuda del Señor... Dios es Padre, es misericordia...Nos levanta y nos devuelve plenamente la dignidad...Dios no se olvida de nosotros. Y con esta confianza se puede caminar día tras día. Y con este amor fiel que nos acompaña la esperanza no defrauda nunca... Algunos piensas que recorren un camino de castigo, de errores, de pecados y que solamente hay que sufrir y sufrir... Es verdad, se sufre.. Como ha dicho un compañero vuestro aquí se sufre. Se sufre aquí dentro y también fuera, cuando uno ve que no tiene la conciencia limpia y quiere cambiarla. Es un sufrimiento que purifica, como el fuego que purifica el oro: es un sufrimiento con esperanza''.

''Hay algo muy hermoso cuando el Señor nos perdona porque no dice: ''Yo te perdono, ¡arréglatelas!''. No, nos perdona, nos toma de la mano y nos ayuda a seguir este camino de la reinserción, en nuestra vida personal y también social. Lo hace con todos nosotros. Pensar que el orden interior de una persona se corrija solo ' a palos'... que se corrija solo con el castigo, no es de Dios; es un error. Algunos piensan: ''No, hay que castigar más, más años, más''. Así no se arregla nada. Encerrar a la gente porque -perdonad la expresión- por el simple hecho de que si están encerrados, nosotros estamos seguros, no sirve de nada, no ayuda. Lo más importante es lo que Dios hace con nosotros: nos toma de la mano y nos ayuda a ir adelante. Y esto se llama esperanza. Y con esta esperanza, con esta confianza, se puede caminar día tras día. Y con este amor fiel que nos acompaña la esperanza, de verdad, no defrauda''.

Al final, el Papa contando a los detenidos que cada quince días llamaba a una prisión de Buenos Aires para hablar con los detenidos jóvenes les dijo: ''Os hago una confidencia. Cuando me encuentro con uno de vosotros, que está en una cárcel, que está andando hacia la inserción, pero que está recluido, sinceramente me pregunto: ¿Por qué él y no yo? Lo siento así. Es un misterio. Pero partiendo de este sentimiento, de esta forma de sentir, os acompaño''.

Evangelio del Martes 8 de Julio

Martes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 9,32-38.

En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado.
El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel".
Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios".
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha." 

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

lunes, 7 de julio de 2014

Evangelio del Lunes 7 de Julio

Lunes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 9,18-26.

Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región. 


 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

domingo, 6 de julio de 2014

Evangelio del Domingo 6 de Julio

Decimocuarto Domingo del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 11,25-30.

Jesús dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana". 

  Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

sábado, 5 de julio de 2014

Evangelio del Sábado 5 de Julio

Sábado de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 9,14-17.

Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?".
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande.
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. ¡No, el vino nuevo se pone en odres nuevos, y así ambos se conservan!".

 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

viernes, 4 de julio de 2014

Evangelio del Viernes 4 de Julio

Viernes de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 9,9-13.

Jesús, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 3 de julio de 2014

Evangelio del Jueves 3 de Julio

Fiesta de santo Tomás, apóstol

Evangelio según San Juan 20,24-29.

Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".

 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

miércoles, 2 de julio de 2014

Evangelio del Miércoles 2 de Julio

Miércoles de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 8,28-34.

Cuando Jesús llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino.
Y comenzaron a gritar: "¿Que quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?"
A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo.
Los demonios suplicaron a Jesús: "Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara".
El les dijo: "Vayan". Ellos salieron y entraron en los cerdos: estos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron.
Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados.
Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio. 

 Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

martes, 1 de julio de 2014

Evangelio del Martes 1 de Julio

Martes de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 8,23-27. 

Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron.
De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.
Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: "¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!".
El les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?". Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.
Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: "¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?".

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

lunes, 30 de junio de 2014

ULTIMO DÍA DEL MES DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS

De: https://www.facebook.com/obispadozc

Queridos amigos de facebook en el último día de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesus, ademas de la oración diaria, les compartimos palabras de nuestro querido Obispo. Las mismas fueron pronunciadas el viernes 27 de junio, día del Sagrado Corazón de Jesus en la homilía de la Santa Misa por los 160 años de la Pquia. Ntra. Sra. del Carmen de Zárate:

“ (…) Es el corazón de Dios que se hizo hombre, Jesucristo nuestro Señor. Si alguna vez pudiéramos soñar con lo mejor que podría ocurrirnos en esta vida consciente sería con encontrar el amor infinito. Hay tantos amores limitados, por mas buenos que sean. El amor de Jesus es infinito y hace que los amores buenos – aunque limitados- tengan una semilla de eternidad. Entremos al Corazón de Jesus y pongamos en el a todos a quienes nos quieren, y a quienes no nos quieren tanto; a quienes queremos y a quienes no queremos tanto. Y muy especialmente a los sufrientes, a los que están solos, a los que perdieron la fe y esperanza, a los que están tristes. Hacia todos ellos no solo tenemos que sentir que debemos llevar una misión de simpatía o empatía, sino además debemos sentirnos deudores hacia quien sufre y perdió la esperanza; porque nosotros sabemos que en la esperanza, fuimos salvados (…) “

Oración Preparatoria. Oh Dios, que por medio del Corazón de tu Hijo, herido por nuestras culpas, te dignas, en tu misericordia infinita, darnos los tesoros de tu amor; te pedimos nos concedas que, al presentarte el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Consideración del día lunes 30 de junio: Espina es para el Corazón de Jesús ver la falta de cristianos en los templos y la sobra de ellos en los centros de mundanas diversiones. El Corazón de Jesús ama, y no es amado. ¿Qué haces tú?

Oración final. Oh Señor Jesús tus santos misterios infundan en nosotros un fervor divino, conque, recibida la suavidad de tu dulcísimo Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Tu que vives y reinas por siglos infinitos. Amén.

Evangelio del Lunes 30 de Junio

Lunes de la decimotercera semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 8,18-22.

Al verse rodeado de tanta gente, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla.
Entonces se aproximó un escriba y le dijo: "Maestro, te seguiré adonde vayas".
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".
Otro de sus discípulos le dijo: "Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre".
Pero Jesús le respondió: "Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos".

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

domingo, 29 de junio de 2014

San Pedro Apóstol, por tu intercesión, que recibamos la gracia de la confianza total en el Señor.

Imagen de San Pedro Apóstol, en la capilla que lleva su nombre, en el barrio de Villanueva, en Campana. Forma parte de un conjunto de imágenes originarias de la iglesia catedral de San Isidro, las cuales, al momento en que se realizó la reforma en ese templo catedralicio, fueron donadas a Zárate-Campana, y algunas se encuentran en la ciudad de Zárate, otras en nuestra iglesia catedral de Santa Florentina, y ésta, en el barrio de Villanueva.
 
San Pedro Apóstol, en el barrio de Villanueva, en Campana.

Papa Francisco sobre Iraq: “La violencia engendra más violencia, el diálogo es la única forma de paz”


El Papa Francisco pone como ejemplo de conversión a Simón y a Saulo




Queridos hermanos y hermanas:

Desde tiempos remotos la iglesia romana celebra la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo en un solo día, el 29 de junio. La Fe en Jesúcristo ha hecho hermanos y el martirio los hizo convertirse en una misma cosa. San Pedro y San Pablo, tan diferentes entre sí en el plano humano, fueron escogidos personalmente por el Señor Jesús y han respondido a la llamada ofreciendo toda su vida. En tanto la gracia de Cristo ha logrado grandes cosas, les ha transformado. ¿Cómo les transformó? Simón había repudiado a Jesús como un drama de la pasión; Saulo había perseguido a los cristianos duramente. Pero ambos han aceptado el amor de Dios y su misericordia. Así que se hicieron amigos y apóstoles de Cristo. Por lo tanto, siguen a la iglesia y todavía hoy nos indican el camino de la salvación.

El libro de los Hechos muestra muchos rasgos de su testimonio. Pedro, por ejemplo, nos enseña a mirar con ojos de fe a los pobres y darles lo que tenemos más precioso: el poder del nombre de Jesucristo. Cuando, junto con Juan Apóstol, pasa cerca del mendigo sentado en la puerta del templo, se detiene y dice, "nos miran". Es una invitación a mirar a los ojos, para establecer una relación humana. Y añade: ' no posee ni plata ni oro, pero lo que haré será en el nombre de Jesucristo de Nazaret: Levántate y anda! " (At-3,4 6). Entonces le lleva de la mano y le ayuda a levantarse. Y el hombre empieza a caminar, entre el asombro de los presentes: Jesús sanó a través de Pedro.

Pablo explicó tres veces el episodio en el camino de Damasco, que marca el punto de inflexión de su vida, marcando claramente un antes y un después. En primer lugar, Pablo era un enemigo de la iglesia. Más tarde, pone toda su vida al servicio del Evangelio. Para nosotros el encuentro con la palabra de Cristo es capaz de transformar completamente nuestras vidas. No puedes escuchar esta palabra y permanecer estancado en nuestros hábitos. Superar el egoísmo nos insta a que nosotros en el corazón sigamos decididamente a ese Maestro que dio su vida por sus amigos. Es él, el que con su palabra te cambia, te transforma, te perdona todo si abrimos el corazón.

Queridos hermanos y hermanas: Este Festividad nos da mucha alegría, porque nos pone frente a la obra de la misericordia de Dios en los corazones de dos hombres, que eran dos pecadores. Y Dios quiere llenarnos de su gracia, como lo hizo con Pedro y con Pablo. Que la Virgen María nos ayude a darle la bienvenida como ellos, con el corazón abierto: ¡No para recibirlo en vano! Y sostenernos en la hora del juicio, para dar testimonio de Jesucristo y su Evangelio. Pedimos hoy en particular por los arzobispos metropolitanos nombrados en el último año, que celebraban conmigo esta mañana la Eucaristía en San Pedro. Les saludamos todos con afecto y oramos por ellos.

Después del Angelus

Queridos hermanos y hermanas:

Las noticias que llegan de Irak son desgraciadamente muy dolorosas. Deseo unirme a los obispos del país para apelar para que, a través del diálogo, se preserve la unidad nacional y se evite la guerra. Son cerca de miles de familias, especialmente los cristianos, los que tuvieron que abandonar sus hogares y están en grave peligro. La violencia engendra más violencia, el diálogo es la única forma de paz. Pidamos a la Virgen por el pueblo de Iraq:

(Ave María)

Saludo a todos, especialmente los fieles de Roma, en la Fiesta del Santo Patrón, así como a los miembros de la familia de los arzobispos y metropolitanos que esta mañana recibieron el Palio y las delegaciones que los han acompañado. Saludo a los artistas de muchas partes del mundo que han hecho un gran Festival de las flores, y agradezco los que lo promovieron.

Saludo cordialmente a los fieles de San Fernando y de Ubrique (Cádiz), de Elche de la Sierra (Albacete), y de Parla, Madrid, así como a los numerosos alfombristas que han participado en la gran muestra floral.

Saludo a los peregrinos de Madagascar, los estudiantes de las escuelas católicas de los Estados Unidos de América y en Londres; los fieles de Messina, Nápoles, Neviano, Taranto, Rocca di Papa y Pezzoro y los que llegaron en bicicleta de Cardiff; los grupo "amigos de Venerable Francesco Antonio Marcucci".

Saludo a las asociaciones de familia Foro de Lazio y les deseo todo lo mejor para la tarea en los próximos días en el Instituto Pío XI de Roma. Un deseo para el espectáculo de fuegos artificiales tradicionales que tendrá lugar esta noche en Castel Sant'Angelo, cuyas ganancias apoyará una iniciativa para la gente joven de Tierra Santa. Buen domingo y buena comida. Adiós.

“Qué a nadie le falte la Palabra de Vida, que libera de todo miedo y exclavitud y da confianza en la fidelidad de Dios”, el Papa en la misa por los patrones de Roma


 
 2014-06-29 Radio Vaticana
(RV).- “Sígueme en el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los últimos, para que a nadie le falte la Palabra de vida, que libera de todo miedo y da confianza en la fidelidad de Dios. ¡Tú sígueme!”, lo dijo el Papa Francisco durante su homilía celebrada en la Basílica Vaticana en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, durante la cual impuso el palio a 24 nuevos arzobispos metropolitanos.

Homilía completa del Santo Padre:

En la solemnidad de los apóstoles san Pedro y san Pablo, patronos principales de Roma, acogemos con gozo y reconocimiento a la Delegación enviada por el Patriarca Ecuménico, el venerado y querido hermano Bartolomé, encabezada por el metropolita Ioannis. Roguemos al Señor para que también esta visita refuerce nuestros lazos de fraternidad en el camino hacia la plena comunión, que tanto deseamos, entre las dos Iglesias hermanas.

«El Señor ha enviado su ángel para librarme de las manos de Herodes» (Hch 12,11). En los comienzos del servicio de Pedro en la comunidad cristiana de Jerusalén, había aún un gran temor a causa de la persecución de Herodes contra algunos miembros de la Iglesia. Habían matado a Santiago, y ahora encarcelado a Pedro, para complacer a la gente. Mientras estaba en la cárcel y encadenado, oye la voz del ángel que le dice: «Date prisa, levántate... Ponte el cinturón y las sandalias... Envuélvete en el manto y sígueme» (Hch 12,7-8). Las cadenas cayeron y la puerta de la prisión se abrió sola. Pedro se da cuenta de que el Señor lo «ha librado de las manos de Herodes»; se da cuenta de que Dios lo ha liberado del temor y de las cadenas. Sí, el Señor nos libera de todo miedo y de todas las cadenas, de manera que podamos ser verdaderamente libres. La celebración litúrgica expresa bien esta realidad con las palabras del estribillo del Salmo responsorial: «El Señor me libró de todos mis temores».

Aquí está el problema para nosotros, el del miedo y de los refugios pastorales. Nosotros -me pregunto-, queridos hermanos obispos, ¿tenemos miedo?, ¿de qué tenemos miedo? Y si lo tenemos, ¿qué refugios buscamos en nuestra vida pastoral para estar seguros? ¿Buscamos tal vez el apoyo de los que tienen poder en este mundo? ¿O nos dejamos engañar por el orgullo que busca gratificaciones y reconocimientos, y allí nos parece estar a salvo? Queridos hermanos obispos ¿Dónde ponemos nuestra seguridad?

El testimonio del apóstol Pedro nos recuerda que nuestro verdadero refugio es la confianza en Dios: ella disipa todo temor y nos hace libres de toda esclavitud y de toda tentación mundana. Hoy, el Obispo de Roma y los demás obispos, especialmente los Metropolitanos que han recibido el palio, nos sentimos interpelados por el ejemplo de san Pedro a verificar nuestra confianza en el Señor.

Pedro recobró su confianza cuando Jesús le dijo por tres veces: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,15.16.17). Y, al mismo tiempo él, Simón, confesó por tres veces su amor por Jesús, reparando así su triple negación durante la pasión. Pedro siente todavía dentro de sí el resquemor de la herida de aquella decepción causada a su Señor en la noche de la traición. Ahora que él pregunta: «¿Me amas?», Pedro no confía en sí mismo y en sus propias fuerzas, sino en Jesús y en su divina misericordia: «Señor, tú conoces todo; tú sabes que te quiero» (Jn 21,17). Y aquí desaparece el miedo, la inseguridad, la pusilanimidad.

Pedro ha experimentado que la fidelidad de Dios es más grande que nuestras infidelidades y más fuerte que nuestras negaciones. Se da cuenta de que la fidelidad del Señor aparta nuestros temores y supera toda imaginación humana. También hoy, a nosotros, Jesús nos pregunta: «¿Me amas?». Lo hace precisamente porque conoce nuestros miedos y fatigas. Pedro nos muestra el camino: fiarse de él, que «sabe todo» de nosotros, no confiando en nuestra capacidad de serle fieles a él, sino en su fidelidad inquebrantable. Jesús nunca nos abandona, porque no puede negarse a sí mismo (cf. 2 Tm 2,13).Es fiel. La fidelidad que Dios nos confirma incesantemente a nosotros, los Pastores, es la fuente de nuestra confianza y nuestra paz, más allá de nuestros méritos. La fidelidad del Señor para con nosotros mantiene encendido nuestro deseo de servirle y de servir a los hermanos en la caridad.

El amor de Jesús debe ser suficiente para Pedro. Él no debe ceder a la tentación de la curiosidad, de la envidia, como cuando, al ver a Juan cerca de allí, preguntó a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?» (Jn 21,21). Pero Jesús, a estas tentaciones, le respondió: «¿A ti qué? Tú, sígueme» (Jn 21,22). Esta experiencia de Pedro es un mensaje importante también para nosotros, queridos hermanos arzobispos. El Señor repite hoy, a mí, a ustedes y a todos los Pastores: «Sígueme». No pierdas tiempo en preguntas o chismes inútiles; no te entretengas en lo secundario, sino mira a lo esencial y sígueme. Sígueme a pesar de las dificultades. Sígueme en la predicación del Evangelio. Sígueme en el testimonio de una vida que corresponda al don de la gracia del Bautismo y la Ordenación. Sígueme en el hablar de mí a aquellos con los que vives, día tras día, en el esfuerzo del trabajo, del diálogo y de la amistad. Sígueme en el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los últimos, para que a nadie le falte la Palabra de vida, que libera de todo miedo y da confianza en la fidelidad de Dios. ¡Tú sígueme!

Evangelio del Domingo 29 de Junio

En la solemnidad de los Apóstoles San Pedro y San Pablo.

Evangelio según San Mateo 16,13-19.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".
"Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".

Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

sábado, 28 de junio de 2014

La unidad, don de Dios que podemos conseguir si nos miramos con los ojos de la fe: el Papa a la Delegación del Patriarcado de Constantinopla


 

2014-06-28 Radio Vaticana

(RV).- En la mañana de este sábado, el Santo Padre Francisco recibió a la Delegación Ecuménica del Patriarcado de Constantinopla, presentes en Roma en ocasión del tradicional intercambio de delegaciones por las fiestas de los Santos Patronos, el 29 de junio en Roma, por la celebración de los santos apóstoles Pedro y Pablo y el 30 de noviembre en Estambul, por la celebración de San Andrés apóstol.Al recibirlos con una “calurosa bienvenida”, el Santo Padre expresó su agradecimiento al Patriarca Bartolomé I y al Santo Sínodo “por haberlos enviado para compartir la alegría esta fiesta”.
El Papa recordó los encuentros con “el amado hermano Bartolomé”, en ocasión de la común peregrinación a la Tierra de Jesús, donde tuvieron la gracia de revivir “el abrazo que tuvo lugar 50 años atrás en Jerusalén” entre sus predecesores Atenágoras y Pablo VI. “Un gesto – dijo Francisco – que dio un impulso decisivo a un camino que, gracias a Dios, no se ha más detenido”.“La alegría de este encuentro – continuó el Santo Padre - se ha renovado cuando idealmente concluimos juntos esa peregrinación, elevando en la tumba del apóstol Pedro una ferviente invocación a Dios por el don de la paz en Tierra Santa, junto a los presidentes israelí y palestino”. 

El obispo de Roma subrayó que estas ocasiones de encuentro fraterno donadas por el Señor fueron una “posibilidad de manifestar el uno por el otro el amor en Cristo que nos une y de renovar la voluntad compartida de caminar juntos en el camino hacia la plena unidad”.“Sabemos bien, destacó el Papa, que esta unidad es un don de Dios, un don que el Altísimo nos da la gracia de conseguir desde ahora, cada vez que por la fuerza del Espíritu Santo, logramos mirarnos a los ojos los unos a los otros ‘con los ojos de la fe’, a reconocernos por lo que somos en el plan de Dios, en el designio de su eterna voluntad y no por lo que las consecuencias históricas de nuestros pecados nos han llevado a ser. Si aprenderemos a mirarnos siempre los unos a los otros en Dios, será todavía más veloz nuestro camino y más ágil la colaboración en tantos campos de la vida cotidiana que ya ahora, felizmente, nos une”.

El Santo padre subrayó que esta mirada teologal nutrida de fe, esperanza y amor, es capaz de generar una reflexión teológica auténtica que es, en realidad, una verdadera Scientia Dei: participación a la mirada que Dios tiene sobre sí mismo y sobre nosotros. Esta reflexión - constató - nos acercará los unos a los otros, en el camino de la unidad, aun si partimos desde perspectivas diversas. Por lo tanto, dijo, “confío y rezo, para que el trabajo de la Comisión mixta internacional pueda ser expresión de esta comprensión profunda, de esta teología hecha de rodillas”. La reflexión sobre conceptos de primado y de sinodalidad, sobre comunión en la Iglesia Universal, sobre el ministerio del Obispo de Roma - aseveró el Papa -no será, entonces, un ejercicio académico ni una simple disputa entre posiciones inconciliables.

(MCM-RV)

Evangelio del Sábado 28 de Junio

Memoria del Inmaculado Corazón de María

Evangelio según San Lucas 2,41-51.

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.
Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre,
y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta.
Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos.
Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.
Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.
Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados".
Jesús les respondió: "¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?".
Ellos no entendieron lo que les decía.
El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. 


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

viernes, 27 de junio de 2014

Evangelio del Viernes 27 de Junio

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

Evangelio según San Mateo 11,25-30.

Jesús dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
Porque mi yugo es suave y mi carga liviana". 


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús. 

jueves, 26 de junio de 2014

Evangelio del Jueves 26 de Junio

Jueves de la duodécima semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Mateo 7,21-29.

Jesús dijo a sus discípulos:
No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?'.
Entonces yo les manifestaré: 'Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal'.
Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca.
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande".
Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza,
porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.

es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

miércoles, 25 de junio de 2014

Catequesis de hoy del Papa Francisco: No caigamos en la tentación de creer que no necesitamos la iglesia y podemos salvarnos solos





TEXTO COMPLETO

«Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy hay otro grupo de peregrinos conectados con nosotros en el Aula Pablo VI. Son peregrinos enfermos. Porque con este tiempo, entre el calor y la posibilidad de lluvia, era más prudente que ellos permanecieran allí. Pero están conectados con nosotros a través de un pantalla gigante. Y así, estamos unidos en la misma Audiencia. Y todos nosotros hoy rezaremos especialmente por ellos, por sus enfermedades. Gracias.

En la primera catequesis sobre la Iglesia, el miércoles pasado, comenzamos por la iniciativa de Dios que quiere formar un Pueblo que lleve su bendición a todos los pueblos de la tierra. Empieza con Abraham y luego, con mucha paciencia – y Dios tiene, tiene tanta- con mucha paciencia prepara este Pueblo en la Antigua Alianza hasta que, en Jesucristo, lo constituye como signo e instrumento de la unión de los hombres con Dios y entre nosotros).

Hoy vamos hacer hincapié en la importancia que tiene para el cristiano pertenecer a este Pueblo. Hablaremos de la pertenencia a la Iglesia.

1. Nosotros no estamos aislados y no somos cristianos a título individual, cada uno por su lado, no: ¡nuestra identidad cristiana es pertenencia! Somos cristianos porque nosotros pertenecemos a la Iglesia. Es como un apellido: si el nombre es "Yo soy cristiano", el apellido es: "Yo pertenezco a la Iglesia."

Es muy bello ver que esta pertenencia se expresa también con el nombre que Dios se da a sí mismo. Respondiendo a Moisés, en el maravilloso episodio de la "zarza ardiente" (cf. Ex 3,15), de hecho, se define como 'el Dios de tus padres'; no dice 'yo soy el Omnipotente', no: 'yo soy el Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob'.

De este modo, Él se manifiesta como el Dios que ha establecido una alianza con nuestros padres y se mantiene siempre fiel a su pacto, y nos llama a que entremos en esta relación que nos precede. Esta relación de Dios con su Pueblo nos precede a todos nosotros, viene de aquel tiempo.

2. En este sentido, el pensamiento va primero, con gratitud, a aquellos que nos han precedido y que nos han acogido en la Iglesia. ¡Nadie llega a ser cristiano por sí mismo! ¿Es claro esto? Nadie se hace cristiano por sí mismo. No se hacen cristianos en laboratorio.

El cristiano es parte de un Pueblo que viene de lejos. El cristiano pertenece a un Pueblo que se llama Iglesia y esta Iglesia lo hace cristiano el día del Bautismo, se entiende, y luego en el recorrido de la catequesis y tantas cosas. Pero nadie, nadie, se hace cristiano por sí mismo.

Si creemos, si sabemos orar, si conocemos al Señor y podemos escuchar su Palabra, si nos sentimos cerca y lo reconocemos en nuestros hermanos, es porque otros, antes que nosotros, han vivido la fe y luego nos la han transmitido, la fe la hemos recibido de nuestros padres, de nuestros antepasados y ellos nos la han enseñado.

Si lo pensamos bien, ¿quién sabe cuántos rostros queridos nos pasan ante los ojos, en este momento? Puede ser el rostro de nuestros padres que pidieron el bautismo para nosotros; el de nuestros abuelos o de algún familiar, que nos enseñaron a hacer la señal de la cruz y a recitar las primeras oraciones.

Yo recuerdo siempre tanto el rostro de la religiosa que me enseñó el catecismo, está en el cielo seguro, porque es una santa mujer; yo la recuerdo siempre y doy gracias a Dios por esta religiosa. O el rostro del párroco, un sacerdote o una religiosa, un catequista, que nos ha transmitido el contenido de la fe y nos ha hecho crecer como cristianos. Pues bien, ésta es la Iglesia: es una gran familia, en la que se nos recibe y se aprende a vivir como creyentes y discípulos del Señor Jesús.

3. Este camino lo podemos vivir no solamente gracias a otras personas, sino junto a otras personas. En la Iglesia no existe el “hazlo tú solo”, no existen “jugadores libres”. ¡Cuántas veces el Papa Benedicto ha descrito la Iglesia como un “nosotros” eclesial!

A veces sucede que escuchamos a alguien decir: “yo creo en Dios, creo en Jesús, pero la Iglesia no me interesa”. ¿Cuántas veces hemos escuchado esto? Y esto no está bien.

Existe quién considera que puede tener una relación personal directa, inmediata con Jesucristo fuera de la comunión y de la mediación de la Iglesia. Son tentaciones peligrosas y dañinas. Son, como decía Pablo VI, dicotomías absurdas.

Es verdad que caminar juntos es difícil y a veces puede resultar fatigoso: puede suceder que algún hermano o alguna hermana nos cause problemas o nos dé escándalo. Pero el Señor ha confiado su mensaje de salvación a personas humanas, a todos nosotros, a testigos; y es en nuestros hermanos y en nuestras hermanas, con sus virtudes y sus límites, que viene a nosotros y se hace reconocer. Y esto significa pertenecer a la Iglesia. Recuérdenlo bien: ser cristianos significa pertenencia a la Iglesia. El nombre es “cristiano”, el apellido es “pertenencia a la Iglesia”.

Queridos amigos, pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia, la gracia de no caer jamás en la tentación de pensar que se puede prescindir de los otros, de que se puede prescindir de la Iglesia, de que podemos salvarnos solos, de ser cristianos de laboratorio.

Al contrario, no se puede amar a Dios sin amar a los hermanos; no se puede amar a Dios fuera de la Iglesia; no se puede estar en comunión con Dios sin estar en comunión con la Iglesia; y no podemos ser buenos cristianos sino junto a todos los que tratan de seguir al Señor Jesús, como un único Pueblo, un único cuerpo y esto es la Iglesia. Gracias».

(Traducción Cecilia Mutual y Eduardo Rubió, de Radio Vaticano)