martes, 29 de marzo de 2011

JORNADA DEL NIÑO POR NACER







EL PROGRAMA DE LA "JORNADA DEL NIÑO POR NACER” ha sido el siguiente:

A las 19: APERTURA EN EL  AUDITORIO "NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE" del OBISPADO , en la ciudad de Campana. Sorprendió la presencia de tanta juventud, familias, laicos y laicas pertenecientes a "Justicia y Paz" y asistencia en general. Fue transmitido en directo por FM "Santa María" de Campana y de Matheu (Escobar) y seguido en directo vía Facebook.

A las 19,20   Bienvenida - Oración de Inicio a cargo del Pbro. HUGO LOVATTO, cura párroco de la iglesia catedral y delegado diocesano para la Juventud              

Luego de una Introducción, a cargo de la locutora de la Radio "Santa María", que sucintamente dijo:

Nuestra fe cristiana nos ilumina acerca de que la dignidad de la persona humana tiene su más profundo fundamento en el hecho de ser hijos de DIOS y hermanos de Jesucristo, que quiso ser hombre por amor a todos y cada uno de nosotros.  Con humildad y con firmeza seguimos proponiendo el valor inmenso de la vida humana y el maravilloso mensaje del evangelio, de modo adecuado para llegar al mismo corazón de la cultura de nuestro tiempo.   Las culturas cambian, pero los fundamentos esenciales de las personas permanecen, la ley de DIOS y el sentido común nos han enseñado que la vida es un gran bien debemos preservar desde el mismo momento que comienza. Un sentido humanista y un sentido religioso de la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural nos ayudará a construir una civilización más humana, más digna del ser humano. Los Brazos abiertos de DIOS siempre nos esperan para abrazarnos, cuando hay arrepentimiento., más bien nuestra actitud ha de ser la de valor cada día mas el don de DIOS que ha dado a la humanidad: ser co-creadores de su Amor creador.

Prosiguió la Jornada, que tuvo tres exposiciones y dio lugar a un ciclo de preguntas y respuestas de los presentes.

Destacamos también que la Parroquia Exaltación de la Cruz organizó para el viernes 25 en la Solemnidad de la Anunciación del Señor y Jornada del niño por nacer, a las 19:00 la Santa Misa y a continuación el VIA CRUCIS POR LA VIDA  en la Plaza frente a la Parroquia y al finalizar, bendición de embarazadas en la plaza, a cargo del Pbro. Walberto Morales. Participaro todos los niños de la catequesis y los movimientos parroquiales.

En la jurisdicción parroquial de la parroquia de la Sagrada Familia, de Los Cardales, a las 11  fue celebrada la Eucaristía de la Solemnidad, en la COMUNIDAD DEL CENACOLO, a cargo del Pbro. Claudio Caruso, quien fue acompañado en la oportunidad del Rev. diácono Conrado Gallo.  En horas de la tarde a las 18.30 se rezó el ROSARIO POR LOS NIÑOS POR NACER. y a las 19 se celebró la Misa de la Anunciación de la Santísima Virgen. Luego de la Misa de las 19  junto a toda la COMUNIDAD PARROQUIAL efectuaremos el VIA CRUCIS DEL NIÑO POR NACER.

El SÁBADO 2 de ABRIL, en Escobar, se tiene el siguiente programa:

Santa Misa por la VIDA y la FAMILIA

18:00 hs. Santo Rosario 19:00 hs Santa Misa
Co Catedral de Nuestro Señor Jesucristo
Av. Tapia de Cruz 524, Belén de Escobar, Diócesis de Zárate-Campana

PROSIGUIENDO CON LA "JORNADA" EN EL AUDITORIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA:

a las 19,25 Presentación Expositores.

19,30 Dra. Mariana Rey SARAVIA
* Síntesis de Curiculun Vitae : Medida egresada de UBA, Medica especialista en nutrición egresada en la Universidad Barceló. Diplomatura en Bioética Clínica en la Dra. Elena Lugo en el CAECE – Schoenstatt.

19,50 Dr.  Gerardo PERAZZO
* Síntesis de Curiculun Vitae: Medico. Especialista en urología. Especialización en Conducción y gestión de Hospitales. Maestrando en Ética Biomédica (UCA). Coordinador de la Red Solidaria de la Salud dependiente del Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina (DEPLAI). Miembro del DEPLAI ( en representación de la Red Solidaria)  Coordinador del Área Salud de Caritas Buenos Aires. Integrante Coordinador de grupos de trabajo - Docente Asociado en la UBA - investigador con dedicación especial instituto de BIOETICA del la UCA. Profesor invitado en la Universidad Pompeu Fabre de BARCELONA. Disertante en cursos, jornadas y congresos en BIOETICA.  

20,15  Preguntas

20,30 Exposición Mons. Dr. Oscar D . SARLINGA.
Obispo de la Diócesis de ZARATE-CAMPANA
* Reflexiones. “ El milagro de la Vida”

21 Agradecimientos y despedida.
Agradecemos a los colaboradores: Carolina Martinoli  y Elías Duff
Agradecemos: a FM Santa María : Zarate - Campana  al señor Gastón MOLINA
FM Santa María:  Matheu
Agradecemos a los Movimientos Integrados : en las personas de Pastoral de Juventud al Pbro. Hugo LOVATTO, Liga de Madres de Familia al Pbro. Lucas MARTINEZ y a la Señora Celestina MATTINA, al Movimiento de Partidas en la persona de Elias Duff , Grupos de Misionero Discípulos de Jesús en la señora Beatriz Valerio , al Grupo Misionero de Oración Misionero Nuestra Señora del Cielo en la persona del señor Rodolfo PINI. Grupo de Familia de la Parroquia María de Nazaret en la persona del Pbro. Mario MEDINA. A la Comisión Diocesana de Justicia y Paz.


LA DIGNIDAD HUMANA DESDE LA CONCEPCIÓN HASTA LA MUERTE NATURAL

Cuando hablamos de la "dignidad humana" hay un elemento central que no puede ser sometido a comparación, que no reconoce propiamente gradación. Esto es lo que expresaría la intuición de Kant de que hay algo que es propio, lo íntimo de cada hombre/ mujer, y que no puede ser utilizado como medio, como instrumento, sino que es siempre un fin en sí. Ningún ser humano puede estar sometido a nuestro arbitrio. Hay algo en mí y en cada uno de los hombres y mujeres, que le es propio, y de lo cual nadie puede disponer. Nadie puede estar a disposición de otro como lo está el instrumento a la del operario. Esa condición del ser humano es su dignidad. Todas las cosas pueden ser transables y tienen precio; pero el hombre tiene dignidad.

Ser persona no es algo agregado, no es una cualidad o característica del ser humano: es la manera que tiene el ser humano de existir, de ser. La dignidad no está ligada a sus cualidades morales, físicas o intelectuales, sino simplemente a que este "es", al hecho de que como individuo de la especie humana tiene un lugar absolutamente especial en la creación.

La persona humana en cuanto organismo biológico está sujeta a leyes de origen, desarrollo y decadencia. Durante este trayecto es válido que ella no puede ser usada como instrumento y que es digna de acogida y de respeto. Desde el primer instante de su existencia la persona es con otros, los otros son responsables ante ella, deben acogerla, no pueden manipularla como si fuera un instrumento. Es en sí misma un fin y demanda de todos acogida y protección.

DIGNIDAD DEL EMBRIÓN HUMANO

Vamos a ordenar esta exposición de acuerdo a las siguientes preguntas:

¿Qué es un embrión humano? A lo que adelantamos la respuesta que propondremos: es un organismo perteneciente a la especie humana.

¿Qué trato corresponde darle a ese organismo? A lo que responderemos: el que es debido a una persona humana.

¿Qué se puede inferir de una sociedad que le niega ese trato? A lo que responderemos que ella no alberga un respeto cabal a la persona humana.

 ¿Qué es un embrión humano?

Queremos intentar una respuesta muy parcial, muy limitada, pero que no recurra todavía a nociones filosóficas que hoy son compartidas sólo por algunos; que se apegue en este apartado más bien al lenguaje de las ciencias naturales. Creemos que esta manera de proceder presenta algunas ventajas en cuanto posibilidad del diálogo.

La respuesta es casi engañosamente simple: es un organismo de la especie humana. Pero para entender esta respuesta en sus implicaciones hay que clarificar los términos. ¿Organismo animal? ¿Cuándo decimos que estamos frente a un organismo?

Un organismo es una unidad discreta, una entidad biológica que se distingue claramente de su medio, del cual lo separa una capa más o menos complicada de estructuras que vienen a constituir el límite o borde del organismo.

Todos los organismos se caracterizan por una trayectoria de desarrollo, de complicación, de auto-organización, que sigue un curso perfectamente previsible. Si observo un organismo de una especie determinada en un momento dado de su vida puedo prever cuál será su estado en un instante posterior. Nos interesa destacar que este fenómeno universal en los organismos animales de autoorganización ordenada y de curso predecible deriva directamente de que sus componentes químicos tienen formas y propiedades especificadas con alta precisión: poseen un "alto grado de información" y desenvuelven sus reacciones de interacción química dentro de los límites establecidos por un borde. Todas estas propiedades son comunes a los organismos, desde el primer instante de su constitución hasta la disolución del sistema termodinámico en la muerte.

Claramente este sistema empieza con la penetración del espermatozoide en el ovocito. En ese instante se generan -en el espacio confinado por la membrana celular- las cadenas continuas de reacciones químicas coordinadas entre los componentes paterno y materno que caracterizan el desarrollo. Inmediatamente antes de ese instante hay dos células independientes, el espermatozoide y el óvulo, que no están circunscritas por un borde común y que tienen destinos o trayectorias propias, enteramente distintas de la que se hará presente en el óvulo al ser fertilizado. Inmediatamente después tenemos un organismo en evolución.

Pero también, e insistiendo un poco sobre el desarrollo del huevo fecundado, él es claramente un organismo de la especie humana. El más simple de los estudios de sus cromosomas así lo acredita, y más todavía lo acredita su trayectoria normal de desarrollo que a través de distintas etapas lo lleva a la adultez y la muerte.

Además, cada embrión es un sistema dinámico en el cual se combinan de manera única por lo menos dos tipos de componentes: los que constituyen sus genes y los que forman el resto de los componentes celulares: en el caso del zigoto, el citoplasma.

Todo esto vale entonces desde el momento de la fecundación. No hay razón sólida para pensar que un embrión es menos un organismo humano antes de la implantación en el útero que después de ella: los famosos catorce días del informe Warnock son un plazo convencional y dictado por razones sin base conceptual que resista el análisis.

¿Qué trato merece un organismo humano? ¿Desde qué momento merece el trato debido a una persona?

Puesto de otro modo, ¿desde qué momento tiene el derecho a la vida? Pensemos por un momento en este concepto tan peculiar de "derecho a la vida". La propia existencia no es una cosa a la que uno tenga un derecho que sea de la misma especie que los demás. El "derecho a la vida" es más bien el fundamento o condición de todos los derechos y bienes posibles

Las funciones de relación humanas aparecen también gradualmente en trayectorias de desarrollo y no está claro por qué, si el organismo es un sistema en desarrollo (y lo es siempre), debería preferirse algún momento especial de madurez funcional y no, por ejemplo, el de algún fenómeno de determinación que sea irreversible. Se ha hablado entonces del instante de la aparición de las primeras neuronas, pero no queda claro qué podría tener de especial este último fenómeno para darle preferencia sobre la aparición del primer esbozo del sistema nervioso en el tubo neural, el que aparece como una diferenciación en un organismo humano ya constituido y se halla irreversiblemente comprometido en el desarrollo de un sistema nervioso humano, y cuyo origen hay que buscarlo más atrás, en el mismo comienzo de la evolución del embrión.

Uno puede decir con perfecta propiedad que desde el momento en que existe un organismo humano se hallan en alguna fase de su desarrollo las funciones de relación que le son propias. Da la impresión de que cualquier punto que se escoja para decir: "Aquí se inicia el desarrollo de las funciones de relación" es completamente arbitrario y refleja el deseo de encontrar un punto de discontinuidad más bien que la existencia de tal discontinuidad. Haciendo una brevísima incursión en un terreno de filosofía que hemos evitado hasta ahora, diríamos que la persona humana existe en un cuerpo y que es propio de ese cuerpo hallarse siempre en algún estado de desarrollo.

Entonces, reformulando la pregunta, ¿cuál es el trato debido a un organismo que tiene tantas probabilidades de ser efectivamente una persona? Cuando algo muy grave está en juego -como la vida de alguien- la menor incerteza plantea un problema moral y por eso respondemos que ante cualquier mínimo grado de incertidumbre se le debe al embrión el respeto que se le debe a una persona. Yo puedo afirmar, claro está, que el embrión es siempre un organismo humano y que no hay ninguna evidencia científica que sea suficiente para negarle la condición de persona. Y eso tiene una importancia práctica decisiva para decidir sobre el trato que debo darle.

 ¿Qué significa que se le niegue al embrión el derecho a vivir?

En el estado actual de nuestros conocimientos, no importa tanto la seguridad de que el organismo embrionario sea una persona, como que no existe un respeto adecuado a la persona humana; no tanto las dudas sobre el "estatus" del embrión como el desdén por el hombre.

DIGNIDAD DE LA FAMILIA Y DERECHOS HUMANOS


La Declaración de los Derechos Humanos no respondió a ninguna postura filosófica o religiosa determinada, sino que fue provocada por los grandes horrores de la Segunda Guerra Mundial. Como el articulado de la Declaración hace prescripciones bastante precisas sobre régimen político, no sería tampoco lógico, si no se quiere caer en un raciocinio circular, buscar el fundamento de la Declaración en el propio ideal político que ellapropone. Sinembargo,apesarde estaforma de "neutralidad ideológica", ya la primera mirada al texto revela algunos supuestos del documento.

El primero de ellos es su pretensión de ser universalmente vinculante. La Declaración es presentada como "ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse" (proclamación). Ella aspira entonces a darle una forma jurídica a un sentido moral de la humanidad, que no se entiende si no pretende universalidad.

A continuación, el escrito apunta hacia principios que se suponen reconocidos por todos los seres humanos, hasta el punto de que no requieren de mayor justificación. Empieza con la afirmación de que "la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen como base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana" (considerando Nº 1). Y afirma además (art. 1) que "todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos", y luego que "toda persona humana tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna..."

"Dignidad" y "derechos" configuran una condición especial y única, propia de personas en las cuales se aúna la condición de sujetos con la apertura a una verdad que las trasciende. La Declaración supone la noción del hombre como ser responsable y sometido a exigencias morales objetivas que se pueden codificar. Aún más, supone la universalidad de una ley que ha de regir a muchos pueblos, de historias, costumbres y culturas diferentes y que por lo tanto debe haber persistido a través de evoluciones culturales divergentes. El hecho de que conserve una vigencia universal, manteniéndose válida para todos, sugiere un fuerte grado de inmutabilidad: los derechos humanos serían no sólo universales sino también permanentes. En esta forma, los derechos propuestos configuran un conjunto de bienes objetivos importantes para el hombre.

Es posible que prescripciones éticas o jurídicas de carácter universal y perdurable reflejen alguna forma de experiencia ética básica de la humanidad. Porque cuando el hombre aprueba, reprueba o regula una conducta dada, ello acontece en primer término porque la siente conforme o disconforme con lo que su propio modo de ser le impone. La aprobación es una suerte de adhesión práctica al objeto propuesto para la conducta, una verdadera connaturalidad entre el objeto propio de la acción y su agente. Se verifica un juicio de inclinación que se refiere directamente a lo concreto de la situación propuesta y que debe ser posteriormente ratificado por la razón.

El acuerdo que se exige y proclama en la Declaración no pretende fundarse en ninguna concepción particular del hombre que se halle explícitamente reconocida en ella. Sin embargo, es difícil eludir la impresión de que la aceptación de la Declaración supone un grado de acuerdo sobre lo que se ha llamado desde antiguo la "naturaleza humana". Tal vez por eso mismo ella fue aceptada como proyecto por pensadores como Jacques Maritain, sostenedores de la noción de una "naturaleza humana" de la cual fluyen derechos y obligaciones. En cambio, filósofos como Croce, afectos a una interpretación historicista de lo humano, relativizaban o cuestionaban su valor.

Creemos que este es el punto en que se articulan los problemas de la familia y bioética con la Declaración de Derechos Humanos. Desde 1948 hasta hoy se ha ido produciendo una deriva en la concepción misma del hombre, la que viene a encontrarse con la revolución en la biomedicina.

sábado, 19 de marzo de 2011

CELEBRACIÓN DE LA SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ, EN LAS PRIMERAS VÍSPERAS DEL 18 DE MARZO, EN LA IGLESIA CATEDRAL DE CAMPANA


Tomado de: http://padrenuestro.net
Con una participación de cerca de 700 fieles, muchos de ellos niños (quienes vinieron para hacer su consagración a San José), el Obispo de Zárate-Campana presidió la Eucaristía en las vísperas de la solemnidad del Glorioso Patriarca, en la iglesia catedral de Santa Florentina (Campana) en la diócesis de Zárate-Campana, donde se venera una insigne imagen entronizada por el mismo Obispo el 19 de marzo del pasado año. La imagen, de una antigüedad de 200 años, fue donada por laicos propietarios (era de propiedad civil) al Sr. Obispo, y éste la donó de modo definitivo, a su vez, a la diócesis, en el año 2008. Dada a restaurar en su esplendor original a la restauradora de imágenes del Teatro Colón de Buenos Aires, fue luego expuesta a la veneración de los fieles, por primera vez, el 18 de marzo de ese año 2008, en el templo de Nuestra Señora del Carmen, de Zárate.
En la celebración de este 18 de marzo, Mons. Oscar Sarlinga estuvo acompañado por 10 sacerdotes que concelebraron, y asimismo por un diácono permanente y varios seminaristas.
La devoción a San José se va acrecentando en la diócesis y el Obispo dijo en la predicación que adquiría una relevancia especial para la “Nueva Evangelización” a la que nos ha llamado renovadamente el Papa Benedicto XVI. Junto a los numerosos niños, que asistieron con sus familias, se hicieron presentes en la misa delegaciones de trabajadores de la ciudad, razón por la cual Mons. Oscar Sarlinga hizo alusión en su homilía al carácter de San José como descendiente de la estirpe de David, y a todos los efectos “un trabajador”, que cuidó, protegió, alimentó al Niño Jesús, y que tuvo un papel fundamental en la misión del Niño, el cual, como el Mesías prometido, trajo nuestra salvación, y es causa y cabeza de la Iglesia, la cual posee una misión también en la sociedad actual, también para promover la cultura del trabajo y el desarrollo integral.
A modo de historia, a la joven diócesis de Zárate-Campana, creada en el año 1976 por S.S. Pablo VI (joven de creación, pese a contar históricamente con las dos parroquias más antiguas de la provincia de Buenos Aires, Santiago del Baradero y San Antonio de Areco), le fueron asignados como patronos por el mismo Papa, la Santísima Virgen en su advocación de Nuestra Señora de Luján, en primer lugar, y como copatrono a San José. No existía hasta el 2009, a días de cumplir los 34 años de su existencia diocesana, una imagen insigne y fija en el templo catedral, el de Santa Florentina, tan querido por los campanenses, y que ha tenido importantes restauraciones en los últimos años, notablemente la rehechura completa de la iglesia criptal, y del área presbiteral del templo principal.
El Obispo ha querido dejarnos algunas reflexiones, como preparación a ese acontecimiento, tomadas de la Exhortación “Redemptoris Custos” de S.S. Juan Pablo II, para que los fieles aprecien más la custodia y protección de San José sobre el Pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo que es la Iglesia:
“Desde los primeros siglos, los Padres de la Iglesia, inspirándose en el Evangelio, han subrayado que San José, al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo”[1].
Asimismo, dijo el Obispo que en esa exhortación apostólica el Papa Juan Pablo II quiso orientarnos en ver a San José como guía para un camino nuevo, un futuro venturoso de amor y de paz, basados en la Encarnación de Cristo, y citó para ello otro párrafo de dicho documento, con palabras de ese pontífice:
“Considero, en efecto, que el volver a reflexionar sobre la participación del Esposo de María en el misterio divino consentirá a la Iglesia, en camino hacia el futuro junto con toda la humanidad, encontrar continuamente su identidad en el ámbito del designio redentor, que tiene su fundamento en el misterio de la Encarnación”[2].
Porque, dijo Mons. Sarlinga, Juan Pablo II quiso enseñarnos como San José, después de la Virgen María, participó como ningún otro ser humano del “misterio” de Cristo, y hoy y siempre la devoción a él es “un puerto seguro” para alcanzar las gracias que necesitamos, en especial las situaciones más difíciles, la enfermedad, la oscuridad, la ingratitud, el abandono y el desprecio o la indiferencia sufridos, que nos hacen tanto daño. A todo esto lo vence “el poder del eterno Padre”, el cual nos predestinó a ser hijos adoptivos suyos, en Cristo, el cual, más que un personaje admirable, es el mismo Hijo de Dios que vino a salvarnos. Y citó nuevamente a “Redemptoris Custos”, el mencionado documento de S.S. Juan Pablo II:
“Precisamente José de Nazaret «participó» en este misterio como ninguna otra persona, a excepción de María, la Madre del Verbo Encarnado. El participó en este misterio junto con ella, comprometido en la realidad del mismo hecho salvífico, siendo depositario del mismo amor, por cuyo poder el eterno Padre «nos predestinó a la adopción de hijos suyos por Jesucristo» (Ef 1, 5)”[3].

[1] JUAN PABLO II, Exh. apost. “Redemptoris Custos” sobre la figura y misión de San José en la vida de Cristo y de la Iglesia, Introducción, n. 1.
[2] Ibid.
[3] Ibid.

martes, 15 de marzo de 2011

EL BARRIO “LAS ACACIAS” (Capilla de San Antonio de Padua) RECIBIÓ LA VISITA DEL OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA EN EL PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

Continuando con el proyecto de visitar durante los meses de enero, febrero y marzo de 2011 las capillas barriales, centros pastorales y centros de promoción humana de la diócesis donde no pudo hacerse presente en 2010, Mons. Oscar Sarlinga completó el día domingo I de Cuaresma dicho programa en lo que concierne a las jurisdicciones parroquiales de Santa Florentina y Nuestra Señora del Carmen (confiada esta parroquia a los Padres Rogacionistas) dentro de la vasta y extendida ciudad de Campana. Asimismo, como se ha mencionado en noticias anteriores, durante estos meses visitó también el Obispo varias capillas y centros pastorales de los partidos de Pilar y Escobar. En el domingo, I de Cuaresma, como se ha dicho, concurrió al popular barrio "Las Acacias", más precisamente a la capilla de San Antonio de Padua, enclavada en medio del barrio (que tiene similares características al de Villanueva, también en Campana, donde fue la semana pasada) y tuvo la ocasión de ver todas las instalaciones pastorales, así como de encontrarse con los grupos de catequistas, de Caritas y de animación pastoral, junto con el Padre Ernesto Butano, responsable pastoral delegado por la congregación rogacionista para esas capillas. Durante la misa, el Obispo explicó el Evangelio de “las tentaciones de Jesús en el desierto” (correspondiente al texto litúrgico) así como hizo referencia al patrocinio de San Antonio de Padua, y a la importancia de vivir en unidad y amor de las familias, puesto que numerosas familias se hallaban presentes en la celebración de la eucaristía. Al término de la misa, bendijo junto con el Padre Butano “los panes de San Antonio” pidiendo al Señor que por intercesión de este Santo concediera a todas las familias la paz, prosperidad, el trabajo y la voluntad de vivir unidos, con un sentido de solidaridad que siempre se pusiera al servicio de la construcción de la comunidad.  De tal modo, tanto San Felipe, San Cayetano, Sagrado Corazón, San Pedro y ahora San Antonio de Padua, todas capillas barriales pertenecientes a la vasta jurisdicción de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en barrios nuevos de Campana, muchos formados de familias trabajadores, o de bajos recursos, recibieron la visita del Pastor diocesano, algunas varias veces, entre 2010 e inicios de 2011.

Véase, para la noticia: http://www.obispadozaratecampana.org

domingo, 13 de marzo de 2011

Visita pastoral: Nuestro obispo diocesano Mons. Oscar Sarlinga visitará la Capilla de barrio Las Acacias



Este domingo 13 de marzo, nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, visitará la Capilla San Antonio de Padua en el barrio Las Acacias. Allí celebrará la Santa Misa para toda la comunidad las 10 de la mañana.

Sin duda para el barrio la visita y presencia del Obispo son motivo de alegría y consideramos el actuar de Mons. Sarlinga, para con esta comunidad, un signo de gracia y de privilegio especial.

El Obispo es sacramento o signo visible y eficaz de la unidad y universalidad de la Iglesia local, o sea de su catolicidad. El, significa y garantiza la catolicidad de una comunidad. A la vez da cohesión a los miembros, acrecienta la comunión entre todos con la totalidad del cuerpo Místico. Y además hace presente a Cristo en la comunidad de sus fieles, y donde está Cristo la comunidad es católica.

Estamos, desde luego, agradecidos a Mons. Sarlinga por su visita; rezamos por él y aceptamos plenamente su enseñanza, pues El es el pastor, maestro y guía.

Nuestro Santo fundador, Padre Aníbal di Francia, nos dejó en herencia el amor especial que todo Rogacionista debe tener por el obispo con estas palabras: " Consideraré al Obispo como superior mayor. Pues en todo aquello que él disponga, pienso obedecerle y honrarle por sobre los mismos superiores del instituto"

La capilla San Antonio de Padua del barrio Las Acacias pertenece a la parroquia Ntra. Sra. del Carmen, que fue creada el 23 de septiembre de 1979, y confiada a los Padres Rogacionistas. Desde ese día poco a poco y con la colaboración de nuestra gente se ha ido terminando la construcción del pequeño templo y anexos. Es su patrono San Antonio. A lo largo de estos años mucha gente ha pasado por la capilla y en la actualidad hay una buena concurrencia de feligreses. Las actividades que en ella se desarrollan dan vida y prestigio: la catequesis, el comedor infantil, la liga de madres de familia, la legión de María, Cáritas, etc… son como las ramas que dan belleza al árbol; o como las estrellas que tachonan nuestro cielo.

Bienvenido Mons. Sarlinga y muchas gracias

P-Ernesto Butano -Rogacionista

jueves, 10 de marzo de 2011

EN SU HOMILÍA DEL MIÉRCOLES DE CENIZA, MONS. OSCAR SARLINGA TRANSMITIÓ EL MENSAJE DE CUARESMA 2011

Celebración en el Miércoles de ceniza
Con una iglesia catedral de Santa Florentina (en la ciudad de Campana) completamente colmada de fieles,entre los cuales numerosas las familias con niños, los jóvenes y feligresía en general, el Obispo de Zárate-Campana, Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa, en cuya homilía transmitió el mensaje al Pueblo de Dios para el sagrado tiempo de Cuaresma, que inició haciendo referencia al Salmo 120, "el Guardián del Pueblo" o "el Guardián de Israel", que no duerme ni reposa, a la unión con la Cruz de Cristo y a poner en obra en primer lugar la caridad, en la escuela de la Palabra de Dios y del Espíritu de verdad, todo esto apoyado por citas bíblicas, preferentemente del Apóstol San Pablo y del Evangelio según San Juan. Explicó después que el tiempo litúrgico de cuaresma es "una batalla espiritual" y citó en este punto el Mensaje del Papa Benedicto XVI, en el n. 2, cuando se refiere a "la batalla victoriosa contra las tentaciones". Prosiguió el Obispo explicando la necesidad de una renovación de la ascesis, o de la ascética, y luego de mencionar lo que significaba esta virtud para los filósofos antiguos, la ensalzó desde la fe cristiana, como ordenada al desarrollo "integral" de la personalidad, comparándola, como lo hace san Pablo, con una "gimnasia", una "milicia", un "deporte arduo" o un entrenamiento, acotando, luego, que "robustez moral no es la que está de moda". Como suele hacerlo, concluyó con una visión eclesiológica, esta vez de la Cuaresma, y se refirió en especial a cómo el Espíritu Santo mora en la Iglesia y en los corazones de los fieles como en un templo, y cómo Él (el Espíritu) introduce a la iglesia en toda la verdad, la unifica en la comunión y en el ministerio, la guía con diversos dones jerárquicos y carismáticos y la adorna con espléndidos frutos, así como con la fuerza del Evangelio continuamente la rejuvenece y renueva. Dijo también el Obispo que las grandes virtudes, y los valores, han de ser presentados, a través del testimonio, también a los que no creen, porque hay una gran "hambre" y "sed" de Dios en nuestro mundo contemporáneo, razón por la cual es preciso reforzar la evangelización y misión, y que, por otra parte, los principios de la doctrina social de la Iglesia, a saber, la amistad social y la amistad cívica (de las que nos habla el Compendio de la Doctrina social de la Iglesia) nos servirán de nexo con mucha gente de buena voluntad, aunque no sea religiosa y aunque no crea.
Concelebraron con el Obispo Mons. Sarlinga el vicario general, Mons. Edgardo Galuppo, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco de la iglesia de Santa Florentina, el Pbro. Nestor Villa; asistió el diácono permanente adscripto, Rev. Ricardo Dib así como sirvieron al altar tres jóvenes del grupo de acólitos de la iglesia catedral. Los fieles se acercaron en su totalidad a recibir las cenizas y lo hicieron con gran devoción.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

HOMILÍA DE MONS. OSCAR SARLINGA EN EL INICIO DE LA CUARESMA MIÉRCOLES DE CENIZA DE 2011
Iglesia catedral de Santa Florentina/Campana/ Diócesis de Zárate-Campana

Queridos sacerdotes, queridos hermanos y hermanas

Hoy, miércoles llamado "de Ceniza", damos inicio a la Cuaresma, tiempo especialísimo en que “el auxilio nos viene del Señor”, tiempo litúrgico de purificación, de oración, de penitencia, de caridad y misericordia, de alegría inmensa, profunda, por la expiación que Jesucristo realizó por nosotros, porque nos ha salvado por su Cruz y nos brinda su gloriosa resurrección.

I. EL AUXILIO NOS VIENE DEL SEÑOR

Por cierto que la vivencia de un tiempo litúrgico, lejos de llevarnos a escenificar, en este caso, tristeza, nos ha de hacer profundizar en lo que el misterio significa, y esto hecho con alegría cristiana; pues penitencia y purificación no son –necesariamente- tristezas, y mucho menos escenificación. Es liturgia, es vida, es vivencia, al mismo tiempo, del misterio de Cristo Salvador, en las circunstancias en las que Dios quiera o permita que vivamos. Ha sido un gozo ingresar al templo al son del canto del “Guardián del Pueblo”, el Salmo 120 y es así, por excelencia, en este tiempo litúrgico, como clama el salmista: (Salmo 120) 1Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? 2El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. 3No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; 4no duerme ni reposa el guardián de Israel.  El Señor es nuestro guardián, Él no duerme ni reposa porque vigila con su inmenso amor por nosotros; no, no duerme ni reposa, el guardián de Israel, nos cuida y nos prepara a la Pascua, que ya es eterna, porque ha sido realizada para siempre, aunque nosotros la vivamos y celebremos en las coordenadas del tiempo.

II. LA BATALLA ESPIRITUAL

Para vencer las tentaciones y afincarnos en el amor sobrenatural hemos de participar de la Cruz de Cristo y unirnos a ella, aceptando el don de la misericordia, poniendo en obra la caridad, en primer lugar, pues no se trata sólo de decir, “Señor, Señor…” sino de confesar, sí, que Jesucristo es el “Señor” (ò Kýrios) y obrar en consecuencia (Cf Mt 7, 21; 1 Cor. 13, 13) y esto teniendo como “escuela” la Palabra de Dios, del Verbo que se nos ha dado, la “escuela” del Espíritu de verdad, que nos lo enseñará todo (Cf Jn 14, 26; 16, 13). Con la ayuda de la Gracia, sin prescindir (sino al contrario) del ejercicio de la inteligencia, del pensamiento, y de poner nuestra mente y nuestro corazón a disposición de la doctrina del Señor (Cf Jn 6, 45) es como venceremos “las obras de la carne” de las que habla San Pablo (Cf Gal 5, 10-21), las cuales, pese a su denominación, significan principalmente obras malvadas del espíritu humano inficionado por el pecado, a comenzar por el odio, el egoísmo, la envidia, la discordia, la ambición desmedida, y todo lo que sigue. Por ello, la cuaresma no deja de ser un tiempo litúrgico de especial “batalla”, como lo menciona el Santo Padre Benedicto XVI en su Mensaje para este año: “La batalla victoriosa contra las tentaciones, que da inicio a la misión de Jesús, es una invitación a tomar conciencia de la propia fragilidad para acoger la Gracia que libera del pecado e infunde nueva fuerza en Cristo, camino, verdad y vida (…)”(1).


III. LA ASCESIS O ASCÉTICA

Palabra casi desconocida (o inusitada) en nuestra cultura contemporánea (y en nuestro lenguaje). Como imaginan, no proviene la palabra del “aceto” (balsámico), mucho más conocido. Algunos filósofos griegos la definían como el ejercicio de esfuerzo (o fatigoso) y perseverante, a la vez, que frena la espontánea y desordenada inclinación a vivir del instinto y de la pasión, sea en el campo de la vida animal (o sensitiva), sea en el campo de las facultades superiores, del pensamiento y del querer o voluntad. Sócrates la llamaba “enkratéia”. Es una buena base, ésta, puramente humana, pero buen fundamento. Sólo que para nosotros, creyentes en Cristo, esta “ascesis” o “ascética” ha de ser concebida según la fe, en el sentido de “dominar” las pasiones o concupiscencias (Cf  Gal. 5, 24; cfr. Rom. 11, 20; 12, 3; etc.). La ascesis proveniente de la fe, está ordenada al desarrollo integral de la personalidad, a la libertad, a la vitalidad aunque no al vitalismo al menos en el sentido en que lo entiende cierta filosofía.

Puede ser difícil la ascética (lo es, es cierto) tanto como dice el Apóstol Pablo que lo es “la gimnasia” (Cf 1 Cor. 9, 24), una milicia (Cf 2 Cor. 10, 3), un deporte arduo (Cf 1 Cor. 9, 25). Repito, “con la ayuda de la Gracia”, la ascesis es un entrenamiento a la virtud, sí, a grandes virtudes (son “valores”, sí, pero “virtudes”, me parece, significa “más”)(2), para hacernos tender hacia la imitación del Señor, para ponernos al servicio del prójimo, para entregarnos con generosidad, para dar de nosotros sin envidia, sin retaceos.

Sabemos que esta robustez moral no está muy de moda hoy día, pero lejos de ver tinieblas u oscuridades en todos lados habidos y por haber (aunque las haya en muchas personas y lugares), tengamos esperanza y pongámosla en obra, que hay también en este mundo mucho amor, muchas potencialidades, que hay sacrificio para el bien, que muchos tienen esperanza, y muchos, muchos más de los que imaginamos, tienen una gran hambre de Dios, sed de Dios. Está en nosotros en ser receptivos, fieles, a cuánta Gracia Dios quiere darnos. La auto-entrega por el bien de los hermanos es también ascética, es renunciar a sí mismo y ganar la vida por amor a Cristo (Cf Mt 16, 24-25) con esa caridad de Cristo que “nos apremia” (2 Cor. 5, 14), con la fortaleza que viene de lo Alto, aunque tengamos que pasar pruebas y dificultades, incomprensiones o momentos de “baja” y de angustia (Cf 2 Cor. 7, 4). La esperanza nunca defrauda.    

CUARESMA COMO IGLESIA

Por último, queridos hermanos y hermanas, más que individualmente, vivimos la Cuaresma como Iglesia congregada. Querámosla, hagámosla crecer. El Espíritu Santo vive en ella, en la Iglesia, y en los corazones de los fieles “como en un templo” (Cf 1 Cor. 3, 16; 6, 19); en los corazones de los fieles miembros del Pueblo de Dios, el Espíritu da testimonio de la adopción filial que ellos han recibido (Cf Gal. 4, 6; Rom. 8, 15-16 e 26). El Espíritu introduce a la Iglesia en toda la verdad (Cf Jn 16, 13), y cuando ella evangeliza, es el Espíritu el que hace que el misterio de la paternidad divina salga al encuentro de la humanidad toda, sí, de todos, aún de los que no creen ni esperan; el Espíritu unifica a la Iglesia en la comunión y en el ministerio, la edifica y la guía con diversos dones jerárquicos y carismáticos, la adorna con sus espléndidos frutos (Cf. Ef 4, 11-12; 1 Cor. 12, 4; Gal. 5, 22), con la fuerza del Evangelio la rejuvenece (¡no envejecerá nunca, por crisis o dificultades por las que tenga que pasar!) y continuamente la renueva . . .(3)

En y con la Iglesia, vivamos una santa Cuaresma. Evangelicemos, misionemos, demos un buen testimonio. A través de la amistad social, de la amistad cívica, principios de la doctrina social de la Iglesia, llevemos a quienes están lejos, o no creen, esos valores que obtienen su luz de la luz del Evangelio. Con la ayuda de la Santísima Madre de Dios.

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1 BENEDICTO XVI, Mensaje del Santo Padre para la cuaresma 2011, n. 2
2 Cfr. Santo Tomás de Aquino, S. TH. II-IIæ, 184, 7, ad 1.
3 Cf  CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Lumen Gentium, 4.

sábado, 5 de marzo de 2011

Zárate-Campana: Culminan las visitas pastorales del mes de febrero

Fuente: La Autentica Defensa
"Transmitir una fuerza de fe y de transformación de la sociedad, desde lo que se consideran las periferias, reafirmar nuestra opción por los pobres desde la raíz cristológica y no desanimarnos en obrar el bien", dijo el Obispo Oscar Sarlinga en "San Pedro Apóstol" en el barrio de Villanueva, en Campana

Pastorales de febrero
Luego de haber acudido al centro pastoral "Nuestra Señora de Lourdes" y a diversas capillas del partido de Pilar en los días precedentes, Mons. Oscar Sarlinga asistió a la eucaristía inaugural (y subsiguiente reunión) con el naciente consejo pastoral de la parroquia de Nuestra Señora de las Gracias (Pilar) y continuando luego con la planificación pastoral de los meses de enero y febrero, en nuestro verano, del cual el Obispo suele decir que "conviene quedarse en la diócesis, para aprovechar a ver mucha gente que uno no encuentra durante el año hábil o de trabajo", han proseguido las visitas a distintas capillas y centros pastorales en zonas más alejadas de la diócesis, "las periferias", como las considera el concepto meramente humano, zonas no ubicadas en lugares centrales, muchas veces con problemas de inseguridad o desigualdades notables, y esto con la finalidad de llegar de manera reticular con la evangelización y misión, con la promoción humana integral, promoviendo un voluntariado cristiano, el cual es una gran riqueza para nuestras sociedades, y una fuerza de amor en la tarea misionera. Las "capillas" que están en los radios de las jurisdicciones parroquiales, funcionan como centros de culto, pero al mismo tiempo, con sus instalaciones pastorales y sus fieles voluntarios, como centros de promoción humana integral (catequéticos, caritativos en sentido institucional, escolarizadores). Se trata, pues, de "una escuela de rico humanismo trascendente", a menudo ubicadas en las periferias de las ciudades o aglomeraciones urbanas que en su mayor parte caracterizan a la diócesis de Zárate-Campana.

Mons. Sarlinga se encuentra a punto de concluir con las visitas a las capillas del partido de Campana (el día 13 visitará "San Antonio de Padua" del barrio "Las Acacias") y proseguir con las capillas y centros pastorales de Pilar, finalidad con la cual visitó también la capilla de "Nuestra Señora del Rosario" (de San Nicolás) en la única zona de Del Viso perteneciente a la diócesis perteneciente a la diócesis de Zárate-Campana. Por por último, el domingo 27 de febrero visitó la capilla de San Pedro Apóstol, en el popular barrio de "Villanueva" (en Campana, en la margen derecha de la autopista Panamericana, mano a Buenos Aires).

La parroquia de "Nuestra Señora de las Gracias", enclavada en una periferia del populoso y desigual partido de Pilar, es uno de los tantos ejemplos de las contradicciones de carácter social, que la Iglesia se esfuerza por superar a través de la fe común y la vivencia de la solidaridad. La parroquia por muchos años careció de templo parroquial, el cual hoy se encuentra en estado avanzado de construcción del nuevo, al punto que numerosas celebraciones ya se realizan allí. Se da allí una activa vida pastoral y a iniciativa del párroco y con el apoyo de numerosos laicos, pudo realizarse la creación del primer "consejo pastoral", siguiendo los lineamientos del Plan diocesano de Pastoral. El obispo fue a la parroquia el día viernes 25, donde celebró la misa, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Fernando Crevatin y la asistencia de numerosos fieles laicos (junto con los dos seminaristas surgidos de esa comunidad parroquial, Jerónimo Martínez y Agustín López). Al término de la celebración, el párroco llamó uno a uno a los 15 integrantes del naciente "consejo", los presentó a la comunidad y expresó lo que la Iglesia esperaba de ellos. Al concluir la celebración, el obispo saludó a todos los participantes de la misa y luego estuvo presente en la primera sesión del consejo, en gran salón parroquial (también en estado de terminación) del piso de arriba, donde se mantuvo un fluido diálogo de carácter pastoral y eclesial, fundado sobre a partir de la expresión del documento de Puebla acerca de la parroquia, llamada allí "comunidad de comunidades".

La capilla de Nuestra Señora del Rosario (llamada "de San Nicolás" según la devoción popular) pertenece jurisdiccionalmente a la parroquia de "Santa Rosa de Lima" de Manuel Alberti, aunque esa zona ha sido considerada desde muchos años como perteneciente a la localidad de DEL VISO (ambas en el partido de Pilar). En los límites demarcatorios que trazó la Santa Sede, la zona de la mencionada capilla quedó en el ámbito de la diócesis de Zárate-Campana, como por otra parte era su historia. El Obispo Mons. Oscar celebró la eucaristía, muy concurrida, de la que participaron Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado para las misiones (puesto que se llamó especialmente a un gesto de misión en esas zonas) y el Pbro. José de Estrada. Al concluir la celebración, el Obispo y los sacerdotes permanecieron hasta tarde compartiendo un refrigerio con la comunidad presente, y con un activo diálogo de carácter pastoral. En la capilla existe un excelente equipo de catequistas, funciona una buena "Caritas", misiona la Legión de María, se está formando el grupo de jóvenes y se va a retomar el "apoyo escolar" para los niños más necesitados, en vistas a una mejor educación.

En la capilla de "San Pedro Apóstol" del popular barrio de "Villanueva" (en Campana) el Obispo Mons. Sarlinga llamó, propiamente, a "transmitir una fuerza de fe y de transformación de la sociedad, desde lo que se consideran las periferias". Al mismo tiempo pidió que nos mantuviéramos en una opción preferencial por los más pobres, desde una "raíz cristológica" como lo dijera el Papa Benedicto XVI en el discurso inaugural de Aparecida, en Brasil, y "a no desanimarnos en obrar el bien".

Entrando en un sector de Campana, a pocos centenares de metros de la Panamericana, pero en una zona que con criterios mundanos podría llamarse "una periferia", un lugar alejado del centro, de los lugares de decisiones, se encuentra el barrio "Villanueva". Mucha gente obrera, muchas familias, mucha gente buena, un lugar donde no falta la inseguridad, cual uno de los males que asuelan el llamado último cordón del Gran Buenos Aires. Pero hay mucha solidaridad, mucho sentido de familia, y todavía queda religiosidad popular.

Allí, en medio del barrio, totalmente inserta, se encuentra la iglesia de San Pedro Apóstol. Podría decirse que "centra" la populosa y popular barriada de esa zona de Campana (en la que se calcula viven unos 8.000 habitantes, según estimaciones de los propios vecinos) y cuenta con un espacioso templo (el clásico "salón" con techo a dos aguas, muy simpático), salones pastorales, salas de catequesis, batería de baños, dos amplias cocinas, y un notable y gran salón de usos comunitarios. Funciona allí un comedor para niños más carenciados, que ascienden diariamente entre los 85 y 90. Tienen una "Cáritas" que funciona muy bien, con voluntarios de primera calidad, con gente de fe y que hace de la dedicación a los más necesitados un deber cotidiano.

Luego de celebrar la misa, el Obispo Mons. Oscar recorrió una a una las instalaciones, acompañado por el P. Ernesto Butano (de los PP Rogacionistas), miembros de la Caritas, de la Legión de María y del grupo de jóvenes. Mons. Sarlinga quedó muy gratamente impresionado del trabajo pastoral en esa zona, y de la incidencia de la capilla en el corazón del barrio. Se hallaban presentes en la ceremonia una delegación de las otras capillas confiadas a los PP. Rogacionistas, a saber, el Sgdo. Corazón (que Monseñor Sarlinga bendijo y dedicó al culto un par de años atrás), San Felipe (donde es conocida la concurrida festividad de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás) y San Antonio de Padua (del barrio "Las Acacias") que constituye la próxima visita pastoral que hará el Obispo Sarlinga para completar su recorrido por las capillas y centros pastorales pertenecientes a la jurisdicción de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen (confiada por el Obispado a los PP. Rogacionistas).

David Mesa Noack

Secretario de Comunicación Institucional del Obispado

Atención: lunes a viernes, de 9 a 13, Tel 03489 422817- 426606 líneas rotativas, interno 37.

viernes, 25 de febrero de 2011

Mons. Oscar Sarlinga visitará la capilla San Pedro del barrio Villanueva

Tomado de : La auténtica defensa

Nuestro obispo:
Mons. Oscar Sarlinga visitará la capilla San Pedro del barrio Villanueva

Domingo, dìa 27 de febrero, nuestro querido Obispo, Mons.Oscar Sarlinga, visitará la Capilla San Pedro en el barrio de Villanueva celebrando la Santa Misa a la comunidad y las 10 horas.

Sin duda para el barrio la visita y presencia del Obispo son motivo de alegria y consideramos el actuar de Mons.Sarlinga, para con esa comunidad, un signo de gracia y de privilegio especial.

El Obispo es sacramento o signo visible y eficaz de la unidad y universalidad de la Iglesia local, o sea de su catolicidad. El, significa y garantiza la catolicidad de una comunidad. A la vez da cohesión a los miembros, acrecienta la comunión entre todos con la totalidad del cuerpo Mistico. Y ademàs hace presente a Cristo en la comunidad de sus fieles, y donde está Cristo la comunidad es católica .Estamos, desde luego, agradecidos a Mons.Sarlinga, por su visita rezando por el y aceptando plenamente su enseñanza, pues El es el pastor, maestro y guía.

Nuestro Santo fundador,Padre Anibal di Francia, nos dejó en herencia el amor especial que todo Rogacionista debe tener por el obispo con estas palabras:" Considerarè al Obispo como superior mayor. Pues en todo aquello que èl disponga, pienso obedecerle y honrarle por sobre los mismos superiores del instituto-"

La capilla San Pedro de Villanueva pertenece a la parroquia de Ntra.Sra. del Carmen, fue creada el 23 de septiembre de 1979, y confiada a los Padres Rogacionistas. Desde ese día poco a poco y con la colaboración de nuestra gente se ha ido terminando la construcciòn del pequeño templo y anexos. Es patrono San Pedro Apóstol. A lo largo de estos años mucha gente ha pasado por la capilla y en la actualidad hay una buena concurrencia de feligreses. Las actividades que en ella se desarrollan dan vida y prestigio: la catequésis, el comedor infantil, la liga de madres de familia, la legión de Maria, caritas etc… son como las ramas que dan belleza al arbol.. o como las estrellas que tachonan nuestro cielo.

Bienvenido Mons. Obispo y muchas gracias

P-Ernesto Butano -Rogacionista.

martes, 22 de febrero de 2011

TODA LA ZONA DEL AMPLIO Y POBLADO BARRIO "CARABASA" CUENTA CON UNA NUEVA PARROQUIA Y HA TOMADO POSESIÓN EL PÁRROCO

Tal como se había anunciado, el Obispo Sarlinga ha creado en Pilar la nueva parroquia de "Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís". La sede parroquial es el templo de San Francisco de Asís (Barrio Carabasa) y la iglesia adscripta es el templo de Nuestra Señora de la Paz, en la zona llamada de "Estancias del Pilar", espacioso templo que cuenta con acceso libre (funciona incluso una línea de colectivos) y fuera de las áreas cerradas de los country clubs, abarcando incluso una amplia proporción de zonas de mayores necesidades que se hallan a los costados de la ruta principal (atravesada por dos líneas de ferrocarrilles, por lo demás). El Obispo Mons. Sarlinga realizó por primera vez una visita al templo de Nuestra Señora de la Paz el día 19 de febrero, oportunidad en la cual presentó a la comunidad a quien sería puesto en posesión al día siguiente (domingo 20 de febrero) como cura párroco, en la iglesia de San Francisco de Asís. Se quiso honrar el título de la Ssma. Virgen como primero al de San Francisco de Asís, y marcar también así la necesidad de una integración religiosa y social entre personas de distintos ámbitos, pero que están colaborando juntas en aras de una sociedad mejor, y en aras de una mayor vivencia de la comunión en la Iglesia.
En cuanto a la toma de posesión en San Francisco de Asís, la ceremonia,  contó con la presencia de numerosos sacerdotes. y luego del saludo inicial, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general,  leyó el decreto de erección de la parroquia y nombramiento del nuevo párroco. Se hallaban presentes el fundador de la iglesia, el P. José Ramón de la Villa, y el Padre Florencio (también de la OCSA) párroco de Del Viso, quien ayudara mucho a la evangelización de esas regiones (y del actual Maquinista Savio). El Obispo lo destacó especialmente. El Municipio de Pilar se hallaba representado por el Sr. Intendente municipal, Dr. Humberto Zuccaro, y distintas autoridades, a los que Mons. Sarlinga agradeció su presencia. Entre la feligresía presente se encontraban el primer grupo de los entonces jóvenes misioneros, de la gran misión de 1983 en el partido de Pilar, quienes ofrecieron en las ofrendas un album de fotografías de ese acontecimiento marcante para la evangelización y misión. También fue ofrecido el libro de Bautismos, que fue firmado por el Obispo y el nuevo párroco. El espléndido templo parroquial, espacioso y artístico (en particular posee un artístico fresco de Cristo Crucificado al centro, detrás del altar) se vio colmado, y también con la presencia de fieles cercanos a la iglesia adscripta de Nuestra Señora de la Paz (de la urbanización de Estancias del Pilar) que participaron del coro, entre los cuales también asistieron jóvenes misioneros, quienes prometieron adjuntarse para la misión en el barrio Carabasa.

Entre los sacerdotes se encontraba el Pbro. Temer, de la diócesis del Alto Valle del Río Negro, quien había venido especialmente para la misa en Nuestra Señora de la Paz, y para la toma de posesión del domingo mencionado.


Nuestro Obispo Oscar donó al templo parroquial una reliquia insigne de San Francisco de Asís, autenticada, que le fuera entregada en Roma, en una teca de plata, como así también un bajorrelieve en plata de Juan Pablo II, para lo cual pidió que este último fuera puesto en un muro del templo "ya como imagen sagrada", el mismo día de la beatificación del citado Papa (el primero de mayo).

El servicio de fotografía es de la Sra. Raquel Cadenas, a quien agradecemos su eficiente colaboración.
Para ver las fotos clickear el siguinete enlace:
https://picasaweb.google.com/moniloch/CreacionParroquiaNSraPazYSFAsis?authkey=Gv1sRgCObRmYu20LQn#

lunes, 21 de febrero de 2011

Aniversario de la gestión pastoral de Mons.Oscar Sarlinga

Fuente: www.laautenticadefensa.com.ar

La Auténtica Defensa. Edición del domingo, 20/feb/2011.

Como obispo diocesano de Zárate-Campana:
Quinto aniversario de la gestión pastoral de Monseñor Dr. Oscar Domigo Sarlinga

El 18 de febrero de 2006, en una tórrida tarde, tomó posesión de esta sede diocesana nuestro actual obispo, Monseñor Oscar Sarlinga. Pocas veces se había visto una congregación tan grande de fieles y vecinos.

Monseñor Sarlinga
Esta dirección haciéndose eco de los buenos deseos de fieles y vecinos, le hace llegar su más sincera felicitación por sus desvelos y acompañamiento de padre y pastor del rebaño.
En la Santa Iglesia Catedral, se celebró el viernes 18, la misa "pro episcopo", y se recibieron múltiples adhesiones de la ciudad, el paìs y el exterior.

sábado, 12 de febrero de 2011

VISITA DE MONS. OSCAR SARLINGA AL CENTRO DE PROMOCIÓN HUMANA “NUESTRA SEÑORA DE LOURDES"

DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
CENTRO DE PROMOCIÓN HUMANA “NUESTRA SEÑORA DE LOURDES” (Barrio “Santa Brígida”, Pilar): TERCERA VISITA DEL OBISPO MONS. SARLINGA


El sábado 12 de febrero por la tarde el Obispo de Zárate-Campana, Mons. Oscar Sarlinga, visitó nuevamente el “centro de promoción humana integral” llamado “Nuestra Señora de Lourdes”, llevado por la Hna. Laurentina Bussano y la asociación que lleva el mismo nombre mencionado de la advocación de la Virgen, ubicado en la zona del partido de Pilar llamada “Intendente Lagomarsino”, dentro de la jurisdicción de la parroquia de la Inmaculada Concepción (en la región conocida como “Maquinista Savio”). Se trata de una populosa zona del Gran Buenos Aires,  donde el mencionado centro pastoral, a cargo de una virgen consagrada, Laurentina Bussano, está constituido a la vez en asociación privada de fieles, para brindar en esas barriadas tan pobladas, la catequesis, el apoyo alimentario a los niños de familias más carenciadas, y también el apoyo escolar en sus estudios de la escuela primaria. Así pues, catequesis, asistencia y promoción, educación, son sus finalidades principales.
Es la tercera visita que el obispo realiza al centro pastoral, que está perfectamente integrado a la pastoral de la parroquia de la Inmaculada Concepción (de la localidad de Maquinista Savio, ubicada exactamente en el límite de los partidos de Pilar y Escobar, jurisdicción en la que se calcula  habitan unas 60.000 personas). La visita episcopal comenzó en la sede del centro “Nuestra Señora de Lourdes” desde donde partió una procesión, la cual llegó hasta el monolito con la artística imagen en mayólica de Santa Brígida de Suecia (cuyo nombre lleva el barrio, por disposición municipal). Al mismo tiempo, en el centro pastoral funciona uno de los grupos “de piedad ecuménica” de los que conforman la diócesis, según la pastoral desarrollada por la delegación de ecumenismo y diálogo interreligioso. Junto con el obispo se encontraban Mons. Justo Rodríguez Gallego (párroco de la Inmaculada Concepción) y el Pbro. Dr. Nestor Villa, moderador de la citada comisión de ecumenismo y diálogo interreligioso, así como diáconos permanentes y seminaristas, y el excelente grupo de monaguillos dirigido por el Sr. Oscar Cabrera, que ayudó a la dignidad de la Liturgia. Luego de la procesión, muy seguida por los fieles laicos, tuvo lugar la celebración de la Misa en honor de Nuestra Señora de Lourdes, con la intención principal por los enfermos, en la Jornada de los enfermos que se celebra a nivel mundial (aunque en la Argentina es trasladada al mes de noviembre).
El obispo Mons. Sarlinga hizo alusión en su homilía a la fe cristiana como “motor” y a la importancia de la catequesis y de la educación para el progreso de los pueblos, y en especial de los jóvenes, para que se beneficien de los frutos de la cultura, incluyendo aquí –destacó- “el sentido religioso y moral”, de manera tal que se viva desde las convicciones profundas, trascendentes, que encuentran su «humus» de crecimiento en la amistad social.
Dijo también Mons. Sarlinga que este principio de la doctrina social de la Iglesia que es la  amistad social se aplica también a la comunidad y a la convivencia social y política, y que su campo es “el del desinterés, el desapego de los bienes materiales, la donación, la disponibilidad interior a las exigencias del otro. La amistad civil, así entendida, es la actuación más auténtica del principio de fraternidad, que es inseparable de los de la libertad y la igualdad". Citó en esto al Compendio de la Doctrina social de la Iglesia y animó a todos los presentes a formarse más y más en dicha doctrina, así como donó al centro pastoral algunos ejemplares para su biblioteca, instando a que se le dé la importancia debida como “instrumento privilegiado de la evangelización”.
Al término de la misa se tuvo un ágape fraterno, durante el cual el Obispo y los sacerdotes tuvieron oportunidad de saludar personalmente a los vecinos del barrio, a los catequistas, a las familias y a los niños que allí concurren.

HOMILÍA DE MONS. OSCAR SARLINGA

El 12 de febrero de 2011, en el centro de promoción humana integral “Nuestra Señora de Lourdes” del Barrio “Santa Brígida” de Pilar.
Queridos hermanos y hermanas de este centro pastoral, que es un centro de promoción humana integral, “Nuestra Señora de Lourdes”, han venido ustedes muy numerosos para la procesión, la misa y el encuentro fraterno en este día de Nuestra Señora. El intenso calor de la jornada no los ha arredrado o echado atrás; ojalá arda en nuestro corazón el amor de Dios, tanto e infinitamente más como ha ardido el sol a lo largo de nuestra procesión, y ahora mismo, en esta misa al aire libre, en el jardín del centro pastoral.
Nos encontramos congregados como Iglesia peregrina, en este lugar, donde este “centro” dedicado a la evangelización y a la caridad social en esta populosa barriada del partido de Pilar, llamado “Santa Brígida”, y esto en honor de la Santa sueca del medioevo, que tanto hizo por la unidad eclesial. Este centro, dedicado a la catequesis, al suplemento de la alimentación y nutrición de los niños de familias más pobres, al apoyo escolar y a la educación, en un “rico humanismo trascendente”.
Dada la importancia de los símbolos, el pasado año se ha inaugurado al ingreso de este barrio un importante monolito con una artística imagen de la misma Santa Brígida, la cual, en la diócesis, es patrona del ecumenismo espiritual, precisa y providencialmente en este lugar, en cuyo centro de promoción humana integral ha surgido uno de los grupos “de piedad ecuménica” de entre los más activos con los que contamos, esto es, un grupo de fieles católicos que oran por la unidad de la Iglesia, por el ecumenismo como ella lo entiende, y por el entendimiento en el diálogo interreligioso. Siempre que he visitado este centro de “Nuestra Señora de Lourdes” he experimentado, como palpable, la vivencia de la fraternidad. Fraternidad de la cual la fe cristiana es principio motor, porque la fe nos da fuerza, coraje y nos mueve a vivir en armonía y paz.  Al mismo tiempo, “promoción humana integral” posee como base de comprensión lo que la Iglesia entiende cuando defiende al ser humano a la «persona humana» como realidad única e inalienable[i], «creatura sagrada», admirable en la creación entera, «ser humano sagrado», es decir, la persona, piedra angular de la construcción de la sociedad humana, todo lo cual debe ir transmitiéndose en la educación. 
Destaco también el respeto existente con relación a personas de otras confesiones cristianas o de otras religiones, numerosos en estas zonas del Gran Buenos Aires. Cultivemos ese respeto, dentro de la verdad y la justicia, porque como nos enseña el Papa Benedicto XVI “la apertura a Dios, radicada en la naturaleza humana, confiere plena dignidad a cada ser humano y es garante del pleno respeto recíproco entre las personas” pues “existe un ligamen inescindible entre libertad y respeto”[ii].
También quisiera decirles, queridos hermanos y hermanas, que una tarea fundamental para el progreso de los pueblos, es la educación de la sociedad y, de modo particular, de los jóvenes, para que se beneficien de los frutos de la cultura, incluyendo aquí el sentido religioso y moral, de tal manera que no vivamos sólo de «códigos» (aunque dichos códigos sean necesarios) sino de convicciones profundas, trascendentes, que encuentran su «humus» de crecimiento en la amistad social, la cual incluye “que se promueva la capacidad de admiración, de comprensión interna, de contemplación y de formarse un juicio personal, así como de cultivar el sentido religioso moral y social”[iii]
 Este principio, me refiero al de la amistad social, se aplica también a la comunidad y a la convivencia social y política. Como lo dice el «Compendio de la Doctrina social de la Iglesia» “(…) esta convivencia adquiere todo su significado si está basada en la amistad civil y en la fraternidad (…) El campo de la amistad (…) es el del desinterés, el desapego de los bienes materiales, la donación, la disponibilidad interior a las exigencias del otro. La amistad civil, así entendida, es la actuación más auténtica del principio de fraternidad, que es inseparable de los de la libertad y la igualdad"[iv]
La amistad social, por su parte, ha de llevarnos a una solidaridad activa, basada en la fraternidad, que haga crecer, que dé renovadas fuerzas de caridad social o solidaridad. Mientras tanto, el concepto de solidaridad tiene que ver con el crecimiento común de toda la sociedad”[v]  y a eso tenemos que apuntar, a un legítimo progreso, con todas nuestras potencialidades, aspirar a un desarrollo integral, que junto con todo lo social, educativo, laboral,  incluya la dimensión espiritual, que nos da la fe y que si se transforma en el centro de nuestra vida, la cambiará desde dentro y nos dará renovadas energías a nuestro espíritu. Los insto a estudiar, a informarse, a formarse en la doctrina social de la Iglesia (existe el estupendo y no suficientemente conocido “Compendio de la Doctrina social de la Iglesia”) porque aquélla es “instrumento privilegiado de la evangelización”.
La Santísima Virgen, en su advocación de Nuestra Señora de Lourdes, nos ayude, nos asista, proteja a nuestras familias, y en especial a los enfermos (en esta Jornada del enfermo) y nos guíe en nuestro camino, el cual, si vamos de su mano, siempre nos conducirá a Jesucristo, el Hijo de Dios. Que Él sea nuestra luz.



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[i] Cf. J. RATZINGER, “The Dignity of the Human Person”, en H. VORGRIMLER (a cargo), Commentary on the Documents of Vatican II (vol. V) en Pastoral Constitution on the Church en the Modern World, New York, 1969, pp. 115-163.
[ii] BENEDICTO XVI, Mensaje del Santo Padre para la celebración de la XLIV Jornada mundial de la paz, 1ro. de enero de 2011, n. 3.
[iii] CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et Spes, 59.
[iv] PONTIFICIO CONSEJO IUSTITIA ET PAX, COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, c. La convivencia basada en la amistad civil, n. 390.
[v] Cf PONTIFICIO CONSEJO IUSTITIA ET PAX, COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, c. Solidaridad y crecimiento común de los hombres, n. 194.

jueves, 3 de febrero de 2011

CELEBRACIÓN DE LA CANDELARIA Y JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA EN LA CONCATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR EN BELÉN DE ESCOBAR (ZÁRATE-CAMPANA)

Gran participación en la Jornada de la vida consagrada en la diócesis, en la que el Obispo Mons. Oscar Sarlinga llamó a convertir nuestras palabras y nuestras obras en "una candelaria viviente", viviendo una gran comunión con la Iglesia en su visible constitución, con el Papa Benedicto XVI (acerca del tema mencionó la constitución conciliar Lumen gentium, n. 23) y con su misión, "salvados en esperanza, en una caridad marcante, en una humildad hasta que duela", dijo.
Dicha "Jornada de la vida consagrada" (llamada así por Juan Pablo II) tuvo dos etapas marcantes en la diócesis de Zárate-Campana. La primera, por la mañana del día 2, con la profesión de los consejos evangélicos por parte de 10 hermanos del instituto religioso de los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, en Garín (provincia de Buenos Aires) y concelebrada por 12 sacerdotes, a la cual el Obispo Mons. Oscar Sarlinga asistió  sin oficiar, y transmitió  su mensaje al final de la misa, en el que habló acerca de la mencionada Jornada y su institución por S.S. Juan Pablo II en el día de la Candelaria, del "discipulado según el documento de Aparecida", el "condiscipulado como común-misión en el amor de Cristo" y la vida fraterna, y destacó la vocación a la misión ("que es el nombre de la Iglesia, refirió, recordando a Pablo VI, quien dijo: "Iglesia, tu nombre es misión"). Saludó cordialmente  al Padre servidor general, a los sacerdotes, a los hermanos el instituto clerical, a las hermanas del instituto femenino de las "Discípulas de Jesús", a las Hermanas Misioneras de la caridad (de la Madre Teresa de Calcuta, quienes muy numerosas habían acudido a la celebración) así como a familiares de los hermanos y fieles laicos presentes.
Por la tarde del día de la Presentación del Señor, en la iglesia concatedral de la Natividad del Señor, el Obispo Mons. Sarlinga presidió la eucaristía en dicha festividad, o "Candelaria" como se la conoce desde la religiosidad popular, arraigada en estas regiones en lo que a esta festividad se refiere, tanto más que según es piadosa tradición, las candelas son impuestas al día siguiente, en la festividad de San Blas, sobre las gargantes de los fieles asistentes. Concelebraron con Mons. Sarlinga 15 sacerdotes y  en la  ceremonia se tuvo la inclusión de la consagración de la Srta. Teresa Ferlaino, originaria de Escobar y residente en Campana, como "virgen consagrada" conforme al "ordo virginum", contando con un itinerario de discernimiento eclesial que ha durado varios años.  La inclusión de una nueva consagrada en dicho estado de vida, presente en la diócesis desde años atrás, eleva a 9 el número de "vírgenes consagradas".
La vasta iglesia concatedral, colmada, vio comenzar la celebración junto a la capilla lateral donde está entronizada la imagen de la Virgen del Buen Ayre, la cual es, como se sabe, una advocación de Nuestra Señora de la Candelaria. La imagen, obra del conocido artista argentino Diego Curutchet, fue  donada por el Obispo a la concatedral y entronizada por él en dicha capilla a mediados del pasado año 2010. Se ha convertido en un lugar al que acuden muchas personas a orar, e incluso dejar ofrendas votivas a la Virgen.  En el muro de dicha capilla, el que da al exterior, se encuentra sepultada la fundadora de la ciudad de Belén de Escobar, Doña Eugenia Tapia de Cruz. Desde allí se procedió con las candelas o velas encendidas, signo de la luz de Cristo, hacia el presbiterio para continuar la celebración. El Obispo, basado en el santo Evangelio según san Lucas  (Lc  2, 22-40) destacó el cumplimiento por parte de la Ssma. Virgen de cuanto establecía la Ley de Moisés, para la purificación,  y dijo que en dicho cumpimiento, por fe y humildad, la Virgen y San José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Mencionó que "el gran Protagonista del acontecimiento fue el Espíritu Santo" que estaba en el anciano Simeón, y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor, razón por la cual reconoció a Jesús como la gran Luz  para todos los pueblos, el Mesías preparado para iluminar a las naciones paganas y ser gloria del Israel de Dios" .
Continuó diciendo Mons. Sarlinga en su homilía que la fiesta que la Iglesia nos invita hoy a celebrar se abre en dos vertientes convergentes: por un lado la purificación de la Ssma. Virgen (Cf Luc. 2, 22, ss.) y por otro el de la Presentación de Jesús en el Templo, según el ritual hebraico (Cfr. Lev. 12, 2-8; Ex. 13, 2), a lo cual se agrega que, por desarrollo devocional y popular, se incluyó en la tradición cristiana el rito de la bendición de los cirios o candelas, con probable derivación de la festividad que se tenía en el siglo IV en Jerusalén (como puede constatárselo en la célebre Peregrinatio Etheriae, del año 395, o "peregrinación de la virgen Egeria), que continuó en Roma, con el aditamento de una procesión nocturna, instituida por el  Papa Gelasio (492-496) con la finalidad de sustituir (asumiéndolas y purificándolas) las celebraciones paganas "lustrales" que tenían lugar en el mes de febrero.
"Siendo nuestros cirios encendidos el símbolo de la Luz de Cristo, lumen Christi, expresamos en lenguaje litúrgico que queremos recibir esa luz, que se da a los seres humanos, en el tiempo, en la vida, y que es, ella misma, "vida" y vida en abundancia (Cf Jn 1, 4), y asimismo recordamos hoy la teología evangélica de la luz, que es Cristo, el cual nos dijo:  "Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo" (Jn 9,5), razón por la cual nosotros mismos, que recibimos de Él su luz, somos también "luz del mundo" (Cf Mt 5,14), nosotros todos, los miembros del Pueblo de Dios que es la Iglesia, en su "sacerdocio real" (I Pt 2,9)". Dijo a continuación Mons. Sarlinga que, de tal modo, haciendo carne la fe, viviéndola en esperanza y caridad, nuestras palabras y nuestras obras han de convertirse en una "candelaria viviente" en la sociedad de hoy,  desde la fe, también en la dimensión social; ése es el sentido realizado en nuestra vida que tiene esta festividad -acotó-.
Acerca de la consagración en virginidad arriba mencionada, aun aclarando que tenía raíces mucho más profundas que lo jurídico, el Obispo lo explicó mencionando el canon  604 §1 del Código de derecho canónico, el cual citó: "A estas formas de vida consagrada se asemeja el Ordo de las Vírgenes, que, formulando el propósito santo de seguir más de cerca de Cristo, son consagradas a Dios por el Obispo diocesano según el rito litúrgico aprobado, celebran desposorio místico con Jesucristo, Hijo de Dios, y se entregan al servicio de la Iglesia" y le dijo a la Srta. Ferlaino que la Iglesia esperaba de ella una profunda inserción, actuada   ante todo satisfaciendo el encargo, “munus”  de la oración, el de la penitencia y del servicio al prójimo: servicios caritativos y/o apostólicos que pueden asumir formas muy  variadas “según el estado y los carismas" pues las vírgenes consagradas, en efecto, “se desposan místicamente con Cristo, Hijo de Dios, y se entregan (“dedicantur”) al servicio de la Iglesia”. En especial le agradeció su colaboración con las misiones juveniles, el acompañamiento de grupos misioneros y su dedicación abnegada en su especialización de psicopedagogía.

Por ultimo, el Obispo dijo que la devoción a la Virgen nos ayudará siempre en nuestra vida, y en especial a dedicarnos a los más necesitados, enfermos, aquellos que han perdido el sentido de la vida, la esperanza, aquellos que quieren ver y compartir nuestra caridad fraterna, porque "la perenne novedad del cristianismo no puede fallar", mencionó. A continuación citó un parágrafo de la Exhortación "Marialis cultus" del Papa Pablo VI, texto que, según mencionó, "puede ser iluminador en esta festividad", a saber: "María, la «mujer nueva», está junto a Cristo, «el hombre nuevo», a la luz de cuyo misterio encuentra sentido el misterio del hombre (...) Al hombre contemporáneo, frecuentemente zarandeado entre la angustia y la esperanza, postrado por la sensación de sus límites, asaltado por aspiraciones sin fin, turbado en el ánimo y dividido en el corazón, la mente suspendida por el enigma de la muerte, oprimido por la soledad mientras tiende fuertemente a la comunicación con los demás, presa de sentimientos de náusea y hastío; a este hombre contemporáneo, la Virgen, contemplada en las circunstancias de su vida terrena o en la felicidad de que goza ya en la Ciudad de Dios, ofrece una visión serena y una palabra tranquilizadora: es una garantía de que la esperanza triunfará sobre la angustia, la comunión sobre la soledad, la paz sobre la turbación, la alegría y la belleza sobre el tedio y la náusea, las perspectivas eternas sobre los deseos terrenos, la vida sobre la muerte".
Al término de la celebración el Obispo y los sacerdotes permanecieron para saludar a todos y cada uno de los miembros de los institutos religiosos presentes y a las religiosas y vírgenes consagradas que asistieron a la ceremonia.

viernes, 28 de enero de 2011

MONS. OSCAR SARLINGA DISERTARÁ SOBRE EL “PRIMER CONGRESO NACIONAL DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA”

EN LA PRÓXIMA JORNADA DE PERFECCIONAMIENTO DOCENTE EL OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA DISERTARÁ SOBRE EL “PRIMER CONGRESO NACIONAL DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA”
(La jornada de perfeccionamiento docente tendrá lugar en la localidad de MANUEL ALBERTI, en instalaciones del colegio “María Madre Nuestra” el jueves 24 de febrero próximo)

La Doctrina Docial de la Iglesia es un servicio a la humanidad
Desde años atrás se realizan en la diócesis de Zárate-Campana las “Jornadas de perfeccionamiento docente” para los directivos, docentes y personal de los colegios católicos dependientes del Obispado, invitándose también a aquéllos establecimientos de Congregaciones religiosas o Institutos equiparados. El Obispo Mons. Sarlinga ha destacado en distintas oportunidades la importancia de la reflexión acerca de la persona humana, de su inalienable dignidad, y (desde la fe) su realidad de “imagen de Dios”.
De modo previo a su disertación acerca del próximo Congreso Nacional de Doctrina social de la Iglesia (que tendrá lugar, este año, en Rosario, del 6 al 8 de mayo) nos ha ofrecido ahora esta reflexión, readaptada de una parte de su tesis doctoral en Teología, y adaptada a las circunstancias de referencia, acerca de la relación entre persona humana y sociabilidad, el sentido de “cuerpo social” (sin corporativismo) y la analogía del organismo en sentido social, con “la sociedad al servicio de la persona”.

Los Papas de la Doctrina Social de la Iglesia
“La persona, por ser tal, es abierta a la comunicabilidad, y lo es de modo supremo en la vocación trascendente del hombre. La condición de persona humana le viene, pues, de su dignísima condición de imago Imaginis Dei, de la cual dimanan, a la vez, las dimensiones personales que se expresan en la cultura, la moral, la sociedad, la religión, que devienen como «ámbitos de realización» de la persona. Por ello lo social es consecuencial a lo personal y, por otro lado, detrás de todo tema social hay un sentido cultural, y todavía por detrás de éste, y superior a él, como esencial, un sentido religioso[1], razón por la cual con todo derecho podemos afirmar que el hombre, ser humano, es esencialmente religioso.
El carácter consecuencial de lo social respecto de la personeidad no desmerece al primero, pues el ser humano-persona, en su misma unicidad personal, se halla al mismo tiempo orientado, también por naturaleza, a la sociedad. Por consiguiente, el principio constitutivo de la sociedad se apoya sobre un basamento de relación originario y característico entre hombre y sociedad[2], para lo cual es útil la imagen del «organismo», que nos legara la Antigüedad[3]. Ya Séneca había enseñado que «somos todos miembros de un gran cuerpo», porque la naturaleza nos ha engendrado como «parientes» y ha hecho de nosotros «seres sociales»[4]. San Pablo, por su parte, aplicó la analogía del organismo también a la Iglesia, y habló del «cuerpo de Cristo»[5].  Santo Tomás de Aquino insertó, de manera sistemática, la analogía del organismo en su doctrina social: la sociedad es «como un cuerpo», «como un hombre»[6] .
Esto último es importante por la comprensión del principio de la «solidaridad», sobre el que trataremos detenidamente en este escrito, que es radicado contemporáneamente en la personalidad y en la socializad, y formula, al mismo tiempo, una cuestión: mientras el bien común es superior bajo determinados aspectos, bajo otros aspectos y, sobre todo, en último análisis la personalidad conserva el valor superior. De hecho, sería un gran error el acentuar exageradamente la analogía del organismo y abusar, de tal suerte, del principio del bien común, con el consiguiente detrimento de la dignidad y de la libertad de la persona[7], error que se ha deslizado, o acendrado, en el decurso del pensamiento[8]; pero en realidad, hemos de decir que sólo la persona es una sustancia en sí, mientras la sociedad constituye una «unidad de conjunto relacional», de índole ordenada, con relación real y no sólo de razón[9].
El bien común prevalece sobre el bien individual sólo en la medida en la cual un ser humano posee obligaciones hacia un determinado organismo social, en cuanto que es miembro suyo[10]. Y en particular es bueno apuntar que el bien común de un organismo social terreno no posee preeminencia alguna por sobre el orden sobrenatural[11]. La total primacía del orden sobrenatural y de la gracia es clara respecto del orden natural, y, lógicamente, respecto del orden social.
Podemos colegir perfectamente, entonces, que la «socialidad» o carácter social del hombre apunta, en último análisis, a perfeccionar la personalidad, siendo que asume múltiples expresiones «perfeccionadoras» del ser humano[12]. Es la sociedad la que se halla al servicio de la persona, porque sólo el ser espiritual es querido por sí mismo en el plano del universo, mientras todo el resto existe en función suya; y ello no obsta a que, de modo lato, podamos decir que la sociedad persigue también, en cierto sentido, un fin propio[13].
Este razonamiento nos lleva, por su parte, a la razón de ser de la autoridad, estrechamente vinculado a la organicidad social[14]. Toda sociedad orgánica necesita una estructura autoritativa, la cual guíe a los miembros a realizar el bien común, condición esencial para la salud de ese cuerpo social[15]. Es cometido de la autoridad el tomar las medidas requeridas en el interés del bien común y el garantizar la estabilidad de la sociedad y su desarrollo sustentable, existiendo en ello una cierta dependencia de las personas respecto de la autoridad[16], lo cual por supuesto no significa caer en una visión triunfalística de aquélla[17] sino evitar que la sociedad, y en particular el Estado, sea quebrantado en sus propios cimientos, pues la misma autoridad halla su razón de ser en su orientación fundamental al servicio de la persona y de la comunidad[18].  Existe lo que podemos llamar una inter-orientación «persona-sociedad-autoridad». Es característico de la socialidad humana.
En síntesis, la «socialidad» no subsume, superándola, a la persona, sino que apunta, en último análisis, a perfeccionar la personalidad, siendo que asume múltiples expresiones perfectivas del ser humano”.




Notas:

[1] “En realidad, en el corazón de la cuestión cultural está el sentido moral, que a su vez se funda y se cumple en el sentido religioso” (Juan Pablo II, Enc. Veritatis splendor, en AAS 85 (1993) 860-861, n. 98).

[2] De esta doble orientación característica de este ligamen, que constituye la esencia de la sociedad, se sigue que las personas estan ligadas al todo con motivo de su plenitud interior de valores, unidas sin embargo de modo tal que el todo posea su plenitud de valores solo en su ligamen con la plenitud personal de los valores de los miembros.

[3] La filosofía social occidental desde dos milenios, para ilustrar la relación del individuo hacia la sociedad, recurre a la analogía del organismo, un parangón que se usa con ciertas reservas, puesto que, como enseña la historia, puede ser fácilmente interpretado en sentido totalitario.

[4] Séneca, L.A. Senecae ad Lucilium I, XIV, epistula 4, Bononiae, 1927, p. 83.

[5] Lo hizo en un sentido doble: en algunos de sus pasajes, «cuerpo de Cristo» significa la Iglesia como realidad visible, social y orgánicamente articulada (Cf. 1 Cor 12,12-30; Rm 12,4-8). En otros, indica la comunión vital y sobrenatural y misteriosa que liga a los miembros a la Cabeza, y entre sí (Cf. Ef 5,22-23). El Apóstol de las Gentes no emplea la expresión «Cuerpo Místico», que aparece por primera vez en la Escolástica primitiva y que es aplicada a partir del siglo XIII. La imagen es, en cambio, ciertamente de inspiración paulina. En el Concilio Vaticano II fue utilizada junto a la imagen de «Pueblo de Dios». “L’applicazione simultanea dell’immagine paulina di Corpo mistico di Cristo permette ai Padri del Concilio di rendere fin da subito attenti di fronti a possibili interpretación unilaterali: il Popolo di Dio esiste solo come Corpo mistico di Cristo (LG 7,3 e 4) perché solo in Gesù Cristo la storia di salvezza del Popolo di Dio trova il suo compimento e la sua forma radicalmente nuova. Come tale la Chiesa è una realtà sacramentale, e perciò ad un tempo visibile ed invisibile, dell’intima unione con Dio e con gli altri uomini (LG 1)” (E. CORECCO-L. GEROSA, Il Diritto della Chiesa, Sezione quinta, La Chiesa, volume 12, en G. BEDOUELLE [et al.] AMATECA, Manuali di Teologia Catolica, Milano, 1995).

[6] S. Theol. I-IIae, 81 ad 1mum.

[7] A partir del siglo XIX, no obstante, no pocos sociólogos han acabado por interpretar biológicamente la analogía del organismo. Así, Augusto Comte definió la sociología como una «physique sociale» y habló de «anatomie sociale (Cf. J. HOFFNER, La dottrina sociale cristiana, Milano, 1995, p. 36).

[8] También algunos estudiosos cristianos, empeñados en la lucha contra las concepciones individualísticas de la sociedad, se lanzaron a pergeñar equívocas formulaciones, como, Vg., la concepción de la unidad «casi substancial» del genero humano (Cf. M. SCHEEBEN, Handbuch der katholischen Dogmatik, II, 1880, p. 626), o bien la concepción que niega a la comunidad el carácter de substancia pero le reconoce un «ser de naturaleza sustancial» (Cf. D. von HILDEBRAND, Metaphysik der Gemeinschaft, Regensburg, 1955, p. 179). Tales expresiones son azarosas, aunque todavía pueden ser interpretadas in bonam partem. En cambio, otras ideas que conciben a la sociedad como un «ser sustantivo completo en sí mismo», sin la referencia necesaria a la persona, tales como «sociedad igual a ser substantivo», o bien a «substancia completa», no pueden ser consideradas correctas, más aun, son fuentes de grandes problemas en la concepción social, porque dan a la sociedad una tal substancialidad que las lleva a creerse omnipotentes, omini-abarcadoras (Cf. R. KAIBACH, Das Gemeinwohl und seine ethische Bedeutung, Dusseldorf, 1928, p. 44).

[9] La sociedad no existe fuera o independientemente de los «individuos-personas». En el caso de la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, la unidad es de naturaleza específica y no comparable a la de otros organismos sociales, pues Cristo hace participar a la Iglesia de su Vida sobrenatural, penetra todo el cuerpo con su virtud divina, nutre y conserva los miembros personales e individuales. Por esta última razón, el cuerpo eclesial recibe el apelativo de «místico», pues excluye que se trate de un cuerpo natural, ya de orden físico, ya de orden moral (Cf. J. HOFFNER., La dottrina sociale cristiana... op.cit., p. 37).

[10] El ser humano es miembro de un organismo social bajo aspectos a veces diversos. El hombre es «alguien», mucho mas que una simple pieza de pertenencia a una sociedad mayor, precisamente por ello es «hombre», «persona», “(...) en absoluto parte del Estado en todo lo que el  -el hombre- es y posee” (S. Theol, I-IIae, Q. 113, 9).

[11] Cf. S. Theol., I-IIae, Q. 113, 9.

[12] “La socialità umana non è uniforme, ma assume molteplici espressioni. Il bene comune dipende, infatti, da un sano pluralismo sociale. Le molteplici società sono chiamate a costituire un tessuto unitario ed armonico, al cui interno sia possibile ad ognuna conservare e sviluppare la propria fisionomia e autonomia. Alcune società, come la famiglia, la comunità civile e la comunità religiosa sono più immediatamente rispondenti all’intima natura dell’uomo, altre procedono piuttosto dalla libera volontà...”.(PONTIFICIO CONSIGLIO DELLA GIUSTIZIA E DELLA PACE, Compendio della Dottrina sociale della Chiesa, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano, 2004, Ed. En lengua italiana, Parte prima, Capitolo terzo, La persona umana e i suoi diritti. III La persona umana e i suoi molti profili. E. La socialità umana, 151, p. 80). La tendencia de los hombres a crear asociaciones con fines económicos, culturales, sociales, deportivos, recreativos, profesionales y políticos, sin olvidar los fines religiosos, es denominada con un término que, históricamente –por su uso en la sociología-  no ha carecido de ambigüedades, a saber, «socialización». Éste posee, empero, un sentido natural, que es su sentido en la doctrina social de la Iglesia: “Tale «socializzazione» esprime parimenti la tendenza naturale che spinge gli esseri umani ad associarsi, al fine di conseguire obiettivi che superano le capacità individuali. Essa sviluppa le doti della persona, in particolare il suo spirito di iniziativa e il suo senso di responsabilità. Concorre a tutelari i suoi diritti» (Ibid.).

[13] De hecho, cuando un organismo social, como un Estado, “(...) se desarrolla en el respeto del orden querido por Dios y florece, ello promueve, así, no sólo el bien de los miembros sino que, en cuanto idea de Dios realizada, sirve también al honor y a la glorificación del Creador” (J. HOFFNER, La dottrina sociale cristiana... op.cit., p. 38).

[14] Tema sobre cuya necesidad la filosofía social cristiana busca a menudo ilustrar con la ayuda de la analogía del «organismo».

[15] De hecho, cuando cada uno sigue sus intereses particulares, en detrimento del bien común, se produce algo semejante a la declinación de la energía vital del organismo. “Muchos individuos pueden vivir en sociedad solamente si uno de ellos preside y tiene a su cargo el cuidado del bien común; muchos individuos tienden, de hecho, de por sí, a muchas cosas, mientras un único individuo persigue un unico fin” (S.Theol., I, 96, 4).

[16] De hecho, el Concilio Vaticano II deplora que hoy muchos, «bajo el pretexto de la libertad, rechacen toda dependencia», pues el mundo moderno tiene necesidad de personas que, “(...) en el pleno reconocimiento del orden moral, sepan obedecer a la legítima autoridad, y sean amantes de la genuina libertad” (CONC. ECUM.VAT. II, Declaratio de libertate religiosa Dignitatis humanae, Sessio IX, 7 dec. 1965, en AAS 58 (1966), pp. 929-941, 8).

[17] “Ogni detentore dell’autorità e soggetto a sbagliare e a mancare ed e soprattutto esposto alla tentazione di abusare del potere. Perciò nell’odierna società democratica l’autorità sottostà al controllo e alla critica, che viene esercitata dai parlamenti, dai tribunali e dalla pubblica opinione, nonchè dai singoli cittadini al momento delle elezioni. Questo non significa affatto avallare una critica esagerata di ogni autorità e di tutto quel che è instituzionale, si tratti della famiglia, della scuola, della Chiesa o dello stato. L’educazione anti-autoritaria, da molti esaltata come una «liberazione» dell’uomo, produrrà dei super-individualisti socialmente disadattati e moltiplicherà le nevrosi. É cosa pericolosa porre il superamento del sistema al posto del superamento di sé stessi” (J. HOFFNER, La dottrina sociale cristiana... op.cit., p. 38).

[18] Acordemente a la afirmación actual en la opinión pública mundial de una nueva aproximación a la Doctrina social de la Iglesia, que consiste en el reconsiderarla en la óptica de toda la misión de enseñar o munus docendi, que la Iglesia desarrolla desde sus orígenes, el pensamiento social de una institución autoritativa como la Iglesia está suscitando en el mundo un renovado interés ante la opinión pública y ante los especialistas.