martes, 28 de octubre de 2008

VISITA DE MONS. OSCAR D. SARLINGA A PARAY-LE-MONIAL (FRANCIA) EN EL CENTRO PEREGRINACIONAL DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Invitado por el Rector de los Santuarios del Sagrado Corazón, P. Édouard Marot, el Obispo Mons. Oscar D. Sarlinga asistió a la ciudad de Paray-le-Monial (en la Borgoña francesa) dónde apareció Jesús a Santa Marguerite-Marie Alacoque (1647-1690), revelándole su Corazón ardiente de amor por la humaidad. Las celebraciones centrales tuvieron lugar el 18 de octubre (festividad de San Lucas, evangelista) y el domingo 19, en la solemnidad de Santa Margarita María Alacoque, en presencia de las reliquias de esta última.

El Santuario, que funciona en una magnífica iglesia medioeval, ha cobrado un renovado auge de centro peregrinacional sobre todo desde la visita pastoral de S.S. Juan Pablo II, el 5 de octubre de 1986.

Paray le MonialLa ciudad nació en torno a un monasterio hacia 970. El gran fraile constructor Saint Hugues de Semur (siglo XII), abad de Cluny, fue quién comenzó las obras en la iglesia que hoy conocemos. Habiendo sobrevivido a la revolución después de que los frailes la hubieran abandonado, gracias a que la compró la ciudad, fue restaurada a partir de 1856 por Eugène Millet, alumno de Violet-le-Duc. Clasificada en la categoría de basílica del Sacré-Coeur por Pío IX en 1875, es hoy en día la iglesia parroquial. Este monumento esencial en Borgoña representa el modelo mejor logrado de la arquitectura romance cluniacense.

Como hemos dicho, fue en Paray-le-Monial dónde apareció Jesús a Santa Marguerite-Marie Alacoque (1647-1690), revelándole su Corazón ardiente de amor por la humanidad.

Muchacha de la región, Marguerite-Marie entra en el monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial en 1671. Tiene numerosas apariciones que serán confirmadas por su confesor, jesuita, Claude La Colombière, canonizado por Juan Pablo II en 1992.

En sus apariciones, Jesús pide la instauración de la fiesta del Sagrado Corazón, que tendrá lugar cada año en junio. A raíz de estas apariciones, la espiritualidad del Sagrado Corazón se extiende por todo el mundo. Santa Marguerite-Marie fue canonizada el 13 de mayo de 1920 por S.S. Benedicto XV.

Al descubrimiento de la ciudad Paray le Monial, sigue siendo un núcleo de ciudad por el que se puede pasear, y descubrir las principales curiosidades, en particular, la Casa Jayet (actual ayuntamiento) construido durante el Renacimiento por un rico pañero, la Torre Saint- Nicolas (sigloXVI), antigua iglesia parroquial, en lo sucesivo lugar de exposición, la capilla de la Visitation (siglo XVII), lugar de las apariciones del Sacré-Coeur, la capilla La Colombière (1930), construida por los jesuitas en homenaje a San Claude La Colombière.

Paray le Monial acoge cada verano exposiciones temporales vinculadas a la próxima reapertura del museo eucarístico del Hiéron (2004). Abierto todo el año, el Santuario de Paray-le-Monial comprende varios sitios de rezo y de acogida fácilmente accesibles. Peregrinos individuales, grupos y visitantes podrán descubrir en éste el mensaje y la espiritualidad del Corazón de Jesús. Los Capellanes de Paray-le-Monial se encargan de la acogida en el santuario de Paray-le-Monial.

Desde 1985, el Obispo de la diócesis de Autun, ha confiado el Santuario a sacerdotes y laicos de la Comunidad del Emmanuel. Encontrará en el santuario varios lugares de oración y acogida, muy cercanos uno de otros, dónde podrá volver a sus raíces profundas y descubrir el mensaje de Jesús a Santa Marguertie-Marie.

Basílica del Sacré-Coeur

Esta espléndida iglesia, florón del Arte romano, fue terminada el siglo XII. Iglesia parroquial, acoge hoy en día, a numerosos grupos. Capilla Claude La Colombière Construida en 1929, esta capilla alberga las reliquias de San Claude La Colombière. Este padre Jesuita, canonizado en 1992, fue el confesor de Santa Marguertie-Marie. Capilla San Juan Consagrada en 1996, esta capilla se encuentra a la cabecera de la basílica. Es un lugar consagrado a la oración en silencio y la adoración eucarística permanente.

9. Avec Paul de Tarse, avec Marguerite-Marie, nous proclamons la même certitude: ni la mort ni la vie, ni le présent ni l’avenir, ni les puissances, ni aucune autre créature, rien ne pourra nous séparer de l’amour de Dieu qui est en Jésus-Christ.
J’en ai la certitude . . . rien ne pourra jamais . . .!
Aujourd’hui, nous nous trouvons en ce lieu de Paray-le-Monial pour renouveler en nous-mêmes cette certitude: “Je vous donnerai un cœur . . .”.
Devant le Cœur ouvert du Christ, nous cherchons à puiser en lui l’amour vrai dont nos familles ont besoin.
La cellule familiale est fondamentale pour édifier la civilisation de l’amour.
Partout, dans la société, dans nos villages, dans nos quartiers, dans nos usines et nos bureaux, dans nos rencontres entre peuples et races, le “cœur de pierre”, le cœur desséché, doit se changer en “cœur de chair”, ouvert aux frères, ouvert à Dieu. Il y va de la paix. Il y va de la survie de l’humanité. Cela dépasse nos forces. C’est un don de Dieu. Un don de son amour.

PÈLERINAGE EN FRANCE
HOMÉLIE DU PAPE JEAN-PAUL II
Paray-le-Monial (France), 5 octobre 1986Tal como hemos mencionado, la visita de Juan Pablo II a Paray le Monial, el 5 de octubre de 1986, dio una nueva vitalidad a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. De hecho, en estos momentos, el Santuario de Paray le Monial ha sido confiado a la asistencia espiritual de los sacerdotes de la Comunidad del Emmanuel, nueva realidad eclesial surgida de la renovación carismática católica. La Comunidad del Emmanuel organiza desde hace ya varios años sesiones de verano –retiros de oración y formación– para jóvenes y familias que han experimentado un éxito inesperado: participan unas 20.000 personas, y son traducidas simultáneamente a quince idiomas, incluidos el japonés o el chino. Las sesiones, de varios día de duración, tienen argumentos específicos como «Canto y liturgia», «sesión para las familias», «sesión cristianos en el mundo», «Forum internacional de los jóvenes»… Además, a lo largo del año ha varios foros para jubilados.

viernes, 24 de octubre de 2008

ORDENACIÓN DIACONAL EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA, DE ZÁRATE-CAMPANA

Una nueva ordenación diaconal ha venido a acrecentar los obreros para la mies en la diócesis de Zárate-Campana. En efecto, el sábado 11 de octubre el acólito Lucas Martínez recibió el diaconado, en camino al sacerdocio ministerial. La iglesia catedral se encontraba repleta, entre fieles de la misma, parientes y amigos del ordenado y jóvenes del movimiento «Santa María de la Estrella» y del grupo juvenil de la catedral de Campana, quienes se hallaban en esos días realizando la «misión joven» en dos barrios de la ciudad, Dalera y San Martín de Porres.

Previo a la ordenación diaconal, el Obispo tuvo una celebración anterior (a las 16), en la iglesia criptal, en la que confirió el ministerio del acolitado al seminarista Alfredo Antonelli, al que asistieron numerosos sacerdotes, y seminaristas de Zárate-Campana y del Seminario de Gualeguaychú.

En la celebración de ordenación diaconal fueron 15 los sacerdotes concelebrantes, entre los cuales el vicario general, Mons. Galuppo, el pro-vicario general, Mons. Herrera, y el cura párroco de Santa Florentina y Delegado diocesano para la Pastoral Juvenil, Pbro. Hugo Lovatto, entre otros. Se hallaba presente también el Provincial de los Legionarios de Cristo, R.P. Deomar de Guedes y el diácono Mario Medina, así como cinco candidatos al diaconado permanente de los diez que existen en la diócesis. Asistieron a la celebración los padres del ordenado, y asimismo su hermano y hermana, con sus respectivos cónyuges e hijos pequeños.

En su homilía, Mons. Sarlinga, luego de mencionar la diferencia entre los diáconos permanentes y los diáconos «transeúntes», es decir, en camino al sacerdocio ministerial, recordó el Obispo que el diaconado es una institución divino–apostólica en sentido en que «existe el sacramento del orden por voluntad de Jesucristo y los diáconos por institución apostólica, como enseña el Concilio Vaticano II: «El ministerio eclesiástico, instituido por Dios, está ejercido en diversos órdenes que ya desde antiguo reciben los nombres de obispos, presbíteros y diáconos».(1)

Acerca de su institución por los apóstoles, mencionó el pasaje bíblico: “Por aquellos días, al multiplicarse los discípulos, hubo quejas de los helenistas contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana. Los Doce convocaron la asamblea de los discípulos y dijeron: «No parece bien que nosotros abandonemos la Palabra de Dios por servir a las mesas. Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo; mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra». Pareció bien la propuesta a toda la asamblea y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármena y a Nicolás, prosélito de Antioquía; los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos” (He 6,1–6);

Luego de recordar la gracia de ser ordenado en el Año Paulino Jubilar, hizo alusión Mons. Sarlinga al testimonio acerca del ministerio de los diáconos de parte de San Pablo a los filipenses: “Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los epíscopos y diáconos” (Flp 1,1), así como del antiquísimo documento de la Didaché, de alrededor del año 90, que ordena que se elijan «obispos y diáconos, dignos del Señor».(2)

Despúes de aludir al hecho de que el diaconado no es sacerdocio ministerial, puesto que a los diáconos sólo el obispo les impone las manos, pero «no en orden al sacerdocio, sino en orden al ministerio», mencionó también la Traditio apostolica de San Hipólito, la cual explica: «La razón de que solo el obispo imponga las manos es porque el diácono no se ordena para el sacerdocio, sino para el servicio del obispo; para hacer lo que este le indique»(3), y acotó que «esto tiene un profundo sentido pastoral, pues no se trata de un servicio de carácter servil al Obispo sino en lo que este último indique para el servicio profundo, dedicado, íntegro, del Pueblo de Dios», a imagen del Siervo de Yahweh, consumado en Jesucristo.

Hizo mención el Obispo sobre el carácter sacramental del diaconado, que también dice relación al carácter diaconal del sacerdocio de Cristo en tanto que Él es «Ebed–Yahveh» del cántico de Isaías, servidor del Padre y de los hombres, conforme al decir del Obispo y Mártir San Ignacio de Antioquía: «Los diáconos son los imitadores de Cristo porque ellos son los servidores del obispo, como Cristo es el servidor de Dios Padre», por eso agrega: «A los diáconos ha sido confiada la “diaconía” de Cristo».

Dentro de las dimensiones de la «diafonía», la cual, añadió Mons. Sarlinga, no se pierde con el presbiterado y el episcopado, dijo que los oficios «diaconales» que presenta el Nuevo testamento dicen siempre relación a un servicio en orden a la salvación. “Así, los apóstoles se reservan una «diakonia» de la Palabra (He 6,4); Pedro dijo que Judas participó en la «diakonia» apostólica (He 1,17); Matías es llamado a suplirle en esa «diakonia» (He 1,2); San Pablo cumple la «diakonia» recibida de Jesús (He 20,24), diakonia de la reconciliación (2Cor 5,18), diakonia para la edificación del Cuerpo de Cristo (Ef 4,12), diakonia de Cristo (1Tim 1,12). Por eso los apóstoles son diáconos de una Nueva Alianza (2Cor 3,6); diáconos de Dios (2Cor 6,14); diáconos de la justicia (2Cor 11,12–15); diáconos del Evangelio (Ef 3,7; Col 1,23); diáconos del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia (Ef 3,7; Col 1,23). Al mismo Cristo lo llama San Pablo diácono (Ro 15,8)”.

Refiriéndose luego al «vaciamiento» o «anonadamiento» para poder servir la Causa del Evangelio, citó Mons. Sarlinga al apóstol San Pablo, en su famoso pasaje de la carta a los Filipenses, en que afirma que Cristo “se despojó de sí mismo, tomando la condición de siervo” (Flp 2, 7). Cristo es el ejemplo que debemos contemplar. En el evangelio dijo a sus discípulos que no había venido “a ser servido, sino a servir” (cf. Mt 20, 28). Y recordó el Obispo que, en particular, durante la última Cena, después de explicar nuevamente a los Apóstoles que estaba en medio de ellos “como el que sirve” (Lc 22, 27), realizó el gesto humilde, reservado a los esclavos, de lavar los pies a los Doce, dando así ejemplo para que sus discípulos lo imitaran en el servicio y en el amor recíproco.

El servicio viene del Amor, dijo el Obispo. Y, en efecto, “como escribió S.S. Benedicto XVI en la Encíclica “Deus caritas est”, “el amor puede ser “mandado” por Dios “porque antes es dado”(4), y nos lo dio Dios enteramente, puesto que nos entregó a su propio Hijo. Expresó también, continuando su homilía, que el espíritu de servicio viene del Espíritu de Dios, el cual, como lo dijera en su carta pastoral en el Inicio del Año Paulino Universal: “(…) nos identifica con Jesús-Camino, abriéndonos al misterio de salvación para que seamos hijos del Padre y hermanos unos de otros; nos identifica con Jesús-Verdad, enseñándonos a renunciar a nuestras mentiras y propias ambiciones, y nos identifica con Jesús-Vida, permitiéndonos abrazar su plan de amor y entregarnos para que todos tengan vida en Él”.

Exhortó al diácono a la humildad, y a practicar y ejercer la corrección fraterna, a la que calificó “bastante abandonada en nuestras comunidades”, y a dejarse también corregir fraternalmente, siempre con humildad y amor, por los hermanos, teniendo en cuenta incluso la sabiduría expresada en el libro de los Proverbios (Prov 27,6): “Mejores son las heridas de quien ama que los besos engañosos del que odia”.

Luego de exhortar a no defraudar nunca al pueblo de Dios que espera de su ministerio, recordó el Obispo, junto con la pobreza entendida en sentido tradicional (recordando que los pobres han de ser causa de nuestra opción preferencial), nuevas formas de pobreza tales como la pérdida del sentido de la vida y de una verdad sobre la cual construir su existencia; así como la existencia de numerosos jóvenes que piden encontrar hombres que sepan escucharlos y aconsejarlos en las dificultades de la vida. Exhortó a todos los fieles de la diócesis de Zarate-Campana a evangelizar, procurando el encuentro con Cristo, quien da un nuevo horizonte a la vida, que trasciende todo horizonte humano.

Al término de la celebración de ordenación, se tuvo un ágape fraterno, muy concurrido, en los salones de la iglesia catedral.


(1) Concilio Ecuménico Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia «Lumen Gentium», 10.

(2) Did, 15.

(3) Tradit. apost., 8.

(4) BENEDICTO XVI, Enc. Deus caritas est, n. 14.

viernes, 17 de octubre de 2008

En el octubre misionero 2008, Mons. Oscar Sarlinga envía a los organismos diocesanos algunos aportes para la pastoral de conjunto, acerca del kerygma

APORTES PARA LA PASTORAL DIOCESANA

El Kerigma:

La urgencia del Primer Anuncio

Es necesario, en la vida de la Iglesia, volver a lo esencial, a lo más nuclear de la evangelización: el Primer Anuncio de Jesucristo, base para todo proceso de educación en la fe. Esta propuesta se fundamenta en la Sagrada Escritura, en cuyos textos se encuentra una estructura lógica del Kerigma: el Anuncio de Jesucristo encarnado en la historia; la interpretación del significado de la salvación; la proclamación de la fe en Jesucristo; la exhortación a la conversión.

El Kerigma debe acompañar todos los procesos evangelizadores, y debe tener como fundamento la Biblia y la interpretación del magisterio de la Iglesia, además de la contemplación y el discernimiento de las comunidades en su propia cultura, privilegiando siempre a los más pobres.

1. INTRODUCCIÓN

¿Cómo iniciar el anuncio del Evangelio a las personas y grupos de nuestro tiempo y cómo darle término?

Hay un sentir general entre pastores y catequistas: en nuestros pueblos de América Latina algo ha pasado y está pasando ya que las personas que han recibido la fe no logran expresarla claramente, otras ni siquiera se plantean clarificarla porque están envueltas en la indiferencia religiosa y algunas que preguntan sobre lo fundamental del mensaje cristiano no encuentran la respuesta que satisfaga sus preguntas. ¿Qué hacer?

Las respuestas, quizás, no sean tan palpables, pero sí tenemos una convicción: “Nuestra catequesis tiene un punto común en todos los medios de vida; tiene que ser eminentemente evangelizadora, sin presuponer una realidad de fe, sino después de oportunas constataciones” (Documento de Medellín 8,9). Esta afirmación de los obispos latinoamericanos en Medellín en 1968 sigue teniendo vigencia.

Nuestra convicción es que hay que volver a lo esencial, a lo más nuclear de la Evangelización; pero ¿qué es lo más nuclear, lo esencial? Es sin duda, el anuncio de Jesucristo, base para todo proceso de educación en la fe.

Las siguientes reflexiones pretenden ser un aporte a la búsqueda por entender el Kerigma como el primer anuncio de Jesucristo para que una persona pueda pasar de la “no fe” a la fe, de la indiferencia religiosa a vivir y expresar que Jesús es el Señor. Sobra decir que no es una investigación exhaustiva sino un instrumento de trabajo, una reflexión que nos lleve a lo que realmente es importante: que se conozca a Jesucristo para que conociéndolo, se lo ame.

2. DESCRIPCIÓN DEL KERIGMA

Alrededor del concepto sugestivo del “Kerigma” se utiliza un buen número de términos para expresar, si no lo mismo, acciones y dimensiones de la evangelización parecidos tales como “Primer Anuncio”, (Directorio General de Catequesis, DGC 61) “Precatecumenado” (RICA 9-13), “Catequesis kerigmática o pre-catequesis”. Se utilizan también otros términos tales como “Primera Evangelización”, “Pre-evangelización”, “Evangelización”.

La Evangeli Nuntiandi al hablar del primer anuncio a los que están lejos dice: “La Iglesia lleva a efecto este primer anuncio de Jesucristo mediante una actividad compleja y diversificada, que a veces se designa con el nombre de ‘Pre-evangelización’, pero muy bien podría llamarse Evangelización, aunque en un estado inicial e incompleto” (EN 51).

Ahora queremos centrar nuestra atención en la palabra misma: “Kerigma”, palabra que hoy es parte del lenguaje catequético.

A. Origen de la palabra

El sustantivo “kerigma” viene del verbo griego “Keryssein”, de ahí “Keryx”. Evoca la imagen de un personaje que llega a la plaza pública para proclamar de forma oficial y autorizada alguna disposición de la autoridad, pidiendo al mismo tiempo la sumisión de los ciudadanos a tal disposición. En las antiguas culturas, esta disposición tenía una función importante. Se trata entonces de un “heraldo”, de un “pregonero” que tiene un lugar en la corte; todo príncipe tiene su heraldo.

El heraldo debía tener, como condición primera, una hermosa voz, pero también el cuidado de “ser la voz” del que lo enviaba, era portavoz de su señor. El heraldo tenía una connotación político religiosa, con una importancia sacral.

B. Kerigma en la Sagrada Escritura

En general, la concepción del heraldo es extraña en el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento “Keryx” reaparece, pero pierde la importancia que tenía en el mundo griego; ahora el acento se pone, no sobre el que anuncia o proclama la Palabra, sino en Dios mismo, que es su origen.

Los mensajeros de Jesús no tienen inmunidad; son ovejas perseguidas por el lobo (Mt 10,16). El término Keryssein, se usa, ya no con el sentido griego de mantener una voz armoniosa y altisonante con hermosas palabras, dando una exhortación, una instrucción o un sermón edificante, sino que el verbo pasa a significar proclamar”.

Tiene importancia el anuncio mismo (Kerigma) pero en cuanto proclama lo esperado por los profetas del Antiguo Testamento. Lo que es verdaderamente nuevo es el anuncio por medio del cual viene el “Reino de Dios”.

El punto central del Kerigma en el Nuevo Testamento será entonces el “Reino de Dios”, pero la predicación no es una conferencia que ilustre exegéticamente la esencia del Reino de Dios sino la proclamación de un acontecimiento en el sentido de un concepto dinámico.

El kerigma, más que la recitación de un credo, es la proclamación de un acontecimiento que llega a la sociedad como algo totalmente nuevo: el Reino de Dios, salvación para todos, pero sobre todo para los pobres. Una comunidad de seguidores de Jesús será auténtica donde los pobres se “sienten a gusto” porque Dios “derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes” (Lc 1,36); de hecho cuando la Iglesia incide más en lo social, desde el mensaje de Jesucristo, es bien aceptada y reconocida.

En el Nuevo Testamento la palabra Keryssein (Keryso) aparece en Mateo 9 veces, en Marcos 14, en Lucas 9; en los Hechos de los Apóstoles 8, en San Pablo 19. Nos fijamos especialmente en los textos según los destinatarios.

a) Kerigma dirigido a los hebreos:

Hechos 2,14-33. Discurso de Pedro el día de Pentecostés.

Hechos 3,12-26. Discurso de Pedro después de sanar a un paralítico.

Hechos 10,34-45. En casa de Cornelio.

Hechos 13,16-41. Pablo en Antioquía de Pisidia.

b) Kerigma dirigido a los paganos. 1Tesalonicenses 1,9-10. Conversión al Dios vivo.

Hechos 14,15-18. Pablo en Listra. Hechos 17,22-31. Pablo en el areópago.

c) Otros.

1Corintios 15,3-11. El más antiguo.

Efesios 1,3-14. Cristo, noticia que salva.

El contenido fundamental de los textos se puede resumir en los siguientes puntos:

* Ha llegado el tiempo en que se cumplen las promesas proféticas: el Reino de Dios está cerca.

* Estas promesas se realizan en las obras de Jesús y muy especialmente en su muerte y resurrección.

* Como Jesús resucitado ha sido exaltado, colocado a la derecha de Dios, se ha convertido en el Mesías y Señor.

* El Espíritu Santo se convierte en el signo del poder presente y gloria de Jesucristo resucitado.

* La etapa mesiánica tendrá cumplimiento con la venida de Jesucristo.

En los textos encontramos una estructura lógica que podríamos llamar fundamental:

* En primer lugar hay un momento de referencia a Jesucristo encarnado en la historia, se parte de la humanidad de Jesús.

* Luego hay una interpretación del significado del acontecimiento salvífico ocurrido en Jesús. Los apóstoles interpretan lo que ha ocurrido y esa interpretación se convierte en norma para todas las generaciones de cristianos.

* Sigue una convalidación y confesión de Jesucristo.

* Finalmente un momento exhortativo, sin llegar a querer imponer la fe.

3. el kerigma DESDE LA PASTORAL

¿ Cuáles son las concepciones más comunes sobre el kerigma?

Desde nuestro punto de vista podemos enumerar tres posiciones que subyacen tanto en la práctica pastoral como en los materiales utilizados en la catequesis.

Una primera concepción es reducir el Kerigma solamente a frases cortas bien hechas o a sumarios estratificados, de los que se espera que puedan ejercer una eficacia casi automática en los oyentes. La indiferencia de muchos, sin embargo, presenta objeciones a esa visión. ¿No será que nos dejamos influir por una cultura del slogan, del anuncio espectacular, del sistema mercadotécnico?

Una segunda concepción del Kerigma es entenderlo como una “panacea única”, pensando que es la solución a todo problema pastoral que se presenta en nuestro tiempo, y así todo se engloba en el primer anuncio, olvidando otros momentos del proceso evangelizador, igualmente importantes, como la etapa catequético-catecumenal y la pastoral que alimenta la vida diaria de la comunidad.

Y la tercera, que es muy parecida a la anterior, confunde todo un proceso evangelizador con el Kerigma. Esto lo vemos en los subsidios mismos, en los materiales auxiliares que al hablar del Kerigma, es tan grande su extensión que abarcan todo el proceso. Estas posturas responden sin duda a las diferentes situaciones en las cuales el catequista evangelizador se encuentra inmerso. Creemos que es necesario llegar a consensos partiendo del punto de referencia obligado que es la Sagrada Escritura, siguiendo con fidelidad al Magisterio como su garante de interpretación y teniendo en cuenta la experiencia misma de fe, esperanza y caridad de nuestro pueblo cristiano.

¿De dónde partimos en nuestra reflexión?

Partimos de la convicción de que el Kerigma es, para toda nuestra Iglesia, una de sus formas de vida y actividad esenciales, imprescindibles e insustituibles (cfr. RM 44) y de que es una dimensión de la Palabra misma de Dios, pero es inconcebible sin el Espíritu, sin la fe y sin el testimonio; tampoco debe estar desconectado de otras tareas de la Iglesia, tales como la liturgia y la atención a los más pobres de nuestra sociedad.

En un sentido amplio, entonces, el Kerigma abarca todo el ámbito del servicio de la Palabra: evangelización, misión, catequesis.

¿Dónde se sitúa dentro del Proceso Evangelizador?

Es ya común en la reflexión pastoral considerar a la Evangelización como proceso y como realidad “rica, compleja y dinámica” (CT 18). Este proceso se estructura en tres momentos principales: el Kerigmático o primer anuncio, también llamado misionero, el Catequético en donde se madura la fe inicial y la Dimensión Pastoral.

Así tenemos que una dimensión es la que llama a la fe, que es el Kerigma, otra la acción pastoral que alimenta la fe de la comunidad cristiana y la catequesis que es como el eslabón entre ambas y que viene a fundamentar toda la vida cristiana (cfr. DGC 64).

¿Cómo se puede definir el Kerigma?

En sentido estricto, hablamos de una dimensión o momento privilegiado de la acción misionera en el que se manifiesta el núcleo mismo del misterio cristiano: la persona de Jesucristo, muerto y resucitado. Se subraya aquí el elemento dinámico que no se reduce a una etapa.

Podemos definirlo como “el hecho dinámico y progresivo de la salvación actuada por Cristo, en cuanto proclamado desde la Iglesia, en cuyo seno se realiza visiblemente la fuerza operante del Espíritu. Es proclamado por los enviados con la autoridad de las Iglesias”. Es pues, el anuncio del mensaje central del Evangelio a los hombres y mujeres de hoy en orden a la conversión.

El objeto último del Kerigma es toda la revelación de Dios pero como “condensada” en el Misterio Pascual, punto de referencia de todo el cristianismo. El punto central es, entonces, la persona de Jesucristo. Con su obra hace presente y actualiza la palabra divina encarnada en Él.

Los contenidos centrales del Kerigma

La finalidad primaria de la proclamación del Kerigma es dar acceso a la fe, conociendo las verdades de la fe, y también los ritos y las costumbres de la Iglesia. Se proclama el Kerigma en vistas a la adhesión de una persona a la fe en Jesucristo. Es un acto, una intervención viva y actual de Dios por la palabra del agente evangelizador. El primer gran momento de la evangelización consiste en la conversión al Dios vivo, creador de cielo y tierra. Por esto, debe haber una repercusión fuerte en los contenidos mismos porque la presentación del mensaje kerigmático difiere cualitativamente de la Catequesis que es una fundamentación más extensa. Decimos entonces que el Kerigma tiene una estructura “elemental”, la cual, más que lecciones o conferencias (sin excluirlas de ningún modo, porque hacen a la formación integral) son sobre todo invitaciones al diálogo primero con la persona de Jesucristo (para lo cual la formación ayuda grandemente).

Algunos proponen estructurar los contenidos en dos momentos o fases:

Una fase inicial centrada en la cálida acogida del agente evangelizador a la persona que busca encontrarse con Jesucristo, seguida de un proceso de abandono de los ídolos para volverse al único Dios vivo y verdadero.

Una segunda fase centrada en la predicación de la Buena Nueva; se trata de un anuncio explícito de Jesucristo que gira en torno a los núcleos del Nuevo Testamento (cfr. EN 27). Este momento que quiere suscitar el encuentro con Jesucristo pasa normalmente por encuentros humanos concretos, portadores del Evangelio que lo viven, lo testimonian y lo proclaman con la palabra más apropiada. Explicita también el don del Espíritu Santo, dando a conocer las maravillas sobre el proyecto de Dios, sobre el hombre e invitando a todos a entrar en intimidad con Él.

Una síntesis de esta estructura de contenidos se refleja en el Credo o Símbolo de los Apóstoles.

4. CONCLUSIONES

Para presentar y vivir el Kerigma hoy

1. Dado el «vacío del Kerigma» en muchos de los procesos evangelizadores será necesario promover su inclusión donde no esté, acompañar aquellos procesos que están dando frutos en nuestras comunidades y estar atentos a la voz del Espíritu que es el que actúa en los que buscan adherirse por la fe a Jesucristo.

2. La inspiración y punto de referencia para hacer la experiencia del Kerigma tiene que ser en primer lugar el Nuevo Testamento, la interpretación del Magisterio de la Iglesia y la contemplación y discernimiento de las personas en su propia cultura.

3. El Kerigma no tendrá que presentarse aislado o como acción única y cerrada en el servicio de la Palabra, sino como «momento privilegiado» (en un sentido pleno de la palabra) de todo el vasto proceso evangelizador y al mismo tiempo como luz englobante a la que hay que volver siempre que tratamos de anunciar a Jesucristo.

4. El proceso evangelizador con su momento kerigmático, si quiere conectar y ser importante para la gente de nuestro tiempo, tiene que ayudar a tomar conciencia del sentido último de la existencia mediante un proceso lento, retomar las situaciones humanas como parte de su contenido. Sólo quien se enfrenta seriamente con el sentido de la vida, puede presentar la religión como dimensión fundamental de la existencia humana.

5. Finalmente, veremos si nos encaminamos en la vía correcta en la medida en que nos ocupe el cuidado de los más pobres, la promoción humana integral, la opción preferencial por los pobres con una raíz y sentido cristológico, también con la noción del legítimo progreso (Cf. La «Populorum progressio» de Pablo VI, la «Laborem exercens» de Juan Pablo II, y toda la enseñanza social de la Iglesia). Que los más pobres sean evanelizados es eso, evangelización, y a la vez, y como consecuencia, camino de civilización y de progreso, en la gran «casa y escuela de comunión» que es la Iglesia.

El KERIGMA en un PROYECTO PASTORAL

La precatequesis o etapa kerigmática, que sigue a la evangelización misionera es la primera expresión del proceso catequético. Esta es la etapa del primer anuncio dirigido a los que no han profesado su fe en Cristo, aunque hayan ya recibido algún sacramento (cfr. DCG 61-62). Es el período en que se promueve la conversión a Jesucristo, y se ponen los cimientos al edificio de la fe, mediante un anuncio claro y explícito del Kerigma (cfr. He 10,34-43). Transmitir el Kerigma no es sólo decir palabras y verdades, sino ante todo implica en quien lo dice una relación íntima con la Palabra de Dios, que es la persona de Jesús, y esto vivido EN LA IGLESIA como comunidad de fe, esperanza y amor, como Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, en la unidad y en la comunión orgánica.

Toda la comunidad se compromete a dar respuesta a estos hermanos que se acercan con el mismo pedido que los griegos dirigieron al apóstol Felipe “Queremos ver a Jesús” (Jn 12,21). Este pedido resuena todavía hoy cuando nuestros contemporáneos piden a los creyentes “no sólo que hablen de Cristo, sino que se lo hagan ver” (NMI 16).

Nos falta clarificar y organizar más concretamente las distintas etapas del proceso de evangelización, ya que no todo es catequesis. No podemos reducir todo a unas “clases” de preparación inmediata a algún sacramento. En nuestra diócesis no se dan todavía los tres niveles propuestos por el Directorio Catequístico General de la Santa Sede.

Se puede proponer:

- Que se impulse un itinerario completo de evangelización con diversas etapas:

a) misiones y experiencias de primer anuncio (cfr. DCG 62);

b) pre-catequesis en ocasión de momentos importantes de la vida (bautismo e iniciación cristiana de los niños y adolescentes, matrimonio);

c) catequesis de iniciación cristiana (para niños, jóvenes y adultos);

d) catequesis permanente para la comunidad cristiana a lo largo del año litúrgico y catequesis de profundización dirigida a los agentes pastorales.

- Que la Vicaría Pastoral y la Delegación de Catequesis (con la Junta catequística diocesana) proponga distintas experiencias de primer anuncio (misiones, retiros, encuentros de fuerte conversión) y promueva el intercambio de estas iniciativas. Que el anuncio kerigmático esté presente en todo el proceso catecumenal, especialmente en las catequesis prebautismales, prematrimoniales y de iniciación cristiana.

-Que se elaboren materiales adecuados para el primer anuncio del kerigma cristiano (por ejemplo, un libro básico de “Oración del cristiano”, o un “Evangelio para el catecúmeno”).

-Y, sobre todo, que los curas párrocos y sacerdotes quieran iniciar, desde la fe, este proceso que ayudará a toda la diócesis a renovarse en la fe en Jesucristo y en el cumplimiento de su Ley de Amor.

lunes, 13 de octubre de 2008

MASSIMO BORGHESI DISERTÓ EN EL SALÓN AUDITORIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA

AUSPICIO DE MONS. OSCAR SARLINGA A LA CONFERENCIA DEL PROF. MASSIMO BORGHESI, UNO DE LOS MÁS DESTACADOS PENSADORES CATÓLICOS CONTEMPORÁNEOS
MASSIMO BORGHESI DISERTÓ EN EL SALÓN AUDITORIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA
Trató el tema:
«Sociedad, política, justicia: Un acercamiento a partir del pensamiento social cristiano»
En la sala «Nuestra Señora de Guadalupe» (auditorio) del Obispado de Zárate-Campana, se hizo presente a las 20, recién llegado de una gira por Brasil, el Prof. Máximo Borghesi, quien participó de un evento cultural de notoria relevancia, con su conferencia acerca de:

"SOCIEDAD, POLITICA, JUSTICIA: UN ACERCAMIENTO A PARTIR DEL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO".

La conferencia es organizada por el Centro Cultural Campana y el Movimiento Comunión y Liberación, y auspiciada por el Obispado de Zárate-Campana.
Luego de conversar en privado con el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, en el despacho de este último, el Prof. Borghesi, uno de los intelectuales católicos más relevantes de la actualidad, acudió al salón auditorio, colmado hasta los pasillos de ingreso. Borghesi es Profesor de Filosofía Moral de la Universidad de Peruggia (Italia) y de otras altas casas de estudios, contando con un vastísimo currículum universitario y académico. Dentro del marco de una gira de conferencias por el Cono Sur, la que brindará en nuestra ciudad de Campana (la primera en la Argentina, país que visita por la primera vez) se enmarca en una serie de reuniones en torno a temas relacionados que se sucederán también en Capital Federal, Santa Fe y Paraná, según el siguiente cronograma:

" 10/10, 20hs, Campana: Sociedad, política, justicia. Salón auditorio del Obispado Zárate-Campana. Rivadavia 413.

" 13/10, 18hs, El hombre y la antropología de Guardini en el volumen de los años ´30. Colegio San Pablo, Buenos Aires. Pacheco de Melo 2300.

" 14/10, 16hs, Secularización, Modernidad, Posmodernidad. ¿Apropiación y vaciamiento de la historia? Univ. Católica de Santa Fe.

" 15/10, 12hs, Emergencia educativa. El Sujeto ausente. Más allá de los esquemas del tradicionalismo y del progresismo. Universidad de Paraná.

" 15/10, 19hs. El sujeto ausente y su acceso a la presencia. Universidad Católica de Santa Fe. UNL - Santa Fe.

" 16/10, 19hs, Auditorio Banco Río, Buenos Aires: El sujeto ausente. Más allá de los esquemas del tradicionalismo y del progresismo. Santa Fe 1452.

" 17/10, 13hs, Instituto Filadelfia - ESEADE, Memoria frente a las catástrofes humanas del siglo XX. Uriarte 2472.

Massimo Borghesi es Dr. en Filosofía. Desde el 2007 es docente de Hermenéutica y de Filosofía de la Cultura en la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma. Entre sus obras publicadas destacan: La figura di Cristo in Hegel, (1983), Romano Guardini. Dialettica e antropología (1990), L´età dello Spirito in Hegel. Dal Vangelo "storico" al Vangelo "eterno" (1995), Posmodernidad y cristianismo. ¿Una radical mutación antropológica? (1997), Memoria, evento, educación (2000) y El sujeto ausente. Educación y escuela entre el nihilismo y la memoria (2005) Secularización y nihilismo. Cristianismo y cultura contemporánea (2007). Posee numerosos trabajos sobre diversos temas de filosofía y cultura, habiéndose dedicado principalmente a la Filosofía de la Religión, siendo una de sus preocupaciones el sustrato religioso de la cultura moderna y posmoderna. Incursiona habitualmente en cuestiones relativas a educación y sociedad y es colaborador de la prestigiosa revista italiana "30 giorni", además de participar periódicamente en convenciones y foros internacionales sobre filosofía.

EN CAMPANA:
Luego de una presentación a cargo del Dr. Sergio Baigorri y de las palabras de bienvenida del Sr. Obispo, Mons. Dr. Oscar Sarlinga (quien se refirió al «acontecimiento» de su presencia entre nosotros, un hombre de sapiencia y trayectoria, que nos hará reflexionar sobre un tema tan trascendental para el hombre de hoy), luego de la reseña realizada por e periodista y escritor Alver Metalli, el Prof. Borghesi disertó amenamente (con traducción simultánea del italiano al castellano) sobre el mencionado tema: Sociedad, Política, Justicia.

Massimo Borghessi inició su diálogo tomando como punto de anclaje a la Ciudad de Dios de San Agustín y las diferencias entre el paganismo (que era una religión política, el paganismo romano) y el cristianismo, (religión universal) que ampara a los débiles. También se refirió a la caridad y al concepto del «ágape» , como aporte originalísimo del cristianismo. Comentó que a partir del cristianismo, la relación entre los hombres ya no es la de patrón – siervo. Habló también de la política, la sociedad y los católicos en el siglo XX. Criticó las utopías totalitarias mencionando tanto el nazismo como los años del comunismo (70 – 80). Dentro del contexto de las utopías, hizo también hizo referencia a la globalización de los 90, y después, con sus aspectos positivos y negativos, expresó sus objeciones a la globalización como «mito».
Criticó la secularización de la cultura e hizo reseña de varias encíclicas papales sobre las cuestiones del trabajo, la política y la sociedad de los siglos XIX y XX. También hizo un encendido elogio de la experiencia monacal iniciada por San Benito y su obra como génesis de Europa, a partir de su fecunda relación entre trabajo y comunidad.
Se refirió a las creencias y religiones posmodernas. Al final del acto, se dedico un espacio a las preguntas del auditorio y que el disertante respondió en un diálogo con los asistentes.

lunes, 6 de octubre de 2008

FESTIVIDAD de SANTA TERESA del NIÑO JESÚS

FESTIVIDAD de SANTA TERESA del NIÑO JESÚS

(en «EL CAZADOR» de BELÉN de ESCOBAR)

Y ENTREGA de ACTA de DONACIÓN

de la CAPILLA de parte de la «ASOCIACIÓN SANTA TERESITA»


El día domingo 5 de octubre tuvo lugar la festividad patronal de la capilla de Santa Teresita del Niño Jesús, en el barrio «El Cazador» de Belén de Escobar, «centro pastoral» dentro del ámbito jurisdiccional de la parroquia de San Juan de la Cruz. Presidió la misa el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, con la concelebración del P. Agustín Arévalo, responsable de dicho centro pastoral, y del P. Daniel Bevilaqua, de la parroquia de San Juan de la Cruz. Participaron de la celebración gran cantidad de fieles laicos, entre los cuales numerosas familias del amplio y extendido barrio, en plena expansión. La primera tanda de niños de catequesis de primera comunión estaba también presente, junto con sus catequistas. En dicha ocasión se efectuó la entrega de copia del acta de donación de la capilla y una parte del predio, conforme al art. 4to. del estatuto de la asociación civil «Santa Teresita».

Un poco de historia

La primera misa del año 2006, luego de haber cesado la celebración de los sacramentos en ese lugar de culto por tres años y medio, fue celebrada por Mons. Sarlinga el 5 de octubre de ese año, también con ocasión de las Fiestas patronales, habiendo sido acompañado en la celebración eucarística por el entonces párroco del lugar, P. Atilio Rossate y el P. Claudio Caruso. En esa ocasión celebrativa, que tuvo lugar después de la primera reunión del Obispo con la comisión en pleno de la asociación civil «Santa Teresita», Mons. Sarlinga destacó la profunda vocación misionera de Santa Teresita de Lisieux quien es Patrona de las Misiones, así como rasgos de la espiritualidad de la Santa, fundamentalmente la importancia del «Amor que todo lo supera y cura».

Al finalizar su homilía de 2006 Monseñor agradeció a los fieles su presencia y los exhortó a trabajar como misioneros que con la fuerza del Amor superan todos los inconvenientes. Mencionó también que el único interés de la Iglesia debía ser la atención pastoral, la evangelización y la promoción integral de la persona humana, únicas razones por las cuales se restablecía la celebración del culto y la atención religiosa del lugar, por cierto vasto, poblado, y donde residen cerca de 7.000 habitantes.

Centro pastoral en “El Cazador”

Tal como lo recogió AICA (servicio del 6 Ago. 07), a los fines de una mejor y más directa atención pastoral de la zona, el Obispo confió al P. Agustín Arévalo (en fotografía) el nuevo centro pastoral de El Cazador.

Esto con el propósito de ofrecer una mejor atención a los fieles de esa zona, por entonces jurisdiccionalmente dependiente de la parroquia de la Natividad del Señor, de la ciudad de Belén de Escobar. La atención pastoral del nuevo centro pastoral quedó a cargo del presbítero Agustín Arévalo, párroco que fue de Santa Teresa de Jesús, de Garín. El Centro Pastoral contó desde el inico para su uso con la capilla Santa Teresita y sus instalaciones. Como se ha dicho, todo el barrio con sus adyacencias tiene unos 7.000 habitantes (en constante crecimiento por nuevas urganizaciones).

Toda la zona había sido anexa a la parroquia de San Juan de la Cruz, cuyo templo e instalaciones por diversas razones no pudieron ser construidos, e incluso se les retiró el terreno asignado. En 2006 la ciudad de Belén de Escobar contaba en la práctica con la parroquia matriz (hoy co-catedral de la diócesis), la Natividad del Señor y la que había sido erigida como San Juan de la Cruz, con sede real en la capilla de Nuestra Señora de Itatí, entonces sin párroco residente, la cual el 9 de julio de 2007 (día de la histórica nevada) recibió la visita pastoral del obispo, quien comprobó el amor y fidelidad de la feligresía de toda esa zona, que abarca también las capillas de Nuestra Señora de Luján y de San Cayetano.

Habiendo sido reerigida la parroquia de San Juan de la Cruz (con sede en la iglesia de Ntra. Sra. de Itatí) y contando de modo efectivo con un pastor propio, en la persona del Pbro. Daniel Bevilacqua, el centro pastoral quedó anexo a la restaurada jurisdicción parroquial.

El predio entero y la capilla de Santa Teresita, tradicional en Escobar, fue desde el inicio pertenencia de la «Asociación Obras Santa Teresita del Cazador», asociación civil con domicilio en Kenedy y Lugones Bº El Cazador, de Belén de Escobar, con Registro Municipal Nº 19 de entidades de Bien Público.

Luego de sucesivas reuniones, la Comisión, expresando la mejor voluntad propia y de la Asamblea, y en diversos diálogos con el responsable pastoral, P. Arévalo y el Sr. Obispo, decidieron por voto dar cumplimiento al artículo 4to. de su estatuto, que reza:

Con el objeto de dar cumplimiento a los fines estatutarios enumerados en el artículo lº, se declara como primer objetivo de la sociedad le erección y habilitación de una capilla bajo la advocación de ‘Santa Teresita’ (que) se dedicará al culto católico, apostólico, romano, la que habrá de construirse en la esquina del lote 1 de la manzana 2 del Barrio “El Cazador”, debiendo destinarse no menos de 2.500 cuadrados para la erección de la Capilla, sus dependencias y parque circundante, todo ello ubicado sobre la esquina mencionada. La Capilla y superficie antes citados podrán ser transferidos en propiedad a la Curia Eclesiástica o alguna Orden religiosa, con la obligación de realizar en la misma los servicios regulares de culto. Este primer objetivo social es exclusivo de cualquier otro proyecto, y a su consecución se dedicarán todos los fondos sociales necesarios, con anterioridad a la realización de otras obras.”

Con este fin, luego de votación, la secretaria de la Asociación, Ana Julia Langecea, junto con directivos de la Comisión, hizo entrega al Sr. Obispo de copia del acta 264, del 13 de septiembre de 2008, de donación de la capilla y parte correspondiente del predio.

Se cumple así un deseo de la Comisión y la Asamblea, y asimismo el propósito de Obispado de nada desear ni pedir sino ofrecer enteramente la atenció pastoral, el servicio religioso, la evangelización y la misión, puesto que se trata de una vasta zona poblada en su mayor parte por católicos, que tienen derecho a la atención religiosa. De hecho, la asistencia a la misa, la celebración de los sacramentos, la catequesis, la visita a las familias, y la formación de los laicos es creciente y esperanzadora.

En su homilía del 5 de octubre de este año, el Sr. Obispo pidió que buscáramos siempre primero el Reino de Dios y su perfecta Justicia, porque así tendríamos asegurado que todo lo demás sería dado por añadidura, puesto que la generosidad de Dios es infinitamente mayor de cuánto podamos pensar o soñar. Agradeció muy sentidamente al P. Arévalo, a la Comunidad católica del Cazador y a la Asociación «Santa Teresita», rogando que sigan trabajando en unión de los corazones para prestar el servicio mayor al ser humano concreto, la evangelización y la promoción humana integral (con las obras de caridad social), augurando al mismo tiempo que pueda iniciarse un estado de misión en todo el barrio, para hacer conocer y amar más a Jesucristo, Nuestro Redentor, y promover la devoción mariana.

lunes, 29 de septiembre de 2008

TOMA DE POSESIÓN DEL PBRO. HUGO LOVATTO COMO CURA PÁRROCO DE LA PARROQUIA DE SANTA FLORENTINA (IGLESIA CATEDRAL)

El día sábado 28 de septiembre, a las 16.30, asumió su oficio de cura párroco de la parroquia de Santa Florentina (iglesia catedral) de la ciudad de Campana, el Pbro. Hugo Lovatto, habiendo sido puesto en posesión por nuestro Obispo Mons. Oscar D. Sarlinga, quien presidió la misa, concelebrada por veinte sacerdotes de la diócesis.

El P. Hugo Lovatto, quien desde días atrás se encontraba ya en la iglesia catedral, ha recorrido distintos ámbitos pastorales y capillas, se ha reunido con grupos, movimientos y agrupaciones de la iglesia catedral y ha manifestado su deseo de servir a la Iglesia, y “dejar la vida” en la misión que se le ha encomendado, de pastorear esa porción del Pueblo de Dios, sin excluir a nadie y prodigándose para con todos.

La Santa Misa fue televisada por el canal local, y asistieron a ella numerosos fieles, entre los cuales muchos jóvenes, también de entre quienes realizaron la «misión Campana» el pasado año 2007. Los padres del neo-párroco, quienes participaron de la misa, trajeron las ofrendas al altar. El Pbro. Hugo Lovatto es a la vez delegado diocesano de la Pastoral Juvenil.

El Sr. Obispo recordó que la parroquia de Santa Florentina continuará contando con un vicario parroquial, el Pbro. Mauricio Aracena, y que, como había sido anunciado, tendrá la gracia de la próxima ordenación diaconal (el 11 de octubre) del acólito Lucas Martínez, el cual, una vez diácono, será adscripto a la iglesia catedral.

Mons. Oscar Sarlinga hizo alusión en su homilía a la necesaria y vital comunión con la Iglesia, y citó al Directorio para la vida y misión de los presbíteros, de la Santa Sede, en lo referente a la comunión traducida en amor efectivo por el pueblo cristiano que se le encomienda al párroco: “Hombre de comunión, el sacerdote no podrá expresar su amor al Señor y a la Iglesia sin traducirlo en un amor efectivo e incondicionado por el Pueblo cristiano, objeto de sus desvelos pastorales. Como Cristo, debe hacerse “como una transparencia suya en medio del rebaño” que le ha sido confiado poniéndose en relación positiva y de promoción con respecto a los fieles laicos. Ha de poner al servicio de los laicos todo su ministerio sacerdotal y su caridad pastoral, a la vez que les reconoce la dignidad de hijos de Dios y promueve la función propia de los laicos en la Iglesia” (Directorio para la vida y misión de los presbíteros, n. 30).

También hizo referencia a la conocida definición de parroquia que brinda el Documento de Puebla, esto es, «comunidad de comunidades» y dijo que en la parroquia, «casa y escuela de comunión» han de darse las notas de la vida cristiana con las que San Pablo exhorta a la iglesia de los Filipenses (la segunda lectura del día), esto es, el amor, un solo corazón, un solo pensamiento (aclaró, sin embargo, que no se trata de «uniformización» alguna, sino de la victoria sobre las letales divisiones y escisiones).

Refiriéndose a la convivencia y trabajo apostólico en común de las distintas asociaciones, instituciones y movimientos dentro de la parroquia, citó una vez más el Directorio, que alude, en esto, directamente a un deber del párroco: “Más concretamente, el párroco, siempre en la búsqueda del bien común de la Iglesia, favorecerá las asociaciones de fieles y los movimientos, que se propongan finalidades religiosas, acogiéndolas a todas, y ayudándolas a encontrar la unidad entre sí, en la oración y en la acción apostólica”.

Mons. Sarlinga exhortó al cura párroco a promover la evangelización y la misión, la caridad social, la buena armonía entre los distintos miembros de la comunidad, respetando sus legítimos carismas y aptitudes, el trabajo apostólico con los jóvenes, el cuidado de los enfermos, el espíritu de la Liturgia conforme a las normas de la Iglesia, la mancomunidad de valores trascendentes y la presencia evangelizadora en los medios de comunicación social. Recordó especialmente el Obispo el deber del párroco de ser ministro de la reconciliación y promover que en la iglesia catedral siempre haya confesores, también con las celebraciones penitenciales en los tiempos fuertes del Año Litúrgico, como son el Adviento y la Cuaresma.

Conociendo las cualidades del Padre Hugo, el Obispo pidió a los fieles que lo quieran y se dejen querer pastoralmente por él, para que en la paz de Cristo pueda ejercitar su misión espiritual con amabilidad y firmeza, con humildad y espíritu de servicio, privilegiando a los que sufren y a quienes padecen la pobreza, tanto material como espiritual.
Por último, le pidió al párroco que alimente a los fieles con la Palabra de Dios, con la predicación como «don de la verdad y del amor», a imagen del Buen Pastor, que no vive reprochando sino que carga a la oveja perdida sobre sus hombros y hace fiesta por su retorno al redil (cf. Lc 15,4-7).

sábado, 27 de septiembre de 2008

MONS. OSCAR SARLINGA VISITÓ LA CAPILLA DE SAN FELIPE, EN CAMPANA, DONDE SE VENERA LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS

CELEBRACIONES de NUESTRA SEÑORA del ROSARIO de SAN NICOLÁS en la CIUDAD de CAMPANA

Tuvieron lugar durante todo el día 25 del corriente las celebraciones de Nuestra Señora del Rosario, con la imagen peregrina de la Virgen del Rosario de San Nicolás, en la capilla de San Felipe, perteneciente a la jurisdicción parroquial de Ntra. Sra. del Carmen, de los PP. Rogacionistas, de Campana.

Junto con la gran afluencia de feligreses, entre los cuales muchas familias, se celebraba el segundo aniversario de la capilla, ubicada junto a la Panamericana, que atiende a una vasta zona de la creciente ciudad de Campana.

A las 16 fue celebrada la misa central, presidida por el Obispo Mons. Oscar Sarlinga, y concelebrada por el vicario general, Mons. Edgardo Galuppo, el cura párroco, R.P. Wilson, Mons. Marcelo Monteagudo, el R.P. Afonso y el Pbro. Mauricio Aracena. Tuvo carácter festivo, con animados cantos y participación popular.
Dada la concurrencia de gente, la celebración estaba preparada en el predio contiguo a la iglesia de San Felipe.

Asistió a la celebración la Sra. Intendenta, Doña Stella Maris Giroldi. Al término de la misa fueron bendecidos objetos religiosos y recuerdos para los niños recién nacidos y para las señoras embarazadas y se tuvo un ágape fraterno con la comunidad presente.

martes, 23 de septiembre de 2008

FIESTAS PATRONALES DE LA EXALTACION DE LA CRUZ, CAPILLA DEL SEÑOR

Con gran participación de fieles laicos, autoridades municipales, religiosos, religiosas, tuvo lugar la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, en Capilla del Señor. Luego de la Santa Misa, el Sr. Obispo, el cura párroco saliente, Pbro. Hugo Lovatto, el Pbro. Mauricio Aracena y el Diácono Ricardo Palacios encabezaron la procesión con la reliquia de la Vera Cruz, con la cual el Obispo bendijo, como es tradición, los cuatro puntos cardinales en las cuatro esquinas de la plaza principal. Al término de la procesión se impartió la bendición final, y comenzaron las fiestas populares, que incluyeron desfile y duraron hasta la tarde.

lunes, 15 de septiembre de 2008

CELEBRACIÓN EN LA CONCATEDRAL

HOMILÍA EN LA MISA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

IGLESIA CON-CATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Belén de Escobar, 13 de septiembre de 2008

I
EL PODER TRANSFORMADOR DE LA CRUZ

Luego de la bienhechora presencia de 350 jóvenes misioneros de todas las parroquias de la diócesis, en Belén de Escobar, para la «Misión Joven» que tuvo lugar la pasada semana, celebramos hoy la festividad de la Cruz Salvadora, Cruz Pascual, Cruz del Hijo de Dios, que nos envió para anunciar su Mensaje a todas las naciones.

Celebramos hoy la Exaltación de la Santa Cruz. El camino de la cruz ha pasado por las distintas épocas, los continentes y las culturas, también a través de un mundo desgarrado por la incomprensión y la letal violencia. “Mediante su amor, la Cruz se hace (…) transformación del ser humano en ser partícipe de la gloria de Dios (…) y nos involucra a todos, arrastrándonos dentro de la fuerza transformadora de su amor”(1)

Jesús en la Cruz nos toca hoy a nosotros, quienes estamos aquí, y lleva su Mano sanante a nuestro corazón, a fin de que, siguiéndolo en esa Cruz y en su Resurrección gloriosa, lleguemos a ser mensajeros de su amor y de su paz, transformadores de la sociedad humana y peregrinos hacia lo Infinito y Eterno.

Esta transformación requiere del anuncio explícito, en pleno uso de los derechos y a la vez en pleno respeto a los derechos de todos, y en especial de ese «quicio de los derechos humanos» que es la libertad religiosa. Tal como lo he dicho, permítaseme recordarlo, en mi reciente carta pastoral con motivo del Año Paulino Universal: “Pablo anunció con valentía (…), y sin temor al rechazo o al desentendimiento, que la Cruz de Jesucristo posee valor salvador y que es Su gloriosa resurrección la que nos da la «novedad» perpetua del cristianismo, la religión de una vida nueva, la del Amor (cf. Rom 6,4), ese Amor que derriba los muros del odio y de la división y hermana a los seres humanos, hechos «creaturas nuevas» (cf. Efes 2,14), liberados (Cf. Gal 5,1) e iluminados por Jesús (cf. Efes 5,8) en el Espíritu (…) El Señor no ha dado a sus discípulos un espíritu de «timidez» -y menos todavía de pusilanimidad- (Cf 2 Tim 1,7)” sino que estamos fundados “(…) en la convicción de que la gracia de Cristo siempre nos acompaña, incluso en medio de las fatigas y cansancios (Cf 1 Cor 15,10)” (2). Todo un programa de vida, un programa de fe.

II
El REALISMO DE LA ESPERANZA

De nuestra Iglesia, Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, el Concilio Vaticano II ha dicho: «Nada hay de verdaderamente humano que no tenga eco en su corazón»(3) . Nuestra actitud fontal está arraigada en el «realismo de la esperanza» porque, por una parte, reconoce y hace suyos todos los problemas y miserias humanas, pero no se deja arrastrar por el cinismo propio de la actitud derrotista que abandona finalmente su responsabilidad por los hechos humanos y sociales, puesto que sabe que todo el mundo está penetrado y sostenido por la gracia pascual, aunque sea de manera misteriosa y para nosotros desconocida. Es una actitud de fe.

Esta experticia en humanidad de la Iglesia tiene también que ver con el orden temporal y civil. En cuanto a la comunidad social y política (la cual realiza sus fines específicos), las relaciones con la Iglesia - nos dice el Concilio – “son independientes y autónomas, cada una en su propio terreno”. Con autonomía e independencia, pues, deben relacionarse para construir, para el bien de todos, y en especial en bien de quienes menos tienen, o que más necesitan.

Ahora bien, esta mutua independencia y autonomía entre las instituciones civiles y eclesiales, en cualquier nivel, no impide, sino que más bien postula, una cooperación libre, porque, como afirma el mismo Concilio Vaticano II, ambas instituciones, “aunque sea por diverso título, están al servicio de la vocación personal y social del hombre. Y este servicio lo realizarán con mayor eficacia, para bien de todos, cuanto más sana y mejor sea la cooperación entre ellas, habida cuenta de las circunstancias de lugar y tiempo” (4).

La actitud de la Iglesia, como de distintas religiones que respetan la dignidad de la persona y el principio del bien común, debe ser espetuosa de la sociedad civil y de sus legítimos representantes. Una acción del Estado en sus fines propios por el bien de todos, la construcción de esta ciudad temporal, es bueno para todas las instituciones. Se trata de profundizar un gran respeto a dicha mutua autonomía, en su propio terreno, y una estrecha cooperación a favor del bien integral – esto es, temporal y eterno, cívico y religioso - de los ciudadanos. Son los principios de una sana laicidad, con una valoración positiva del rol del cristianismo y de las religiones que trabajan por la Paz. El Papa Benedicto se ha referido al tema en su discurso de anteayer, en París, al hablar de la mencionada «sana laicidad».

Junto con algunas sociedades intermedias, la Provincia de Buenos Aires colaborará con parte de la restauración, en un proyecto integral, de este Templo. Agradecemos en nombre del pueblo de Escobar y de la diócesis, católicos, creyentes en general, y también quienes no sean, porque es un monumento emblemático de memoria histórica, fundacional y de conciencia cívica y ciudadana, en su centésimo aniversario, donde se hallan los restos de quien es considerada fundadora de Escobar, Tapia de Cruz. Auguramos que también podamos seguir colaborando de modo interinstitucional en el plano educacional, integrativo social y asistencial cuando es necesario, con las autoridades civiles y con un sentido interreligioso.

III
EL AMOR VERDADERO VENCE TODO MAL

En la vida siempre habrá luchas y dificultades. Por sobre todo, es el amor el que siempre vence. Así nos aconseja el Apóstol Pedro, en su segunda carta: “Por eso, pongan el máximo empeño en incrementar su fe con la firmeza, la firmeza con el conocimiento, el conocimiento con el dominio de los instintos, el dominio de los instintos con la constancia, la constancia con la piedad, la piedad con el amor fraterno y el amor fraterno con la caridad.” 2 Pedro 1, (5-7).

Las palabras del Apóstol Pedro tienen que ver con la cruz que sufren en este mundo las personas rectas que trabajan por el bien común y la promoción integral de la persona humana y de las comunidades, al punto que a veces se ven tentados en sucumbir al «desánimo de los que quieren obrar el bien». El dominio de los instintos: más que pensar primariamente en los «instintos básicos» de la supervivencia o del apetecer, el Apóstol se está refiriendo a los «instintos» vistos en su dimensión de sus consecuencias morales(5) .

¿Qué persona de buena voluntad no ha sufrido contrariedades?. Y pareciera que, mientras más alguien de bien quiere actuar con rectitud, más se ensañan obscuras fuerzas que encuentran una retroalimentación vital en enmadejadas estructuras de pecado. El conocimiento, entendimiento y diálogo; la constancia y la piedad; el esfuerzo por vivir la caridad fraterna, son los remedios que nos ofrece San Pedro en su carta.

Dejar entrar luz en nuestros corazones, y encender siempre una luz a nuestro alrededor, por pequeña que sea. Será nuestro máximo empeño, como con poesía nos lo dice una canción: “Alma, no entornes tu ventana, al sol feliz de la mañana…”

GENEROSIDAD CON LA COLECTA «MÁS POR MENOS»

Dejemos, pues, s entrar esa luz. Este fin de semana se realizará en todos los templos del país la 39ª Colecta Nacional Más por Menos, que organiza la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas con el lema: “Tu ayuda me da esperanza”. Recordemos que los más necesitados no son simplemente «objeto» de nuestra misericordia o benevolencia, sino sujetos obrantes de una corresponsabilidad. Demos con generosidad, pues Dios ama al que da con alegría.

Con la protección piadosa de la Virgen Madre de Dios, honrada en esta iglesia cocatedral en el misterio de la Natividad del Verbo encarnado, y como Nuestra Señora de los Buenos Aires.

Amén.

—–
1. BENEDICTO XVI, Homilía en la Misa «in Coena Domini», presidida por él en la Basílica de San Juan de Letrán, el 21 de marzo de 2008.
2.Me sea permitido citar la Carta Pastoral de un servidor, del 15 de junio del 2008, con motivo de la Apertura del Año Paulino Jubilar (se puede encontrar en www.obzaratecampana.com.ar)
3.CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, 1.
4. CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, 76.
5. Tales como el ansia de supremacía y de predominio; al afán desmesurado de la propia gloria; al egoísmo y la ambición desmedida y dispuesta a todo, no excluida la manipulación, con tal de prevalecer; al deseo de disminuir y denigrar al otro; a la irresponsable imprevisión del daño que puede ocasionárseles a los demás con acciones movidas por la codicia; a la acción destructiva de la lengua sin importar cuál sea la verdad; al quererse erigir en juez de los otros pero sin revisar ninguna de nuestras propias acciones; al ansia de ocultar las acciones oscuras tras ficticias «cortinas de humo»; al obstruir por el obstruir mismo todas las buenas iniciativas de los demás.

domingo, 14 de septiembre de 2008

CELEBRACIONES DE LOS 100 AÑOS DEL TEMPLO DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR, EN BELÉN DE ESCOBAR Y ANUNCIO DEL INICIO DE LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN

El sábado 13 de septiembre se celebró a las 16 una misa solemne en la Cocatedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, presidida por el Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, y concelebrada por 40 sacerdotes, oportunidad en que se festejó los 100 años del Templo y donde se anunció el inicio de las obras de su restauración. La participación de fieles en el templo y en el atrio fue multitudinaria y se tuvo que habilitar el gran salón parroquial contiguo, donde se hallaba instalada una pantalla gigante, ante tal eventualidad. En torno al templo de la Natividad del Señor nació la ciudad de Belén de Escobar, por voluntad de su fundadora, Doña Eugenia Tapia de Cruz (quien se encuentra allí sepultada). Como se ha dicho, en este año 2008 ha cumplido su centenario, en el año en que la Santa Sede declaró a esa iglesia «cocatedral» de la diócesis, el 12 de abril. Ya el 30 de mayo, con gran concurrencia de feligresía, se había dado ejecución al decreto papal, anunciando oficialmente al clero y al pueblo la grata nocicia. A la ceremonia del sábado asistieron el secretario general de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, Sr. José Scioli, el director de culto, Enrique Moltoni, junto a otros funcionarios provinciales, y el intendente municipal de Escobar, Sandro Guzmán, quienes se reunieron antes con las fuerzas vivas de la ciudad en el Palacio Municipal, a las 15.30, desde donde concurrieron hacia la cocatedral. Participaron también de la misa las distintas colectividades de Escobar, la italiana con la presencia del Vice-cónsul, el Sr. Corillo, la colectividad portuguesa, la japonesa, la boliviana y la española, con sus representantes. El Obispo hizo alusión a la importancia de la inmigración (el partido de Escobar supera en mucho los 250.000 habitantes) y a la denominación con que se la conoce, gracias al trabajo de horticultura, es decir, «la capital nacional de la flor». Durante la mañana y tarde del sábado, hasta la misa, se encontraba reunida en la ciudad una representación de las Cáritas parroquiales, abocadas a la primera fase del «ver» de la Caminata de Caritas, de la que participaron también distintos diocesana, junto a los sacerdotes y el Obispo, en busca de una renovación de las actividades caritativas y sociales.

Con el sentido de misión diocesana, y con el espíritu de la Misión Continental a la que llamó la Conferencia de los Obispos Latinoamericanos en Aparecida (Brasil), del 5 al 8 de septiembre, 350 jóvenes entre 18 y 24 años, de la “juventud misionera” de la diócesis de Zárate-Campana, estuvieron presentes en Belén de Escobar para misionar el centro de la ciudad y el barrio Philips, uno de los más humildes.
EL TEMPLO DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

El Templo de la Natividad del Señor, que data de 1908, es el más grande de la diócesis, con capacidad para 900 personas, con 65 metros de largo en la nave. El interior, aunque necesitado de restauración al igual que todo el templo, está ornado con espléndidas imágenes francesas del siglo XIX. Cuenta con una amplia casa parroquial, y un amplio salón de usos pastorales, con capacidad para 1500 personas contando ambas plantas. Allí se realizan, de hecho, todos los principales encuentros diocesanos, sea de jóvenes, de catequistas, de los distintos movimientos o asociaciones de fieles, u otros que fueren, tanto por la espaciosidad del lugar como también por la privilegiada ubicación geográfica de Escobar y su fácil acceso por Autopista Panamericana.

LA FUNDADORA DE ESCOBAR

Doña Eugenia Tapia de Cruz es la fundadora del pueblo de Belén, hoy Ciudad Belén de Escobar Su acendrada fe religiosa fue inspiradora del nombre elegido para la nueva población, pues era devota del Niño Jesús, razón por la cual la primera capilla fue puesta bajo la advocación del Niño Dios nacido en Belén. Este nombre, además, se originó en la orden religiosa de los Padres Bethlemitas, quienes tenían a su cargo el Real Hospital de Nuestra Señora de Belén, que existió en la región hasta 1779. En 1838, al morir su esposo, don José Antonio Cruz, Doña Eugenia se hace cargo de las tierras que pertenecían a la estancia y, en 1864, compra a sus hijos Cayetano, Dionisio, Pedro Celestino, José Galo, Juana, Trinidad y Marta los derechos sobre la propiedad heredada. Dueña exclusiva del solar, lo hace mensurar, posteriormente, y lo divide en 80 manzanas, fundando, así, el pueblo de Belén, aprovechando algunas viviendas asentadas en el lugar, conocido anteriormente como “Valle de Santiago” o “Cañada” o “Isla de Escobar”, en donde naciera Juan Mateo Gelves, granadero de l glorioso Regimiento que creara el General José de San Martín y que muriera en el combate de San Lorenzo. Para ser destinadas a la futura iglesia y casa parroquial, plaza y edificios públicos, donó dos manzanas y, más adelante, la primera capilla de madera, que fue bendecida el 25 de diciembre de 1887. Doña Eugenia Tapia de Cruz falleció el 15 de agosto de 1888. Cincuenta años después, por iniciativa de una comisión vecinal que presidiera del señor Francisco Lauría, sus restos fueron trasladados del cementerio de Pilar a su actual tumba en la iglesia parroquial de la ciudad fundada por ella. El nombre actual de la parroquia es “Natividad de Nuestro Señor Jesucristo”. Belén de Escobar es cabecera del partido de Escobar, creado el 8 de octubre de 1959, por ley Nº 6. Busto de Doña Eugenia Tapia de Cruz.

CELEBRACIONES DE LOS 100 AÑOS DEL TEMPLO DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR, EN BELÉN DE ESCOBAR Y ANUNCIO DEL INICIO DE LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN

El sábado 13 de septiembre se celebró a las 16 una misa solemne en la Cocatedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, presidida por el Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, y concelebrada por 40 sacerdotes, oportunidad en que se festejó los 100 años del Templo y donde se anunció el inicio de las obras de su restauración. La participación de fieles en el templo y en el atrio fue multitudinaria y se tuvo que habilitar el gran salón parroquial contiguo, donde se hallaba instalada una pantalla gigante, ante tal eventualidad. En torno al templo de la Natividad del Señor nació la ciudad de Belén de Escobar, por voluntad de su fundadora, Doña Eugenia Tapia de Cruz (quien se encuentra allí sepultada). Como se ha dicho, en este año 2008 ha cumplido su centenario, en el año en que la Santa Sede declaró a esa iglesia «cocatedral» de la diócesis, el 12 de abril. Ya el 30 de mayo, con gran concurrencia de feligresía, se había dado ejecución al decreto papal, anunciando oficialmente al clero y al pueblo la grata nocicia. A la ceremonia del sábado asistieron el secretario general de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, Sr. José Scioli, el director de culto, Enrique Moltoni, junto a otros funcionarios provinciales, y el intendente municipal de Escobar, Sandro Guzmán, quienes se reunieron antes con las fuerzas vivas de la ciudad en el Palacio Municipal, a las 15.30, desde donde concurrieron hacia la cocatedral. Participaron también de la misa las distintas colectividades de Escobar, la italiana con la presencia del Vice-cónsul, el Sr. Corillo, la colectividad portuguesa, la japonesa, la boliviana y la española, con sus representantes. El Obispo hizo alusión a la importancia de la inmigración (el partido de Escobar supera en mucho los 250.000 habitantes) y a la denominación con que se la conoce, gracias al trabajo de horticultura, es decir, «la capital nacional de la flor». Durante la mañana y tarde del sábado, hasta la misa, se encontraba reunida en la ciudad una representación de las Cáritas parroquiales, abocadas a la primera fase del «ver» de la Caminata de Caritas, de la que participaron también distintos diocesana, junto a los sacerdotes y el Obispo, en busca de una renovación de las actividades caritativas y sociales.

Con el sentido de misión diocesana, y con el espíritu de la Misión Continental a la que llamó la Conferencia de los Obispos Latinoamericanos en Aparecida (Brasil), del 5 al 8 de septiembre, 350 jóvenes entre 18 y 24 años, de la “juventud misionera” de la diócesis de Zárate-Campana, estuvieron presentes en Belén de Escobar para misionar el centro de la ciudad y el barrio Philips, uno de los más humildes.
EL TEMPLO DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

El Templo de la Natividad del Señor, que data de 1908, es el más grande de la diócesis, con capacidad para 900 personas, con 65 metros de largo en la nave. El interior, aunque necesitado de restauración al igual que todo el templo, está ornado con espléndidas imágenes francesas del siglo XIX. Cuenta con una amplia casa parroquial, y un amplio salón de usos pastorales, con capacidad para 1500 personas contando ambas plantas. Allí se realizan, de hecho, todos los principales encuentros diocesanos, sea de jóvenes, de catequistas, de los distintos movimientos o asociaciones de fieles, u otros que fueren, tanto por la espaciosidad del lugar como también por la privilegiada ubicación geográfica de Escobar y su fácil acceso por Autopista Panamericana.

LA FUNDADORA DE ESCOBAR

Doña Eugenia Tapia de Cruz es la fundadora del pueblo de Belén, hoy Ciudad Belén de Escobar Su acendrada fe religiosa fue inspiradora del nombre elegido para la nueva población, pues era devota del Niño Jesús, razón por la cual la primera capilla fue puesta bajo la advocación del Niño Dios nacido en Belén. Este nombre, además, se originó en la orden religiosa de los Padres Bethlemitas, quienes tenían a su cargo el Real Hospital de Nuestra Señora de Belén, que existió en la región hasta 1779. En 1838, al morir su esposo, don José Antonio Cruz, Doña Eugenia se hace cargo de las tierras que pertenecían a la estancia y, en 1864, compra a sus hijos Cayetano, Dionisio, Pedro Celestino, José Galo, Juana, Trinidad y Marta los derechos sobre la propiedad heredada. Dueña exclusiva del solar, lo hace mensurar, posteriormente, y lo divide en 80 manzanas, fundando, así, el pueblo de Belén, aprovechando algunas viviendas asentadas en el lugar, conocido anteriormente como “Valle de Santiago” o “Cañada” o “Isla de Escobar”, en donde naciera Juan Mateo Gelves, granadero de l glorioso Regimiento que creara el General José de San Martín y que muriera en el combate de San Lorenzo. Para ser destinadas a la futura iglesia y casa parroquial, plaza y edificios públicos, donó dos manzanas y, más adelante, la primera capilla de madera, que fue bendecida el 25 de diciembre de 1887. Doña Eugenia Tapia de Cruz falleció el 15 de agosto de 1888. Cincuenta años después, por iniciativa de una comisión vecinal que presidiera del señor Francisco Lauría, sus restos fueron trasladados del cementerio de Pilar a su actual tumba en la iglesia parroquial de la ciudad fundada por ella. El nombre actual de la parroquia es “Natividad de Nuestro Señor Jesucristo”. Belén de Escobar es cabecera del partido de Escobar, creado el 8 de octubre de 1959, por ley Nº 6. Busto de Doña Eugenia Tapia de Cruz.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE LA BEATA MADRE TERESA DE CALCUTA

Nuestro Obispo diocesano, Mons Oscar Sarlinga, presidió hoy por la mañana las fiestas patronales de la parroquia Beata Teresa de Calcuta. En este día domingo, hubo a las 9:00 la procesión, a las 10:00 la celebración de la Eucaristía, a las 11:00 la presencia de la Banda de música del Instituto de Formación de la Prefectura Naval y a las 12:30 un ágape comunitario. El cura párroco, Pbro. Eduardo Carrozo, se manifestó muy contento de la participación de la comunidad parroquial y de la respuesta pastoral de los fieles.

lunes, 8 de septiembre de 2008

«MOTHER’S FEAST», LA FESTIVIDAD DE LA MADRE TERESA, EN ZÁRATE

En Zárate, la primera sede argentina de la congregación, se celebró «la fiesta de la Madre», o «Mother’s feast», como llaman en la lengua franca utilizada por la congregación, el inglés, en la ciudad donde está la casa de formación de las aspirantes (son 11), junto con un hogar de ancianos que fueron abandonados por los familiares en hospitales o recogidos de las calles (ahora son 65), y otro de niñas con riesgo social derivadas de distintos juzgados de menores (en este momento son 25). Allí estuvo la Madre Teresa en 1982, cuando visitó el país. Murió la Madre Teresa, un símbolo del amor y la caridad cristiana . En la Argentina viven 69 religiosas y 11 novicias y aspirantes. En el mundo hay 737 casas con 4713 religiosas que ya hicieron los votos perpetuos (de castidad, obediencia, pobreza y servicio voluntario y gratuito a los pobres más pobres) y 717 novicias y aspirantes. Provienen de 89 países, aunque la mayoría de las nuevas vocaciones son africanas y en cada destino realizan diferentes tareas según las necesidades del lugar. En todos, sin embargo, dedican por igual más de tres horas diarias a la oración.

Mons. Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana, acompañado de Mons. Ariel Pérez (cura párroco), del diácono Mario y de seminaristas, celebró la festividad de la Beata Teresa de Calcuta en la misma capilla cuyo lugar eligió la Madre Teresa cuando vino a fundar la primera casa, en un templo hoy atiborrado de hermanas, ancianos, niñas y fieles laicos (entre ellos muchos jóvenes). Se encontraba presente la Madre Provincial. Explicó lo que significa hoy «tengo sed» en la perspectiva de la mística de la Madre Teresa, con un sentido de anuncio del Evangelio y de testimonio de la caridad, «hasta que duela» para con los más pobres y dolientes.

La Madre Teresa recibió la noticia sobre el Premio Nobel de la Paz, en l979, con una oración y una sonrisa. Cortó su pan y cumplió con su viejo hábito, al repartirlo en las misérrimas calles de Calcuta, una de las ciudades más pobres del mundo. Con la misma beatitud y la misma humildad, tres meses antes había pasado casi silenciosamente por la Argentina. Sin alboroto y en puntas de pie, también repartió altas porciones de paz y de amor y algún pan. En el Villango, en La Carbonilla y en Villa Ciriaco, que por entonces eran suburbios de la ciudad de Zárate donde la gente sufría necesidades, la frágil y etérea monja se mezcló con cuatro misioneras de la congregación fundada por ella, allí asentadas desde l978. La Hermana Teresa lavó ropa, anudó pañales y sonó pequeñas narices. Desde entonces, sus preferidos, los más pobres de los pobres, sustentan el honor de ser los argentinos que mejor la conocieron. A ellos se suman algunas familias y matrimonios que ayudaron a la Madre y a las hermanas en su fundación, y que hoy estaban presentes.

A esta altura, pocos conocen la porción de la historia de Agnes Bojaxhui, nacida en l909 en una aldea de Albania y transportada en su infancia a la entoncesYugoslavia. Hija de artesanos, desde los l2 años eligió el convento, respondiendo a un inequívoco llamado de Dios. En l928 fue enviada a los Himalayas para iniciar su noviciado y en l93l trabajó como maestra en Calcuta. Años después, la frágil hermana de caridad encontraría la porción final de su destino: portaba ya ese rostro mediterráneo poblado de arrugas que acentuaron su aire ascético. En l946 comenzó a atender a los leprosos, que son más de cuatro millones en la India, al tiempo que comenzaba a ser Teresa de Calcuta. Los enfermos, los pobres, los moribundos y los solitarios la llamaban Santa del Arroyo o Apóstol del Amor. Desde un miserable local abandonado, donde fundó Nirmal Hriday (Corazón Puro), cuyas puertas permanecieron abiertas día y noche, Teresa edificó su imperio de caridad y esperanza. No parece una simple coincidencia que ese local esté ubicado adyacente a Kalighat, el templo de la diosa Kali, diosa india de la fe. Impulsada por la necesidad de los desvalidos, en l950 funda la orden de las «Misioneras de la Caridad», que actualmente tiene l.400 miembros diseminados por 87 países. Su motor fue la fe, desplegada en la caridad sin límites. Hay que dar, decía, pero dar hasta que duela. Calcuta fue su ámbito puesto que Calcuta duele. Reino de las vacas sagradas y la inanición, en las décadas del 50 y del 60 era poblada por siete millones de habitantes. Cuatro de cada diez, morían antes de cumplir el año de vida, siete de cada diez jamás pisaron una escuela. Por las sucias calles de la ciudad, la Madre Teresa caminó diariamente, hasta hace muy poco, cuidando leprosos, hambrientos y niños agonizantes.

En la capilla de las Misioneras de la Caridad hay una sola y muda inscripción: «Tengo sed», una de las últimas palabras de Cristo en la Cruz. Claro, sed de agua, sed de fe, sed de amor, un clamor compartido y desesperado de los famélicos y de los leprosos, de los ancianos y de los niños atacados por el raquitismo, por prostitutas y mendigos, que constituyen el universo de ese oasis de la última esperanza. Cuando la Academia de Suecia decidió otorgarle el Nobel, acaso por única vez no se levantó ninguna voz en contra. Los 192.000 dólares y las 360.000 coronas donadas por el pueblo noruego siguieron el derrotero de todos los premios y donativos y transformados en insumos para los necesitados .La Madre Teresa se permitió tomar para ella 300 rupias, lo necesario para cambiar su andrajoso hábito y su desgastado calzado.

La pobreza y la miseria no son habitantes exclusivos de Calcuta. Durante 30 años, esa mujer escuálida y debilitada fundó más de cien hogares en distintos agujeros del mundo. Su discurso fue siempre el mismo: Esto es un regalo para los pobres, pero también es un regalo para los ricos que ahora tendrán oportunidad de sostenerlo. Victimizada por el paludismo y por severas deficiencias pulmonares y cardíacas, Teresa de Calcuta padeció diez internaciones en los úlimos años. Sólo esa llama interior la mantuvo viva y en acción. «Los pobres no necesitan de nuestra simpatía o de nuestra lástima. Necesitan de nuestra compañía y de nuestro amor, es decir, de la verdadera caridad», definió en lo que sería su último mensaje de amor, un testamento dictado con firmeza y convicción.

Calcuta también se encuentra en la Argentina. Como en las calles de esa ciudad india, se pueden ver en Zárate, la primera fundación, y también en Becar y en Benavídez y otros cuatro puntos del país religiosas con hábitos blancos con bordes azules.

Son las hermanas Misioneras de la Caridad, la congregación dedicada a la atención de “los más pobres de los pobres” fundada por la Madre Teresa de Calcuta, de cuya muerte se cumplirán diez años pasado mañana.

Si bien hablan perfectamente el castellano, entre ellas se entienden en inglés -el idioma oficial de la congregación- y rotan de países cada seis meses como mínimo y cinco años como máximo.

“Santa ya”

En la misa de pasado mañana, la principal intención será la canonización de la Madre Teresa.

Cuando, a los 87 años, la pequeña religiosa de origen albanés falleció, en 1997, los católicos clamaban a la Iglesia que fuera declarada “santa ya”.

Menos de dos años después Juan Pablo II autorizó la apertura de esa causa -un caso excepcional, dado que aún no habían transcurrido cinco años de su muerte-, y en 2003 aprobó un milagro, la curación de una india de un tumor de abdomen, y la proclamó beata.

En ese proceso se conocieron escritos en los que la religiosa describió haber dudado de su fe durante años. Ayer, Benedicto XVI explicó en Loreto que también la Madre Teresa había conocido “el silencio de Dios”.