domingo, 8 de junio de 2014

Evangelio del Domingo 8 de junio

FIESTA DE PENTECOSTES

Evangelio según San Juan 20,19-23.

Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes".
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".

es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.



sábado, 7 de junio de 2014

FIESTA DE PENTECOSTES : Domingo 8 de junio

 http://obispadodezaratecampana.org/

¿Cual es el significado de la Fiesta de Pentecostes?

Originalmente se denominaba “fiesta de las semanas” y tenía lugar siete semanas después de la fiesta de los primeros frutos (Lv 23, 15-21). Siete semanas son cincuenta días; de ahí el nombre de Pentecostés (= cincuenta) que recibió más tarde. Según Ex 34 , 22 se celebraba al término de la cosecha de la cebada y antes de comenzar la del trigo; era una fiesta movible pues dependía de cuándo llegaba cada año la cosecha a su sazón, pero tendría lugar casi siempre durante el mes judío de Siván, equivalente a nuestro Mayo/Junio. En su origen tenía un sentido fundamental de acción de gracias por la cosecha recogida, pero pronto se le añadió un sentido histórico: se celebraba en esta fiesta el hecho de la alianza y el don de la ley.

En el marco de esta fiesta judía, el libro de los Hechos coloca la efusión del Espíritu Santo sobre los apóstoles (Hch 2, 1-4). A partir de este acontecimiento, Pentecostés se convierte también en fiesta cristiana (Hch 20, 16; 1 Cor 16,8).

Domingo de Pentecostes

La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.

Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio. Por lo tanto no podemos desvincularla de la Madre de todas las fiestas que es la Pascua.

En este sentido, Pentecostés, no es una fiesta autónoma y no puede quedar sólo como la fiesta en honor al Espíritu Santo.

Hay que insistir que, la fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.

Es bueno tener presente, entonces, que todo el tiempo de Pascua es, también, tiempo del Espíritu Santo, Espíritu que es fruto de la Pascua, que estuvo en el nacimiento de la Iglesia y que, además, siempre estará presente entre nosotros, inspirando nuestra vida, renovando nuestro interior e impulsándonos a ser testigos en medio de la realidad que nos corresponde vivir.

Culminar con una vigilia:

Entre las muchas actividades que se preparan para esta fiesta, se encuentran, las ya tradicionales, Vigilias de Pentecostés que, bien pensadas y lo suficientemente preparadas, pueden ser experiencias profundas y significativas para quienes participan en ellas.

Una vigilia, que significa “Noche en vela” porque se desarrolla de noche, es un acto litúrgico, una importante celebración de un grupo o una comunidad que vigila y reflexiona en oración mientras la población duerme. Se trata de estar despiertos durante la noche a la espera de la luz del día de una fiesta importante, en este caso Pentecostés. En ella se comparten, a la luz de la Palabra de Dios, experiencias, testimonios y vivencias. Todo en un ambiente de acogida y respeto.
Es importante tener presente que la lectura de la Sagrada Escritura, las oraciones, los cantos, los gestos, los símbolos, la luz, las imágenes, los colores, la celebración de la Eucaristía y la participación de la asamblea son elementos claves de una Vigilia.

En el caso de Pentecostés centramos la atención en el Espíritu Santo prometido por Jesús en reiteradas ocasiones y, ésta vigilia, puede llegar a ser muy atrayente, especialmente para los jóvenes, precisamente por el clima de oración, de alegría y fiesta.

Algo que nunca debiera estar ausente en una Vigilia de Pentecostés son los dones y los frutos del Espíritu Santo. A través de diversas formas y distintos recursos (lenguas de fuego, palomas, carteles, videos, tarjetas, etc.) debemos destacarlos y hacer que la gente los tenga presente, los asimile y los haga vida.

No sacamos nada con mencionarlos sólo para esta fiesta, o escribirlos en hermosas tarjetas, o en lenguas de fuego hechas en cartulinas fosforescentes, si no reconocemos que nuestro actuar diario está bajo la acción del Espíritu y de los frutos que vayamos produciendo.

Invoquemos, una vez más, al Espíritu Santo para que nos regale sus luces y su fuerza y, sobre todo, nos haga fieles testigos de Jesucristo, nuestro Señor.

Evangelio del Sábado 7 de Junio

Sábado de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 21,20-25.


Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?".
Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: "Señor, ¿y qué será de este?".
Jesús le respondió: "Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme".
Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: "El no morirá", sino: "Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?".
Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.
Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

viernes, 6 de junio de 2014

Evangelio del Viernes 6 de Junio

Viernes de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 21,15-19.

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?". El le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".
Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". El le respondió: "Sí, Señor, sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas".
Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras".
De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: "Sígueme".


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 5 de junio de 2014

Evangelio del Jueves 5 de Junio

Jueves de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 17,20-26.


Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo:
"Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí.
Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno
-yo en ellos y tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que yo los amé cómo tú me amaste.
Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste.
Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos".


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

miércoles, 4 de junio de 2014

CATEQUESIS DEL PAPA SOBRE EL DON DE LA PIEDAD

Tomado de: https://www.facebook.com/News.va Español


«Los Dones del Espíritu: La Piedad

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!

Hoy queremos examinar un don del Espíritu Santo que a menudo viene mal entendido o considerado de una manera superficial, y que en cambio toca el corazón de nuestra identidad y de nuestra vida cristiana: es el don de la piedad.

Hay que dejar claro que este don no se identifica con tener compasión por alguien, tener piedad del prójimo; sino que indica nuestra pertenencia a Dios y nuestro profundo vínculo con Él, un vínculo que da sentido a toda nuestra vida y nos mantiene unidos, en comunión con Él, incluso en los momentos más difíciles y atormentados.

1. Este vínculo con el Señor no debe interpretarse como un deber o una imposición: es un vínculo que viene desde dentro. Se trata, de una relación vivida con el corazón: es nuestra amistad con Dios, que nos ha dado Jesús, una amistad que cambia nuestras vidas y nos llena de entusiasmo y alegría. Por esta razón, el don de la piedad suscita en nosotros, sobre todo, gratitud y alabanza.

Es éste, en realidad, el motivo y el sentido más auténtico de nuestro culto y de nuestra adoración. Cuando el Espíritu Santo nos hace sentir la presencia del Señor y de todo su amor por nosotros, nos reconforta el corazón y nos mueve de forma natural a la oración y la celebración.

Piedad, por tanto, es sinónimo de auténtico espíritu religioso, de confianza filial en Dios, de esa capacidad de rezarle con amor y sencillez que caracteriza a los humildes de corazón.

2. Si el don de la piedad nos hace crecer en la relación y en la comunión con Dios y nos lleva a vivir como sus hijos, al mismo tiempo nos ayuda a derramar este amor también sobre los otros y a reconocerlos como hermanos. Y entonces sí que seremos movidos por sentimientos de piedad – ¡no de pietismo! - hacia quien está cerca de nosotros y hacia las personas que encontramos cada día.

¿Por qué digo "no de pietismo"? porque algunos piensan que tener piedad es cerrar los ojos, hacer cara de estampita, ¿así no? y también fingir el ser como un santo, ¿no? No, este no es el don de la piedad. En piamontés nosotros decimos: hacer la “mugna quacia” (poner cara ingenua), éste no es el don de piedad ¡eh!

De verdad seremos capaces de gozar con quien está alegre, de llorar con quien llora, de estar cerca de quien está solo o angustiado, de corregir a quien está en error, de consolar a quien está afligido, de acoger y socorrer a quien está necesitado. Hay una relación, muy, muy estrecha entre el don de piedad y la mansedumbre. El don de piedad que nos da el Espíritu Santo nos hace apacibles. Nos hace tranquilos, pacientes, en paz con Dios, al servicio de los otros con apacibilidad.

Queridos amigos, en la Carta a los Romanos, el apóstol Pablo afirma: “Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el Espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios: “¡Abba, Padre!” (Rm 8, 14-15).

Pidamos al Señor que el don de su Espíritu pueda vencer nuestro temor, nuestras incertidumbres, incluso nuestro espíritu inquieto, impaciente y pueda hacernos testigos gozosos de Dios y de su amor. Adorando al Señor en la verdad y también en el servicio a los más cercanos a nosotros, con mansedumbre y también con la sonrisa, que siempre el Espíritu nos da en la alegría. Que el Espíritu Santo nos dé a todos nosotros este don de la piedad. Gracias».

(Traducción del italiano: Eduardo Rubió y María Cecilia Mutual – RV).

Evangelio del Miércoles 4 de Junio

Miércoles de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 17,11b-19.

Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:
"Padre santo, cuida en tu Nombre a aquellos que me diste, para que sean uno, como nosotros.
Mientras estaba con ellos, cuidaba en tu Nombre a los que me diste; yo los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto.
Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno.
Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad.
Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío al mundo.
Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad."


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

martes, 3 de junio de 2014

Evangelio del Martes 3 de Junio

Martes de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 17,1-11a.

Jesús levantó los ojos al cielo, diciendo:
"Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti,
ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú les has dado.
Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.
Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.
Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera.
Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra.
Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste.
Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.
Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado.
Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti."


 es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

lunes, 2 de junio de 2014

Evangelio del Lunes 2 de Junio

Lunes de la séptima semana de Pascua

Evangelio según San Juan 16,29-33.

Los discípulos le dijeron a Jesús: "Por fin hablas claro y sin parábolas.
Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios".
Jesús les respondió: "¿Ahora creen?
Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo".


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

domingo, 1 de junio de 2014

Domingo 1 de junio 2014, Jornada de las Comunicaciones Sociales

Francisco: " (...) Es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. Necesitamos amar y ser amados. Necesitamos ternura. Las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. El mundo de los medios de comunicación no puede ser ajeno de la preocupación por la humanidad, sino que está llamado a expresar también ternura. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas.(...)" Fragmento del mensaje del Santo Padre para la 48° Jornada de las Comunicaciones Sociales: "Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro" - Domingo 1 de junio 2014

Reflexión Espiritual: «LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR AUMENTA NUESTRA FE»

De los sermones de san León Magno, papa.

Así como en la solemnidad de Pascua la resurrección del Señor fue para nosotros causa de alegría, así también ahora su ascensión al cielo nos es un nuevo motivo de gozo. [...] En esto consiste, en efecto, el vigor de los espíritus verdaderamente grandes, esto es lo que realiza la luz de la fe en las almas verdaderamente fieles: creer sin vacilación lo que no ven nuestros ojos. [...]

Esta fe, aumentada por la ascensión del Señor y fortalecida con el don del Espíritu Santo, ya no se amilana por las cadenas, la cárcel, el destierro, el hambre, el fuego, las fieras ni los refinados tormentos de los crueles perseguidores. Hombres y mujeres, niños y frágiles doncellas han luchado, en todo el mundo, por esta fe, hasta derramar su sangre. Esta fe ahuyenta a los demonios, aleja las enfermedades, resucita a los muertos.

Por esto los mismos apóstoles, que, a pesar de los milagros que habían contemplado y de las enseñanzas que habían recibido, se acobardaron ante las atrocidades de la pasión del Señor y se mostraron reacios en admitir el hecho de su resurrección, recibieron un progreso espiritual tan grande de la ascensión del Señor, que todo lo que antes les era motivo de temor se les convirtió en motivo de gozo. Es que su espíritu estaba ahora totalmente elevado por la contemplación de la divinidad, sentada a la derecha del Padre; y al no ver el cuerpo del Señor podían comprender con mayor claridad que aquel no había dejado al Padre, al bajar a la tierra, ni había abandonado a sus discípulos, al subir al cielo.
Giotto. Siglo XIII-XIV. Capilla de los Scrovegni, Padua, Italia.

Artículo tomado de: https://www.facebook.com/News.va Español

Evangelio del Domingo 1 de Junio

Solemnidad de la Ascensión del Señor

Evangelio según San Mateo 28,16-20.

En aquel tiempo, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado.
Al verlo, se postraron delante de el; sin embargo, algunos todavía dudaron.
Acercándose, Jesús les dijo: "Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra.
Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo".


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

sábado, 31 de mayo de 2014

Sábado 31 de mayo: Fiesta de la Visitación de la Virgen

Comentario del Evangelio Lucas 1,39-56, por San Juan Pablo II (1920-2005), papa

Encíclica “Dives in Misericordia”

“Su misericordia se extiende de generación en generación”

«Cantaré eternamente las misericordias del Señor». (Cfr. Sal 89 (88), 2). En estas palabras pascuales de la Iglesia resuenan en la plenitud de su contenido profético las ya pronunciadas por María durante la visita hecha a Isabel, mujer de Zacarías: « Su misericordia de generación en generación ». Ellas, ya desde el momento de la encarnación, abren una nueva perspectiva en la historia de la salvación. Después de la resurrección de Cristo, esta perspectiva se hace nueva en el aspecto histórico y, a la vez, lo es en sentido escatológico. Desde entonces se van sucediendo siempre nuevas generaciones de hombres dentro de la inmensa familia humana, en dimensiones crecientes; se van sucediendo además nuevas generaciones del Pueblo de Dios, marcadas por el estigma de la cruz y de la resurrección, «selladas» a su vez con el signo del misterio pascual de Cristo, revelación absoluta de la misericordia proclamada por María en el umbral de la casa de su pariente: «su misericordia de generación en generación»…

Madre del Crucificado…, María pues es la que conoce más a fondo el misterio de la misericordia divina. Sabe su precio y sabe cuán alto es. En este sentido la llamamos también Madre de la misericordia…, sabiendo ver primeramente a través de los complicados acontecimientos de Israel, y de todo hombre y de la humanidad entera después, aquella misericordia de la que « por todas la generaciones » nos hacemos partícipes según el eterno designio de la Santísima Trinidad.

Madre del Crucificado y del Resucitado; como de aquella que, habiendo experimentado la misericordia de modo excepcional, « merece » de igual manera tal misericordia a lo largo de toda su vida terrena, en particular a los pies de la cruz de su Hijo; finalmente, como de aquella que a través de la participación escondida y, al mismo tiempo, incomparable en la misión mesiánica de su Hijo ha sido llamada singularmente a acercar los hombres al amor que El había venido a revelar: amor que halla su expresión más concreta en aquellos que sufren, en los pobres, los prisioneros, los que no ven, los oprimidos y los pecadores, tal como habló de ellos Cristo (Cfr. Lc 4,18; 7, 22).

Evangelio del Sábado 31 de Mayo

Fiesta de la Visitación de la Virgen María

Evangelio según San Lucas 1,39-56.

En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor".
María dijo entonces: "Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.


 es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

viernes, 30 de mayo de 2014

HOMILÍA DEL VIERNES: SEAMOS VALEROSOS EN EL SUFRIMIENTO Y PENSEMOS QUE DESPUÉS VIENE LA ALEGRÍA DEL SEÑOR

Tomado de: https://www.facebook.com/News.va Español


(RV).- “Su tristeza se cambiará en alegría”. Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. La alegría cristiana, que es “alegría en esperanza”, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor.

San Pablo era muy valiente, porque tenía la fuerza del Señor. Ciertamente, observó el Papa, algunas veces también el Apóstol tenía miedo. “Nos sucede a todos nosotros en la vida que tengamos un poco de miedo – dijo Francisco –. Y entonces nos preguntamos si no sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos y buscar un compromiso con el mundo”.

Pero Pablo – prosiguió – sabía que cuanto “él hacía no les gustaba a los judíos ni a los paganos”, pero no se detiene y por eso debe soportar problemas y persecuciones. Y esto – agregó Francisco – “nos hace pensar en nuestros miedos, en nuestros temores”.

También Jesús en el Getsemaní tuvo miedo y angustia. En su despedida, dijo claramente a sus discípulos que el “mundo se alegrará” por sus sufrimientos, como sucederá con los primeros mártires en el Coliseo.

“Y nosotros debemos decirnos la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. ¡No toda! Se llora, tantas veces se llora. Cuando estás enfermo; cuando tienes un problema en tu familia con un hijo, con una hija, la esposa, el marido; cuando ves que el sueldo no alcanza hasta fin de mes y tienes un hijo enfermo; cuando ves que no puedes pagar la cuota del crédito inmobiliario de la casa y debes irte… Tantos problemas, tantos que nosotros tenemos. Pero Jesús nos dice: ‘¡No tengas miedo!’. ‘Sí, estarán tristes, llorarán y también la gente se alegrará, la gente que está contra ti’”.

“También hay otra tristeza – prosiguió el Papa –: la tristeza que nos llega a todos nosotros cuando vamos por un camino que no es bueno”. Cuando, “por decirlo sencillamente”, “vamos a comprar la alegría, la alegría, esa del mundo, esa del pecado, al final hay un vacío dentro de nosotros, hay tristeza”. Y ésta – reafirmó – “es la tristeza de la mala alegría”.

La alegría cristiana, en cambio, “es alegría en esperanza, que llega”: “En el momento de la prueba, nosotros no la vemos. Es una alegría que es purificada por las pruebas, también por las de todos los días. ‘Su tristeza se cambiará en alegría’. Cuando vas a visitar a un enfermo o una enferma que sufre mucho, es difícil decir: ‘¡Ánimo! ¡Coraje! ¡Mañana tendrás alegría!’. ¡No, no se puede decir! Debemos hacerla sentir como la hizo sentir Jesús. También nosotros, cuando estamos precisamente en la oscuridad, que no vemos nada, podemos decir: ‘Yo sé, Señor, que esta tristeza se cambiará en alegría. ¡No sé cómo, pero lo sé!’. Un acto de fe en el Señor. ¡Un acto de fe!”

Para comprender la tristeza que se transforma en alegría – dijo más adelante el Papa – Jesús toma el ejemplo de la mujer que da a luz: “Es verdad, en el parto la mujer sufre tanto, pero después, cuando el niño está con ella, se olvida”. Lo que queda, por tanto, es “la alegría de Jesús, una alegría purificada”. Esa es “la alegría que queda”.

Una alegría – reconoció Francisco – “escondida en algunos momentos de la vida, que no se siente en los momentos feos, pero que viene después: una alegría en la esperanza”. Éste, por tanto, “es el mensaje de la Iglesia de hoy: ¡no tener miedo!”:

“Ser valeroso en el sufrimiento y pensar que después viene el Señor, después viene la alegría, después de la oscuridad sale el sol. Que el Señor nos de a todos nosotros esta alegría en la esperanza. Y el signo de que nosotros tenemos esta alegría en esperanza es la paz. Cuántos enfermos, que están en el final de la vida, con los dolores, tienen esa paz en el alma…

Ésta es la semilla de la alegría, ésta es la alegría en la esperanza, la paz. ‘¿Tú tienes paz en el alma en el momento de la oscuridad, en el momento de las dificultades, en el momento de las persecuciones, cuando todos se alegran por tu mal? ¿Tienes paz? Si tienes paz, tú tienes la semilla de aquella alegría que vendrá después’. Que el Señor nos haga comprender estas cosas”.

Foto: Paul Haring, CNS

La vida cristiana no es una fiesta, sino “alegría en esperanza”, dijo el Papa Francisco en su homilía

Tomado de: http://www.news.va/

2014-05-30 Radio Vaticana

(RV).- “Su tristeza se cambiará en alegría”. Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice proclamó como un himno a la alegría cristiana, que, observó, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, dijo, es “alegría en esperanza”.

San Pablo era muy valiente, porque tenía la fuerza del Señor. El Papa Francisco desarrolló su homilía a partir de esta constatación, centrada, como hemos dicho, en la alegría del cristiano. Ciertamente, observó, algunas veces también el Apóstol de las gentes tenía miedo. “Nos sucede a todos nosotros en la vida – añadió – que tengamos un poco de miedo”. Y nos preguntamos – dijo el Papa – si “no sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos y buscar un compromiso con el mundo”. Pero Pablo – prosiguió – sabía que cuanto “él hacía no les gustaba a los judíos ni a los paganos”, pero no se detiene y por eso debe soportar problemas y persecuciones. Y esto – agregó Francisco – “nos hace pensar en nuestros miedos, en nuestros temores”. A la vez que recordó que también Jesús en el Getsemaní tuvo miedo y angustia. Mientras en su despedida dice claramente a sus discípulos que el “mundo se alegrará” por sus sufrimientos, como sucederá con los primeros mártires en el Coliseo:

“Y nosotros debemos decirnos la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. ¡No toda! Se llora, tantas veces se llora. Cuando estás enfermo; cuando tienes un problema en tu familia con un hijo, con una hija, la esposa, el marido; cuando ves que el sueldo no alcanza hasta fin de mes y tienes un hijo enfermo; cuando ves que no puedes pagar la cuota del crédito inmobiliario de la casa y se deben ir… Tantos problemas, tantos que nosotros tenemos. Pero Jesús nos dice: ‘¡No tengas miedo!’. ‘Sí, estarán tristes, llorarán y también la gente se alegrará, la gente que está contra ti’”.

“También hay otra tristeza – prosiguió el Papa –: la tristeza que nos llega a todos nosotros cuando vamos por un camino que no es bueno”. Cuando, “por decirlo sencillamente”, “vamos a comprar la alegría, la alegría, esa del mundo, esa del pecado, al final hay un vacío dentro de nosotros, hay tristeza”. Y ésta – reafirmó – “es la tristeza de la mala alegría”. La alegría cristiana, en cambio, “es alegría en esperanza, que llega”:

“Pero en el momento de la prueba nosotros no la vemos. Es una alegría que es purificada por las pruebas y también por las pruebas de todos los días: ‘Su tristeza se cambiará en alegría’. Pero cuando vas a lo de un enfermo o a lo de una enferma que sufre tanto es difícil decir: ‘¡Ánimo! ¡Coraje! ¡Mañana tendrás alegría!’. ¡No, no se puede decir! Debemos hacerla sentir como la hizo sentir Jesús. También nosotros, cuando estamos precisamente en la oscuridad, que no vemos nada: ‘Yo sé, Señor, que esta tristeza se cambiará en alegría. ¡No sé cómo, pero lo sé!’. Un acto de fe en el Señor. ¡Un acto de fe!”

Para comprender la tristeza que se transforma en alegría – dijo más adelante el Papa – Jesús toma el ejemplo de la mujer que da a luz: “Es verdad, en el parto la mujer sufre tanto, pero después, cuando el niño está con ella, se olvida”. Lo que queda, por tanto, es “la alegría de Jesús, una alegría purificada”. Esa es “la alegría que queda”. Una alegría – reconoció Francisco – “escondida en algunos momentos de la vida, que no se siente en los momentos feos, pero que viene después: una alegría en la esperanza”. Éste, por tanto, “es el mensaje de la Iglesia de hoy: ¡no tener miedo!”:

“Ser valeroso en el sufrimiento y pensar que después viene el Señor, después viene la alegría, después de la oscuridad sale el sol. Que el Señor nos de a todos nosotros esta alegría en la esperanza. Y el signo de que nosotros tenemos esta alegría en esperanza es la paz. Cuántos enfermos, que están en el final de la vida, con los dolores, tienen esa paz en el alma… Ésta es la semilla de la alegría, ésta es la alegría en la esperanza, la paz. ‘¿Tú tienes paz en el alma en el momento de la oscuridad, en el momento de las dificultades, en el momento de las persecuciones, cuando todos se alegran por tu mal? ¿Tienes paz? Si tienes paz, tú tienes la semilla de aquella alegría que vendrá después’. Que el Señor nos haga comprender estas cosas”.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Evangelio del Viernes 30 de Mayo

Viernes de la sexta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 16,20-23a.

Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo."
La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo.
También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar.
Aquél día no me harán más preguntas. Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, él se lo concederá en mi Nombre. 


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 29 de mayo de 2014

VÍDEO: EL PAPA RESUME EN ESPAÑOL SU VIAJE A TIERRA SANTA

Evangelio del Jueves 29 de Mayo

Jueves de la sexta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 16,16-20.

Jesús dijo a sus discípulos:
"Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver".
Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: "¿Qué significa esto que nos dice: 'Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'?. ¿Y que significa: 'Yo me voy al Padre'?".
Decían: "¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir".
Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: "Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'.
Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo." 

es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.


 Comentario del Evangelio por San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia

«Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón»

El Señor dijo: «Dentro de poco ya no me veréis; dentro de otro poco, me veréis» (Jn 16,16). Eso que él llama un poco, es todo el espacio de nuestro tiempo actual, eso que el evangelista Juan dice en su carta: «Es la última hora» (1Jn 2,18). Esta promesa... va dirigida a toda la Iglesia, como también esta otra promesa: «Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mt 28,20). El Señor no podía retrasar su promesa: dentro de poco tiempo y le veremos y ya no tendremos nada que pedirle, ninguna pregunta para hacerle porque ya todos nuestros deseos se verán satisfechos, y yo no buscaremos más.

Este poco tiempo nos parece largo porque todavía está discurriendo; cuando habrá terminado, entonces nos daremos cuenta de cuán corto ha sido. Que nuestro gozo sea diferente del que tiene el mundo de quien se dice: «El mundo se alegrará». En este tiempo en que crece nuestro deseo, no estemos sin gozo, sino tal como dice el apóstol Pablo: «Con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación» (Rm 12,12). Porque la mujer, cuando va a dar a luz, a la cual el Señor nos compara, siente tanto gozo por el hijo que va a parir que no se entristece por su sufrimiento.

miércoles, 28 de mayo de 2014

"Sigan el camino de Aparecida", el Papa a la presidencia del CELAM

Tomado de: http://www.news.va/

2014-05-28 Radio Vaticana
(RV).-Con motivo del fin de la visita que el Consejo Episcopal Latinoamericano- Celam realizó al Vaticano del 20 al 28 de mayo, el Papa les recibió este martes después de su vuelta del viaje de Tierra Santa. Sobre este encuentro, habla Mons. Carlos Aguiar, presidente del Celam, quien explica los temas tratados con el Santo Padre, como la migración y la familia, conceptos muy relacionados porque, como él dice, “uno de los motivos de la ruptura de las familias son las migraciones”. Mons. Aguiar también dijo a los medios que la principal preocupación del Papa Francisco para con ellos es que “sigan el camino de Aparecida”.
(MZ-RV)

En su audiencia general el Papa Francisco agradece a Dios y a cuantos hicieron posible su peregrinación a Tierra Santa

Tomado de: http://www.news.va/

2014-05-28 Radio Vaticana
(RV).- Al reanudar la tradicional audiencia semanal en la Plaza de San Pedro, y ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países, el Papa Francisco dio gracias a Dios y a cuantos hicieron posible su peregrinación a Tierra Santa que concluyó el lunes 26 de mayo.
El Santo Padre explicó los tres propósitos de su peregrinación, a saber: conmemorar el encuentro del Papa Pablo VI y del Patriarca Atenágoras, que definió un gesto profético en el arduo pero esperanzador camino hacia la unidad de los cristianos.

Animar el proceso de paz en Oriente Medio, para lo cual alentó a todos a ser constructores de la paz, agradeciendo asimismo a las autoridades los esfuerzos que realizan en favor de los refugiados y su compromiso para apaciguar los conflictos.

Y confirmar en la fe a las comunidades cristianas, que sufren tanto, a quienes les expresó la gratitud de la Iglesia por su valiente presencia en Oriente Medio y su impagable testimonio de esperanza y caridad.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Palabras del Papa Francisco en nuestro idioma:

Queridos hermanos y hermanas:

Como saben, fui como peregrino a Tierra Santa. Doy gracias a Dios y a cuantos lo han hecho posible. Esta peregrinación tenía tres propósitos: El primero, conmemorar el encuentro del Papa Pablo VI y del Patriarca Atenágoras, hace 50 años, un gesto profético en el arduo pero esperanzador camino hacia la unidad de los cristianos. Con tal motivo, junto al actual Patriarca de Constantinopla, Su Santidad Bartolomé, hemos rezado pidiendo al Buen Pastor la fuerza necesaria para proseguir con tesón hacia la plena comunión.

El segundo propósito ha sido animar el proceso de paz en Oriente Medio. He querido llevar a todos en el corazón, exhortándolos a ser artesanos de la paz y agradeciendo a las autoridades los esfuerzos en favor de los refugiados y su compromiso por apaciguar los conflictos. Además, he invitado a los presidentes de Israel y de Palestina a venir al Vaticano, para rezar juntos por la paz.

El tercer propósito ha sido confirmar en la fe a las comunidades cristianas, que sufren tanto, y expresarles la gratitud de la Iglesia por su valiente presencia en Oriente Medio y su impagable testimonio de esperanza y caridad.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, México, Argentina y otros países latinoamericanos. Invito a todos a pedir al Señor por nuestros hermanos de Tierra Santa, por la paz en Oriente Medio y por la unidad de los cristianos. Muchas gracias.

«¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!»

(RV).- También en sus saludos a los miles de peregrinos de todo el mundo que participaron en su audiencia general de este miércoles, el Papa Francisco hizo resonar su constante invitación a rezar y a trabajar por la paz en Tierra Santa y en todo Oriente Medio. Alentando asimismo a que la oración sostenga a todos en el camino hacia la unidad plena de la Iglesia.

Tras reiterar que su Viaje Apostólico a Tierra Santa ha sido una gracia para él y para toda la Iglesia, destacó que pudo alentar asimismo a tantas personas que sufren por conflictos, discriminaciones y por causa de su fe en Cristo. «¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!», destacó el Obispo de Roma, con el salmo 133, dirigiéndose a los hermanos y hermanas de lengua árabe, en particular, a los provenientes de Jordania y de Tierra Santa. Y les agradeció por su generosa y afectuosa acogida, asegurándoles - una vez más - que los lleva siempre en su corazón y en sus oraciones, pidiendo al Señor para ellos un bien abundante, una prosperidad continua y una paz duradera.

El Papa Francisco agradeció a los peregrinos polacos y a cuantos con su oración lo han sostenido espiritualmente en los días de su Peregrinación a Tierra Santa y pidió que sigan rezando por todos los que residen en la tierra de Jesús y en todo Oriente Medio: ¡que esta región del mundo pueda gozar la paz y la fraternidad que nuestro Señor Jesucristo nos ha donado a todos!

En vísperas ya de concluir el mes mariano de mayo, dirigiéndose a los jóvenes, enfermos y recién casados, el Santo Padre deseó a los queridos jóvenes «que la Madre de Dios sean su refugio en los momentos más difíciles». A los queridos enfermos, «que los sostenga, para que afronten con valentía su cruz cotidiana». Y, a los queridos recién casados «que sea su referencia, para que sus familias sean hogares de oración y comprensión recíproca».
(CdM - RV)

Evangelio del Miércoles 28 de Mayo

Miércoles de la sexta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 16,12-15.


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'."


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

martes, 27 de mayo de 2014

VÍDEO- VIAJE DEL PAPA A TIERRA SANTA: SÍNTESIS DE LOS EVENTOS DEL DOMINGO EN PALESTINA

7 y 8 de junio: Colecta anual de Cáritas - "Compartir es amar"

Cada año la Colecta se realiza con un lema que invita a la reflexión solidaria y la campaña aspira a mostrar en rostros concretos el trabajo que realiza una comunidad signo que representa la labor de Cáritas en todo el país.


Este año el lema es:

"Compartir es amar. Pobreza Cero. Seguimos apuntando alto."

Acto interreligioso en Buenos Aires a tono con la peregrinación del Papa

Tomado de: http://www.aica.org/

Buenos Aires (AICA): El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, el rabino Daniel Goldman y el sheij Adelnaby El-Hefnaui compartieron este lunes 26 de mayo un acto interreligioso en la Plaza Estado del Vaticano, organizada por el Banco Ciudad con motivo de la peregrinación del papa Francisco a Tierra Santa y los 50 años del histórico encuentro de Pablo VI y el patriarca Atenágoras. Se proyectó en pantalla gigante un video con los momentos trascendentes de la visita del Papa a Jordania, Palestina e Israel, se hizo un abrazo por la paz y se encendieron velas, mientras que la conductora Silvina Chediek leyó la Oración de San Francisco. En tanto, un judío leyó un pasaje del Corán, un sacerdote citó una frase bíblica del profeta Isaías y un referente musulmán un pasaje cristiano.

 
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El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, el rabino Daniel Goldman y el sheij Adelnaby El-Hefnaui compartieron este lunes 26 de mayo un acto interreligioso en la Plaza Estado del Vaticano, organizada por el Banco Ciudad con motivo de la peregrinación del papa Francisco a Tierra Santa y los 50 años del histórico encuentro de Pablo VI y el patriarca Atenágoras.

Se proyectó en pantalla gigante un video con los momentos trascendentes de la visita del Papa a Jordania, Palestina e Israel, se hizo un abrazo por la paz y se encendieron velas, mientras que la conductora Silvina Chediek leyó la Oración de San Francisco.

El vicepresidente del Banco Ciudad, Juan Curutchet, abrió el encuentro con una reseña de las expresiones del pontífice argentino en su llamado a la paz en el mundo.

El cardenal Poli sostuvo que "Dios nos muestra en Jesucristo el rostro de la paz" y aseguró que "los cristianos junto a los hermanos del Islam y los judíos interpretan que la paz es un don de la humanidad, y en todas las culturas hay sentimientos de paz".

“Somos fundamentalistas de la paz”, subrayó el purpurado porteño, y luego recordó que este año se conmemoran los 50 años del primer viaje papal a Tierra Santa.

El encuentro culminó con el mensaje "Cada uno toma del otro", y Alberto Zimmerman, del área relaciones interconfesionales de la Delegación de Entidades Israelitas Argentinas (DAIA), leyó un texto del Corán; el presbítero Fernando Gianetti citó una frase bíblica de Isaías, y Ricardo Elía, del Centro Islámico, leyó un texto judío.

Participaron del acto interreligioso el presidente de la DAIA; el gran archidiácono Tarasios, del patriarcado Griego en la Argentina, y representantes de otros credos.+

Francisco peregrinando en Tierra Santa: síntesis jornada del sábado



ORAR CON EL SALMO DE HOY: SEÑOR, TU DERECHA ME SALVA

Del Salmo 137:

R/. Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre por tu misericordia
y tu lealtad. Cuando te invoqué,
me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.


Evangelio del Martes 27 de Mayo

Martes de la sexta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 16,5-11.


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?'.
Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.
Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.
Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.
El pecado está en no haber creído en mí.
La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán.
Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado."


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

lunes, 26 de mayo de 2014

En el Gran Rabinato de Israel: nuestra amistad es uno de los frutos del Concilio Vaticano II

Tomado de: http://www.news.va/

Ciudad del Vaticano, 26 mayo 2014(VIS).-La sede del Gran Rabinato de Israel, el Centro ''Heichal Schlomo'', fue el escenario de la visita de cortesía del Papa Francisco a los dos Grandes Rabinos: Yona Metzger (askenazita) y Shlomo Amar (sefardita); ambos habían encontrado a Benedicto XVI durante su peregrinación a Tierra Santa en 2009.

Después de un breve coloquio privado con los rabinos, Francisco habló a las personalidades reunidas en el Hechal Schlomo manifestando en primer su alegría por la calurosa acogida que le habían tributado y recordó después que, como es sabido, desde que era arzobispo de Buenos Aires, contó con la amistad de muchos hermanos judíos.

''Juntos organizamos -rememoró- provechosas iniciativas de encuentro y diálogo, y con ellos viví también momentos significativos de intercambio en el plano espiritual. En los primeros meses de pontificado tuve la ocasión de recibir a diversas organizaciones y representantes del Judaísmo mundial. Estas peticiones de encuentro son numerosas, como ya sucedía con mis predecesores. Y, sumadas a las múltiples iniciativas que se desarrollan a escala nacional o local, manifiestan el deseo recíproco de conocernos mejor, de escucharnos, de construir lazos de auténtica fraternidad''.

''Este camino de amistad -observó- representa uno de los frutos del Concilio Vaticano II, en particular de la Declaración Nostra aetate, que tanta importancia ha tenido y cuyo 50º aniversario recordaremos el próximo año. En realidad, estoy convencido de que cuanto ha sucedido en los últimos decenios en las relaciones entre judíos y católicos ha sido un auténtico don de Dios, una de las maravillas que Él ha realizado, y por las cuales estamos llamados a bendecir su nombre: “Den gracias al Señor de los Señores, /porque es eterna su misericordia. / Sólo él hizo grandes maravillas, / porque es eterna su misericordia” ''

''Un don de Dios, que, sin embargo, no hubiera podido manifestarse sin el esfuerzo de muchísimas personas entusiastas y generosas, tanto judíos como cristianos. En especial, quisiera hacer mención aquí de la importancia que ha adquirido el diálogo entre el Gran Rabinato de Israel y la Comisión de la Santa Sede para las relaciones religiosas con el Judaísmo. Un diálogo que, inspirado por la visita del santo Papa Juan Pablo II a Tierra Santa, comenzó en 2002 y hoy ya lleva doce años de recorrido. Me gustaría pensar que, como el Bar Mitzvah de la tradición judía, está ya próximo a la edad adulta: confío en que pueda continuar y tenga un futuro luminoso por delante''.

''No se trata solamente de establecer, en un plano humano -precisó- relaciones de respeto recíproco: estamos llamados, como cristianos y como judíos, a profundizar en el significado espiritual del vínculo que nos une. Se trata de un vínculo que viene de lo alto, que sobrepasa nuestra voluntad y que mantiene su integridad, a pesar de las dificultades en las relaciones experimentadas en la historia. Por parte católica, ciertamente tenemos la intención de valorar plenamente el sentido de las raíces judías de nuestra fe. Confío, con su ayuda, que también por parte judía se mantenga y, si es posible, aumente el interés por el conocimiento del cristianismo, también en esta bendita tierra en la que reconoce sus orígenes y especialmente entre las jóvenes generaciones''.

''El conocimiento recíproco de nuestro patrimonio espiritual -concluyo- la valoración de lo que tenemos en común y el respeto en lo que nos separa, podrán marcar la pauta para el futuro desarrollo de nuestras relaciones, que ponemos en las manos de Dios. Juntos podremos dar un gran impulso a la causa de la paz; juntos podremos dar testimonio, en un mundo en rápida transformación, del significado perenne del plan divino de la creación; juntos podremos afrontar con firmeza toda forma de antisemitismo y cualquier otra forma de discriminación. El Señor nos ayude a avanzar con confianza y fortaleza de ánimo en sus caminos. ¡Shalom!''.

Francisco en el muro de las lamentaciones



Ciudad del Vaticano, 26 mayo 2014(VIS).- El Papa se trasladó a las 8,00 de la Explanada de las Mezquitas al Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones. La pared de 15 metros de altura es, por razones históricas y religiosas, un lugar de culto para los judíos; es tradicional dejar pequeños trozos de papel escritos con votos y oraciones entre sus bloques de piedra. El rabino encargado del Muro recibió a Francisco y lo acompañó hasta él. Allí el Papa permaneció algunos instantes solo en silencio rezando, y como hicieron también sus predecesores, dejó entre sus grietas un papel en el que había escrito un Padre Nuestro y dijo: ''Lo he escrito a mano en español porque es la lengua en la que lo aprendí de mi madre''.

Desde allí se desplazó al monte Herzl y ayudado por una chica y un chico cristianos, depositó una corona de flores en el cementerio nacional de Israel, en la tumba de Theodore Herzl, fundador del Movimiento Sionista. Francisco también se desvió de su itinerario para rezar en una lápida a las víctimas del terrorismo en Israel.

A continuación se trasladó en coche al Memorial de Yad Vashem, monumento que erigió en 1953 el Estado de Israel para conmemorar a los seis millones de judíos víctimas del Holocausto. Junto al Presidente de la Fundación que se ocupa del lugar sagrado, el Papa recorrió a pie el perímetro del Memorial hasta llegar a la entrada de honor de la Sala de la Memoria, donde lo esperaban el Presidente del Estado Shimon Peres y el rabino presidente del Consejo de Yad Vashem. En el interior de la Sala se encuentra un monumento con una llama perenne justo delante de la cripta que contiene las urnas con las cenizas de las victimas de los campos de concentración. El Papa encendió la llama del recuerdo, depositó una corona de flores amarillas y blancas en el Mausoleo y antes de su discurso hubo una lectura del Antiguo Testamento. El Santo Padre pronunció las siguientes palabras sobre la fuerza y el dolor del mal inhumano del hombre y las “estructuras del pecado”, que contrastan con la dignidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios.

''Adán, ¿dónde estás?''. ¿Dónde estás, hombre? ¿Dónde te has metido? En este lugar, memorial de la Shoah, resuena esta pregunta de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”. Esta pregunta contiene todo el dolor del Padre que ha perdido a su hijo. El Padre conocía el riesgo de la libertad; sabía que el hijo podría perderse… pero quizás ni siquiera el Padre podía imaginar una caída como ésta, un abismo tan grande. Ese grito: “¿Dónde estás?”, aquí, ante la tragedia inconmensurable del Holocausto, resuena como una voz que se pierde en un abismo sin fondo… Hombre, ¿quién eres? Ya no te reconozco. ¿Quién eres, hombre? ¿En qué te has convertido? ¿Cómo has sido capaz de este horror? ¿Qué te ha hecho caer tan bajo? No ha sido el polvo de la tierra, del que estás hecho. El polvo de la tierra es bueno, obra de mis manos. No ha sido el aliento de vida que soplé en tu nariz. Ese soplo viene de mí; es muy bueno. No, este abismo no puede ser sólo obra tuya, de tus manos, de tu corazón… ¿Quién te ha corrompido? ¿Quién te ha desfigurado? ¿Quién te ha contagiado la presunción de apropiarte del bien y del mal? ¿Quién te ha convencido de que eres dios? No sólo has torturado y asesinado a tus hermanos, sino que te los has ofrecido en sacrificio a ti mismo, porque te has erigido en dios. Hoy volvemos a escuchar aquí la voz de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”. De la tierra se levanta un tímido gemido: Ten piedad de nosotros, Señor. A ti, Señor Dios nuestro, la justicia; nosotros llevamos la deshonra en el rostro, la vergüenza. Se nos ha venido encima un mal como jamás sucedió bajo el cielo. Señor, escucha nuestra oración, escucha nuestra súplica, sálvanos por tu misericordia. Sálvanos de esta monstruosidad. Señor omnipotente, un alma afligida clama a ti. Escucha, Señor, ten piedad. Hemos pecado contra ti. Tú reinas por siempre. Acuérdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta máxima idolatría, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que tú modelaste del barro, que tú vivificaste con tu aliento de vida. ¡Nunca más, Señor, nunca más! ''Adán, ¿dónde estás?''. Aquí estoy, Señor, con la vergüenza de lo que el hombre, creado a tu imagen y semejanza, ha sido capaz de hacer. Acuérdate de nosotros en tu misericordia''.

Al finalizar, habló con algunos sobrevivientes del Holocausto y firmó el libro de Honor de Yad Vashem, donde escribió: ''Con la vergüenza de lo que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue capaz de hacer. Con la vergüenza que el hombre se haya hecho dueño del mal; con la vergüenza de que el hombre, creyéndose dios, haya sacrificado a sí sus hermanos. Nunca más!! Nunca más!!''.

Le despidieron un coro y las autoridades que lo habían acogido a su llegada. Después Francisco se desplazó en automóvil al Centro Heichal Shlomo.

Evangelio del Lunes 26 de Mayo

Lunes de la sexta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,1-4.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
Les he dicho esto para que no se escandalicen.
Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios.
Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes.»


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

domingo, 25 de mayo de 2014

Evangelio del Domingo 25 de Mayo

Sexto Domingo de Pascua

Evangelio según San Juan 14,15-21.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos.
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes:
el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.
Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán, porque yo vivo y también ustedes vivirán.
Aquel día comprenderán que yo estoy en mi Padre, y que ustedes están en mí y yo en ustedes.
El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él".


es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

sábado, 24 de mayo de 2014

FRANCISCO EMPIEZA EN JORDANIA SU PEREGRINACIÓN A TIERRA SANTA

Ciudad del Vaticano, 24 de mayo.-El Papa Francisco ha empezado hoy su peregrinación a Tierra Santa con ocasión del 50 aniversario del encuentro en Jerusalén entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras. El avión del Santo Padre salió a las 8,15 del aeropuerto romano de Fiumicino y aterrizó a las 13, 00 (hora local, 12,00 hora de Roma) en el aeropuerto ''Queen Alia'' de Amman (Jordania).

El Papa fue acogido a su llegado por el representante del Rey Abdullah II, el príncipe Ghazi bin Huhammed, junto con el Patriarca de Jerusalén de los Latinos, Su Beaitutd Fouad Twali y el Custodio de Tierra Santa, Padre Pierbattista Pizzaballa. Un niño le ofreció una orquídea negra, la flor símbolo del reino hachemita de Jordania. Después de una breve conversación con el representante del monarca en el Pabellón Real, el Papa se trasladó en automóvil al Palacio Real Al-Husseini de Amman donde le esperaban el Rey Abdullah II y la Reina Rania.

Durante la visita de Pablo VI a Tierra Santa en 1964, el Rey Hussein, padre del monarca actual acompañó al Papa hasta las puertas de Jerusalén. Abdullah II ha acogido, en cambio, en Tierra Santa a San Juan Pablo II en el año 2000 y a Benedicto XVI en 2009 y, a su vez, ha sido recibido dos veces por el Papa Francisco, una en 2013 y la otra en abril de este año.

Después de un breve encuentro privado con el rey y su familia, Francisco ha entrado en el salón de recepciones del palacio donde le esperaban alrededor de trescientas personas, entre las cuales las más altas autoridades del reino, representantes del cuerpo diplomático y los principales líderes de otras religiones y ha pronunciado su primer discurso en Tierra Santa recordando, en primer lugar que Jordania es una tierra ''rica en historia y de gran significado religioso para el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam''.

''Este País -ha proseguido- acoge generosamente a una gran cantidad de refugiados palestinos, iraquíes y de otras zonas en crisis, en especial de la vecina Siria, destruida por un conflicto que está durando demasiado tiempo. Esta acogida merece el reconocimiento y la ayuda de la comunidad internacional. La Iglesia Católica, dentro de sus posibilidades, quiere comprometerse en la asistencia a los refugiados y a los necesitados, sobre todo mediante Caritas Jordania. A la vez que constato con dolor que sigue habiendo fuertes tensiones en la región medio-oriental, agradezco a las Autoridades del Reino todo lo que hacen y les animo a seguir esforzándose por lograr la tan deseada paz duradera en toda la Región; para esto, es necesario y urgente encontrar una solución pacífica a la crisis siria, además de una justa solución al conflicto entre israelíes y palestinos''.

Francisco ha aprovechado la ocasión para renovar su ''profundo respeto y consideración a la comunidad Musulmana'' y ha expresado su ''reconocimiento por el liderazgo que Su Majestad el Rey ha asumido para promover un más adecuada entendimiento de las virtudes proclamadas por el Islam y la serena convivencia entre los fieles de las diversas religiones. Usted -ha dicho- es conocido como un hombre de paz y un artífice de la paz'' y ha manifestado su ''gratitud a Jordania por haber animado diversas iniciativas importantes a favor del diálogo interreligioso para la promoción del entendimiento entre judíos, cristianos y musulmanes, como el Mensaje Interreligioso de Amán, y por haber promovido en el seno de la ONU la celebración anual de la Semana de la Armonía entre las Religiones.

Después ha dirigido un saludo lleno de afecto a las comunidades cristianas que Jordania cuida y que están ''presentes en el País desde los tiempos apostólicos, contribuyen al bien común de la sociedad en la que están plenamente insertadas. A pesar de ser hoy numéricamente minoritarias, tienen la posibilidad de desarrollar una cualificada y reconocida labor en el campo educativo y sanitario, mediante escuelas y hospitales, y pueden profesar con tranquilidad su fe, respetando la libertad religiosa, que es un derecho humano fundamental y que espero firmemente que sea tenido en gran consideración en todo Medio Oriente y en el mundo entero. Este derecho abarca tanto la libertad individual como colectiva de seguir la propia conciencia en materia religiosa como la libertad de culto la libertad de elegir la religión que se estima verdadera y de manifestar públicamente la propia creencia. Los cristianos se sienten y son ciudadanos de pleno derecho y desean contribuir a la construcción de la sociedad junto a sus conciudadanos musulmanes, con su aportación específica.''

El Papa ha finalizado su discurso con ''un deseo especial de paz y prosperidad al Reino de Jordania y a su pueblo, con la esperanza de que esta visita contribuya a incrementar y promover relaciones buenas y cordiales entre Cristianos y Musulmanes'' y citando el discurso del Rey, ha pedido que Dios, conceda a todos ser libres del miedo al cambio. También ha agradecido a los Reyes su cálida acogida y amabilidad. ''¡Que Dios omnipotente y misericordioso -ha concluido- conceda a Sus Majestades felicidad y larga vida, y colme a Jordania de sus bendiciones. ¡Salam!'

Fuente: www.news.va

Evangelio del Sábado 24 de Mayo

Sábado de la quinta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 15,18-21.

Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí.
Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia.
Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes.
Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.

es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.


Comentario del Evangelio por San Policarpo: obispo, mártir

Carta a los Filipenses
“Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes”

Sobremanera me he alegrado con vosotros, en nuestro Señor Jesucristo, al enterarme de que recibisteis a quienes son imágenes vivientes de la verdadera caridad [Policarpo y los presbíteros que están con él]… y de que asististeis, como era conveniente, a quienes estaban cargados de cadenas dignas de los santos, verdaderas diademas de quienes han sido escogidos por nuestro Dios y Señor. Me he alegrado también al ver cómo la raíz vigorosa de vuestra fe, celebrada desde tiempos antiguos, persevera hasta el día de hoy y produce abundantes frutos en nuestro Señor Jesucristo, quien, por nuestros pecados, quiso salir al encuentro de la muerte, y “Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte” (Cf Ac 2,24). “No lo veis, y creéis en él con un gozo inefable y transfigurado” (Cf 1P 1,8)… “Aquel que lo resucitó de entre los muertos nos resucitará también a nosotros” (Cf 2 Co 4,14), si cumplimos su voluntad y caminamos según sus mandatos, amando lo que él amó… Seamos imitadores de su paciencia, y si sufrimos por su nombre, démosle gloria. Es este el modelo que él mismo nos presentó, y esto es lo que hemos creído.

Os exhorto a todos a obedecer la palabra de justicia y a perseverar en la paciencia que habéis podido contemplar con vuestros propios ojos, no solamente en los bienaventurados Ignacio, Zósimo y Rufo, sino también en otros que eran de los vuestros, y en el mismo Pablo y en los demás apóstoles, persuadidos de que todos estos no han corrido en vano, sino en la fe y la justicia, y que están en el lugar que les es debido cerca del Señor que es con quien han sufrido. No amaron “El mundo presente” (2Tm 4,10), sino a Cristo que murió por nosotros, y a quien Dios ha resucitado por nosotros.

viernes, 23 de mayo de 2014

Reflexión Espiritual: «EL ALELUYA PASCUAL»

De los comentarios de san Agustín, obispo, sobre los salmos

Toda nuestra vida presente debe discurrir en la alabanza de Dios, porque en ella consistirá la alegría sempiterna de la vida futura; y nadie puede hacerse idóneo de la vida futura, si no se ejercita ahora en esta alabanza. [...] Es cosa buena perseverar en este deseo, hasta que llegue lo prometido; entonces cesará el gemido y subsistirá únicamente la alabanza.

Por razón de estos dos tiempos —uno, el presente, que se desarrolla en medio de las pruebas y tribulaciones de esta vida, y el otro, el futuro, en el que gozaremos de la seguridad y alegría perpetuas—, se ha instituido la celebración de un doble tiempo, el de antes y el de después de Pascua. El que precede a la Pascua significa las tribulaciones que en esta vida pasamos; el que celebramos ahora, después de Pascua, significa la felicidad que luego poseeremos. Por tanto, antes de Pascua celebramos lo mismo que ahora vivimos; después de Pascua celebramos y significamos lo que aún no poseemos. Por esto, en aquel primer tiempo nos ejercitamos en ayunos y oraciones; en el segundo, el que ahora celebramos, descansamos de los ayunos y lo empleamos todo en la alabanza. Esto significa el Aleluya que cantamos. [...]

En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos en la iglesia; y, cuando volvemos a casa, parece que cesamos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo que a él le place. Si nunca te desvías del buen camino, aunque calle tu lengua, habla tu conducta; y los oídos de Dios atienden a tu corazón. Pues, del mismo modo que nuestros oídos escuchan nuestra voz, así los oídos de Dios escuchan nuestros pensamientos.

Visita del Papa a Tierra Santa


El Papa Francisco encomienda su peregrinación a la Madre de Dios

Tomado de: http://www.news.va/

2014-05-23 Radio Vaticana

(RV).- En la víspera de su Viaje Apostólico a Tierra Santa, el Papa Bergoglio, fue de forma privada, a primera hora de la mañana, a la Basílica papal de Santa María la Mayor, para rezar y encomendarle a la Virgen su inminente peregrinación a la Tierra de Jesús, que comienza el 24 de mayo, memoria de María Auxiliadora, y termina el 26. Después de la oración, que duró unos 15 minutos, el Obispo de Roma le ofreció un ramo de rosas a la Salus populi romani.

(CdM - RV)

Evangelio del Viernes 23 de Mayo

Viernes dela quinta semana de Pascua

Evangelio según San Juan 15,12-17.

Jesús dijo a sus discípulos:
«Este es mi mandamiento: Amense los unos a los otros, como yo los he amado.
No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.
Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá.
Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.»

es Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 22 de mayo de 2014

Comentario del Evangelio - jueves 22 de mayo Juan 15, 9-11- por Papa Francisco

Exhortación apostólica “La alegría del evangelio / Evangelii Gaudium”
“Para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto”

El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría. Bastan algunos ejemplos: «Alégrate» es el saludo del ángel a María. La visita de María a Isabel hace que Juan salte de alegría en el seno de su madre. En su canto María proclama: «Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi salvador». Cuando Jesús comienza su ministerio, Juan exclama: «Ésta es mi alegría, que ha llegado a su plenitud». Jesús mismo «se llenó de alegría en el Espíritu Santo». Su mensaje es fuente de gozo: «Os he dicho estas cosas para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría sea plena». Nuestra alegría cristiana bebe de la fuente de su corazón rebosante. Él promete a los discípulos: «Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría». E insiste: «Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón, y nadie os podrá quitar vuestra alegría». Después ellos, al verlo resucitado, «se alegraron»... ¿Por qué no entrar también nosotros en ese río de alegría?...

Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo. Comprendo a las personas que tienden a la tristeza por las graves dificultades que tienen que sufrir, pero poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una secreta pero firme confianza, aun en medio de las peores angustias: «Me encuentro lejos de la paz, he olvidado la dicha […] Pero algo traigo a la memoria, algo que me hace esperar. Que el amor del Señor no se ha acabado, no se ha agotado su ternura. Mañana tras mañana se renuevan. ¡Grande es su fidelidad! […] Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor».

(Referencias bíblicas: Lc 1,28 (griego); 1,41; 1,47; Jn 3,29; Lc 10,21; Jn 15,11; 16,20; 16,22; 20,20; Lm 3,17-26)

EL PAPA VIAJA ESTE SÁBADO A TIERRA SANTA. PROGRAMA DE LA VISITA

Tomado de: https://www.facebook.com/News.va Español

Queridos amigos, del 24 al 26 de mayo, el Papa Francisco peregrinará a Tierra Santa con motivo del 50 aniversario del encuentro, en Jerusalén, entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras.


Este es el programa de la visita del Papa Francisco:

Sábado, 24 de mayo 2014

08:15 Salida desde el aeropuerto de Fiumicino de Roma hacia Amman (Jordania).

13:00 Llegada al aeropuerto internacional Queen Alia de Amman

13:45 CEREMONIA DE LLEGADA en el Palacio Real al-Husseini en Amman

VISITA DE CORTESÍA A Sus Majestades los Reyes de Jordania

14:20 REUNIÓN CON LAS AUTORIDADES DEL REINO DE JORDANIA. Discurso del Santo Padre

16:00 SANTA MISA en el Estadio Internacional de Ammán. Homilía del Santo Padre

19:00 Visita al lugar del Bautismo de Jesús en Betania (Transjordania)

19:15 REUNIÓN CON LOS REFUGIADOS Y JÓVENES CON DISCAPACIDAD en la Iglesia latina de Betania (Transjordania). Discurso del Santo Padre

Domingo, 25 de mayo 2014

08:15 DESPEDIDA DE JORDANIA en el aeropuerto Queen Alia en Ammán

08:30 Salida en helicóptero desde el aeropuerto Queen Alia en Ammán hacia Belén

09:20 Llegada en helicóptero al helipuerto de Belén

09:30 CEREMONIA DE LLEGADA en el palacio presidencial de Belén

VISITA DE CORTESÍA AL PRESIDENTE DEL ESTADO DE PALESTINA

10:00 REUNIÓN CON LA AUTORIDAD PALESTINA – Discurso del Santo Padre

11:00 SANTA MISA en la Plaza del Pesebre en Belén. Homilía del Santo Padre

REZO DEL Regina Coeli. Alocución del Santo Padre

13:30 Comida con las familias de Palestina en el convento franciscano de “Casa Nova” de Belén

15:00 VISITA PRIVADA A LA GRUTA DE LA NATIVIDAD EN BELÉN

15:20 SALUDO DE LOS NIÑOS DE LOS CAMPOS DE REFUGIADOS de Deheisheh, AIDA y Beit Jibrin en el Centro de Phoenix del campo de refugiados de Deheisheh.

15:45 DESPEDIDA DEL ESTADO DE PALESTINA en el helipuerto de Belén

16:00 Salida en helicóptero desde el helipuerto de Belén para el aeropuerto internacional de Ben Gurion en Tel Aviv

16:30 CEREMONIA llegada al Aeropuerto Internacional Ben Gurion en Tel Aviv. Discurso del Santo Padre

17:15 Traslado en helicóptero a Jerusalén

17:45 Llegada al helipuerto de Jerusalén en el Monte Scopus

18:15 Reunión privada con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla en la Delegación Apostólica en Jerusalén. Firma de una declaración conjunta.

19.00 Encuentro ecuménico con motivo del 50º aniversario de la reunión entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras en la Basílica del Santo Sepulcro (Jerusalén). Discurso del Santo Padre

20:15 Cena con los Patriarcas y Obispos y el séquito papal en el Patriarcado Latino de Jerusalén

Lunes, 26 de mayo 2014

08:15 VISITA AL GRAN MUFTI DE JERUSALÉN, Muhammad Ahmad Hussein, en el edificio del Gran Consejo en la Explanada de las Mezquitas. Discurso del Santo Padre

09:10 VISITA AL MURO OCCIDENTAL en Jerusalén

09:45 Colocación de una guirnalda en el Monte Herzl en Jerusalén

10.00 visita a YAD VASHEM en Jerusalén. Discurso del Santo Padre

10:45 Visita de cortesía a los dos rabinos jefes del “Heijal Shlomo Center” en Jerusalén, junto a la Gran Sinagoga de Jerusalén. Discurso del Santo Padre

11:45 VISITA DE CORTESÍA AL PRESIDENTE DEL ESTADO DE ISRAEL en la Residencia Presidencial en Jerusalén. Discurso del Santo Padre

13:00 AUDIENCIA PRIVADA CON EL PRIMER MINISTRO DE ISRAEL en “Notre Dame Center” en Jerusalén

13:30 Comida con el séquito papal en “Notre Dame Center” en Jerusalén

15:30 Visita privada al Patriarca Ecuménico de Constantinopla, en el edificio junto a la iglesia ortodoxa de “Viri Galileai” en el Monte de los Olivos

16:00 REUNIÓN CON sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la iglesia de Getsemaní, al pie del Monte de los Olivos. Discurso del Santo Padre

17:20 SANTA MISA con los Ordinarios de Tierra Santa y séquito papal en la sala del Cenáculo en Jerusalén. Homilía del Santo Padre

19:30 Traslado en helicóptero desde el helipuerto en el Monte Scopus en Jerusalén al aeropuerto internacional de Ben Gurion en Tel Aviv

20:00 DESPEDIDA DEL ESTADO DE ISRAEL en el aeropuerto internacional Ben Gurion en Tel Aviv

20:15 Salida desde el Aeropuerto Internacional de Ben Gurion en Tel Aviv para el aeropuerto de Ciampino en Roma

23:00 Llegada al aeropuerto de Ciampino en Roma